Cómo no dañar el periné en el posparto

Evita coger a tu bebé de pie, cargando todo su peso



Tras dar a luz, el periné  -el suelo de la pelvis- ha quedado muy vulnerable. Muchas mujeres perjudican la zona con un simple gesto sin darse cuenta. Nadie les ha explicado que es perjudicial y lo ven como normal.

Vamos a descubrirlo de la mano de la fisioterapeuta Caroline Correia, especializada en obstetricia y uroginecología, para que las puedas evitar tras dar a luz y poder recuperarte mejor.

Cómo no dañar el periné en el posparto

Evitar cargar peso los primeros días


Los expertos recomiendan que tras dar a luz se evite coger peso los tres primeros días que está en el hospital. Muchas mujeres cogen peso tras dar a luz, el de su bebé. “Evidentemente va a coger a su niño, pero es importante que alguien se lo ponga en los brazos mientras ella está tumbada en la cama”. ¡Nada de cogerlo de pie! La fisioterapeuta compara el parto con un esguince, en ese momento el músculo y los ligamentos están debilitados por eso es importante que esté tumbada para que los órganos no carguen al suelo con su peso. También es recomendable que la mujer esté con la faja pélvica durante la primera semana (no confundir con la abdominal).

¿Se daña el suelo pélvico tras la cesárea?

La experta lo confirma: tras nueve meses cargando con la placenta, al bebé y el líquido amniótico, y a pesar de haber dado a luz por cesárea, el suelo pélvico se resiente. Por ello aunque se tenga un tono muscular mejor que si hubiera dado a luz por vía vaginal, el suelo pélvico sigue estando débil. No hay que olvidar que el parto es algo parecido a una “lesión muscular” a efectos de nuestro suelo pélvico.

¿Faja abdominal o faja pélvica?


Tras dar a luz muchas mujeres se plantean usar faja. La de toda la vida que mete el estómago para dentro o la faja pélvica va a la cadera y pasa por el sacro. ¿Son buenas? La fisioterapeuta Caroline Correia lo tiene claro: aconseja la faja pélvica para las primeras semanas post parto: “Por la relaxina el pubis se abre y la faja ayuda a que las articulaciones de la pelvis regresen a su sitio. Así se pueden ahorrar dolores”.

Esta especialista en cambio desaconseja el uso continuado de la faja abdominal ya que quita el trabajo del músculo del abdomen, que no se fortalece. Además manda el peso de los órganos a que puede provocar una mayor hipotonía. Pero señala: “Si es recomendable en caso de una diástasis abdominal (separación de los rectos abdominales) muy grande o para algún momento puntual, en algún evento que deseemos vernos bien”.
Marta Conde