Cesárea

EL PARTO
 
La cesárea es una cirugía que se practica para extraer al bebé y a la placenta del útero materno, cuando por alguna razón el parto vaginal no es posible. Ocurre con bastante frecuencia, ya que 1 de cada 5 bebés nacen por cesárea.
 
Se suele emplear anestesia epidural (sólo duerme de cintura para abajo). Se coloca siempre antes de la anestesia un catéter endovenoso para mantener la hidratación, y para cualquier medicación que deba usarse durante la operación, que siempre es intravenosa. Durante el parto por cesárea no se siente ningún dolor, aunque se pueden notar molestias (presión o estiramientos).
 
Fases de una cesárea:
 
1.-    Se coloca un catéter en la vejiga y se cubre el cuerpo. Un telón separa la zona quirúrgica para que no impresione, puesto que la paciente está despierta durante la operación.  
2.-    Se hace una doble incisión: una en el abdomen y otra en la pared del útero (histerotomía). Por lo general la incisión de la cesárea se realiza en horizontal por encima del pubis, por debajo de la “línea del bikini”. Se puede realizar otro tipo de incisión longitudinal en la línea media del abdomen, que permite más espacio para el parto, pero raramente es usada porque puede generar más complicaciones. Una vez cortada la pared abdominal, se apartan los músculos abdominales (rara vez hay que cortarlos) y se corta el útero.  
3.-    Se extrae la placenta y luego al bebé. Se limpia la boca y nariz del recién nacido, se corta y liga el cordón umbilical y se lleva al bebé a un pediatra para realizarle una revisión.  
4.-    Se sutura el útero con puntos reabsorbibles, y la incisión abdominal con puntos de sutura o grapas quirúrgicas, que generalmente se retiran sin dolor a los pocos días del parto.  
 
La operación de cesárea es una de las más importantes dentro de la Obstetricia, ha salvado vidas tanto de la madre como del feto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no está exenta de peligros y que sus indicaciones deben obedecer a motivos estrictos y realizarse en unas condiciones técnicas adecuadas. Los partos por cesárea tienen más riesgos que los partos vaginales, y requieren un período de recuperación más prolongado. Las mujeres que han tenido una cesárea generalmente permanecen en el hospital durante 3 o 4 días y necesitan estar en cama por lo menos un día después de dar a luz.
 
En un futuro embarazo, si la causa que motivó la cesárea no se repite o no persiste, el parto vaginal es perfectamente viable. El principal riesgo es la rotura uterina (complicación grave para la madre y para el feto), que ocurre en un  0,1- 0,3%.
 
Las cesáreas se dividen en dos grupos: programadas y de urgencia.
 
- Cesáreas programadas: la razón para efectuar esta operación se conoce con antelación al trabajo de parto, e incluso es posible establecer cómodamente fecha y hora del procedimiento.

- Cesáreas de urgencia: surgen durante el trabajo de parto. Implican la resolución urgente de un problema, para evitar riesgos en la salud de la madre o del bebé.

 

 
 
 
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