Masaje de espalda y piernas: alivio eficaz para la embarazada

El masajista debe evitar ciertos puntos para prevenir las contracciones uterinas

 
Como la opción de los "spa" está muy limitada para las embarazadas, algunos centros optan por ofrecer tratamientos alternativos para ellas basados en el masaje con productos hidratantes para la piel. De esta manera, mientras su pareja está en el "spa", ellas pueden relajarse en manos de masajistas especializados. Los tratamientos de la firma Mama Mio se basan en aplicar un masaje corporal completo utilizando técnicas prenatales específicas para ayudar a la relajación, aumentar la circulación, aliviar los músculos cansados y reducir la retención de líquido. Los masajes con productos sin sustancias perjudiciales para la embarazada y el feto ayudan a aliviar la pesadez  e hinchazón de piernas, la sobrecarga circulatoria, el dolor muscular en la zona lumbar, la tensión muscular en la zona cervical y los hombros, la tirantez de la piel del pecho y del abdomen, la formación de estrías o los picores.
 
 
La espalda es una de las zonas que más problemas da durante la gestación. Estos dolores que son provocados por el aumento de peso y volumen de la embarazada. Para evitar los dolores de espalda, Leticia Carrera, directora técnica de los centros Felicidad Carrera, recomienda los masajes neuromusculares (uno a la semana). Éste alivia dolores musculares y tensiones. Lo realizan fisioterapeutas. Su técnica comprende numerosas maniobras de amasamiento, fricción y compresión. Así, se evitarán las molestias y se mantendrá la postura adecuada.
 

 

El masaje clásico contra la pesadez de piernas es uno de los más beneficiosos para la gestante. Su efecto drenante ayuda a activar la circulación. El masaje de espalda, hombros y cervicales relaja esta zona tan castigada por el peso del niño. Durante el embarazo la pelvis soporta todo el peso del niño en el abdomen y para acomodarse y equilibrarse los hombros se desplazan hacia delante. "Lo más importante es que la embarazada no inicie el tratamiento hasta el segundo trimestre de gestación. Y que las terapias manuales sean aplicadas por profesionales cualificados", afirma Belén Aracil, directora de formación de Mama Mio.

Debido al embarazo se produce una laxitud de las articulaciones (la mujer segrega una sustancia para ello). Así se prepara a las caderas para el parto. Por eso, el experto en masajes no puede ejercer tanta fuerza sobre el cuerpo de la gestante. Otra especificación para las futuras madres: en la zona interna de las piernas tampoco se puede hacer una presión fuerte ni movimientos duros. "Hay ciertos puntos del cuerpo que no deben estimularse (como pecho, abdomen, riñones, genitales y pituitaria). Por eso, el masajista debería tener conocimientos de reflexología, acupuntura y "shiatsu". Es decir, que sea un terapeuta bien formado.

Como los masajes son inocuos para la embarazada, puede darse todos los que quiera pero con un máximo de una hora cada uno", apunta. Sobre las cremas, Aracil aconseja comprar aquéllas con una alta concentración de omegas y nutrientes.
  Masajes en el embarazo
   
Los drenajes linfáticos manuales consisten en realizar presiones suaves: presionar en determinados puntos por los que pasa la linfa para favorecer la eliminación de líquidos, el edema y la sensación de piernas cansadas. Es un masaje muy agradable y eficaz, asegura Leticia Carrera.

 

Los masajes con máquinas en el embarazo

Belén Aracil, directora de formación del centro especializado en embarazo Mama Mio, recomienda los masajes manuales para controlar al máximo la presión, los dolores y las posibles inflamaciones. Sin embargo, también existen máquinas con programas específicos para masajear las piernas de las embarazadas.
 
Los problemas principales del embarazo son la retención de líquidos y con ella, el aumento de la celulitis, además de la aparición de estrías. La celulitis aparece como consecuencia de la mala circulación linfática, pero puede empeorar por los cambios hormonales que se sufren en el embarazo. Esta retención de líquidos se provoca porque el bebé va comprimiendo la zona de las ingles a medida que crece: esto dificulta la circulación linfática y sanguínea de retorno. Para prevenir que esa celulitis vaya en aumento existen equipos que sí pueden utilizarse. Para evitarla y tratar la retención de líquidos, las embarazadas pueden utilizar máquinas como la LPG, la Icoone o la Ballancer.
 
•   Icoone, uno de los pocos equipos que se pueden aplicar en mujeres embarazadas y que está destinado a evitar la aparición de celulitis nueva y a eliminar la que ya existe. Sirve para drenar el exceso de líquidos, uno de los motivos de la aparición de la celulitis del tipo edematosa, la más común durante el embarazo. Está indicado en mujeres con sensación de piernas cansadas, con acumulación de líquidos en la zona de las piernas, con celulitis o que quieran evitarla. En las mujeres embarazadas se puede aplicar sin riesgo, pero siempre evitando la zona abdominal.
   
•   LPG- Keymodule. Este es otro equipo permitido durante el embarazo con un programa específico y más suave para tratar los problemas de celulitis de las mujeres embarazadas. Está indicado tanto para el tratamiento como para la prevención, se recomiendan dos sesiones por semana y se puede aplicar en todas las zonas excepto en la abdominal.
   
•   También se pueden aplicar equipos de presoterapia como Ballancer, evitando la zona abdominal.