Qué son los defectos del tubo neural

Empieza a formarse en las primeras semanas de embarazo

 

El tubo neural es la estructura precursora del sistema nervioso central que se encuentra presente en el embrión del ser humano. Esta estructura va a convertirse en el futuro cerebro y médula espinal del recién nacido así como en las estructuras que los recubren y protegen. Es por tanto el precursor de lo que denominamos el sistema nervioso central.
 
 
     
  Los defectos del tubo neural engloban el grupo de enfermedades que aparecen de forma congénita, es decir que ya están presentes al nacimiento, afectando el cerebro, la médula espinal y las estructuras que los engloban.  
     
     
     

Suponen las malformaciones congénitas más frecuentes en el mundo tras las malformaciones cardiacas. Pueden provocar desde abortos espontáneos hasta malformaciones leves o graves en los recién nacidos. En ocasiones estos defectos, cuando son leves, pueden pasar desapercibidos y ser diagnosticados en la edad adulta.

La formación y desarrollo del tubo neural comienza de forma muy temprana en el periodo de desarrollo embrionario. Por ello, estos defectos están determinados desde el comienzo de la gestación, previo al conocimiento de ésta por la madre, ya que el inicio del desarrollo del tubo neural se inicia incluso antes de que a la gestante le haya faltado la primera regla. Por ello, es tremendamente importante para la mujer embarazada que inicie la toma de suplementos de ácido fólico antes de conseguir gestación para tener unos buenos depósitos que pueda emplear el embrión durante las primeras semanas de su desarrollo.
 

  Ecografía del embrión: semana 5 de embarazo
Embrión de dos semanas en ecografía Doppler
En la ecografía 2D se aprecia un embrión de 2 milímetros y
5,2 semanas de gestación.
 
 

Preparar el cuerpo antes de la gestación

 
Si la mujer no toma estos suplementos, espera a realizarse un test de embarazo cuando le falta la primera menstruación y entonces inicia el consumo de ácido fólico, ha iniciado este suplemento tarde, cuando las principales estructuras del tubo neural del embrión ya se han formado. Al iniciar el consumo de estos suplementos tarde disminuimos de forma importante el beneficio que tienen éstos sobre el desarrollo del bebé, ya que es durante las primeras semanas cuando existe mayor efectividad para disminuir la incidencia de defectos del tubo neural.
 
Los defectos del tubo neural pueden clasificarse en defectos superiores o cefálicos e inferiores o caudales. Los más frecuentes son:
 
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Espina bífida

  Se debe a la ausencia de fusión de las apófisis espinosas vertebrales posteriores. Si en condiciones normales las vértebras deben crear un conducto totalmente cerrado por donde va la médula espinal, este conducto presenta un defecto en su parte posterior. La espina bífida puede afectar sólo al anillo de hueso de la vértebra o ser más grave y producir una herniación o salida del contenido del tubo neural. Según las estructuras que se encuentre en el defecto se clasificarán en meningocele o mielomeningocele.
   
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Anencefalia

  Es un defecto del cierre de la calota craneal, es decir del hueso que protege nuestro cerebro. Esta es una malformación grave que suele presentarse junto a otras en el embrión. Puede asociarse a encefalocele cuando parte del tejido cerebral se hernia a través del defecto óseo.
   
 
Miriam de la Puente y Diana Cuenca Gómez
Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)