Preservación de la fertilidad: vitrificación de ovocitos

La mujer no es muy consciente del envejecimiento ovárico

 

         
  Fertilidad: vitrificación de ovocitos   Hablar de preservación de la fertilidad es hablar también de congelación de óvulos o lo que también llamamos, y probablemente escuchareis a menudo, vitrificación de ovocitos. Esta es la técnica que está más en auge y una de las opciones que podríais solicitar como pacientes.  
Sofía Ortega
Ginecóloga de la Unidad de Reproducción
Hospital Clínico San Carlos (Madrid)
           
 
 
 

¿En qué consiste la vitrificación de ovocitos?

 
La congelación clásica no ha conseguido buenos resultados con el ovocito. Ha sido la vitrificación la que ha cambiado muchos aspectos de la reproducción asistida. La vitrificación es una técnica de criopreservación que puede realizarse tanto en embriones como en ovocitos. Consiste en un sistema de congelación ultrarrápido que utiliza críoprotectores que evitan la formación de cristales de hielo en el interior de la célula. El proceso hace que se solidifique la célula. Con este sistema de congelación los porcentajes de supervivencia son superiores al 80 por ciento. Es decir, que de esta manera existen ya bancos de ovocitos.
 
 
 
 

¿Quién podría ser candidata a este tratamiento de fertilidad?

Aquellas mujeres que por motivos diversos como compromisos laborales o falta de pareja principalmente ven que van cumpliendo años y no encuentran el momento de ser madres. Habitualmente son mujeres que tienen claro que quieren formar una familia en un futuro pero que les inquieta el paso del tiempo. ¿Puede ser que cuando quieran o puedan ser madres sean ya demasiado mayores?
 
 
 
 
 

¿Cuál sería la edad ideal para la preservación de la fertilidad?

     
Sin ninguna duda cuanto más joven sea la mujer mejor.

La edad es el factor más importante tanto en calidad como en cantidad ovocitaria. Los ovocitos serán de mejor calidad cuanto más joven sea la mujer.

A partir de los 30 años va decayendo paulatinamente la fertilidad; se acentúa a partir de los 35 años y cae en picado a partir de los 40 años.

Una pregunta que nos hacemos habitualmente en la consulta y que realmente nos inquieta es si las mujeres son realmente conscientes del envejecimiento ovárico. Pensamos que no; la mujer se encuentra joven, se cuida más, tiene energía pero sin embargo el tiempo pasa y no nos damos cuenta de las consecuencias de la edad para la reproducción.
  Edad ideal para la preservación de la fertilidad
 
 
 

¿Qué pruebas médicas se requieren antes de realizar la vitrificación de ovocitos?

 
Antes de realizar la estimulación ovárica, necesitamos unas pruebas que se realizan de manera rápida y sencilla. Necesitamos valorar la reserva ovárica de la paciente para determinar la respuesta ovárica que se puede esperar y además calcular la dosis de medicación que va a precisar. Esto se estudia mediante un perfil hormonal entre el 3 y 5 día de regla y una ecografía transvaginal para determinar el recuento de folículos antrales. Además realizaremos un estudio preanestésico, ya que la obtención de los ovocitos se realiza en quirófano con una pequeña sedación.
 
 
 
     
 

¿Qué proceso hay que seguir para obtener los ovocitos?

 
  El proceso es similar a la fecundación in vitro sólo que en este caso, se termina el proceso al obtener los óvulos y vitrificarlos, es decir no se procede a la fertilización del óvulo por el espermatozoide. Por tanto no vamos a generar embriones, evitando así problemas ético-morales.  
       
  La estimulación ovárica comienza con una ecografía transvaginal al principio de la regla para valorar el estado basal de los ovarios.  
       
  A partir de ahí la paciente comenzará a administrarse diariamente la medicación pautada de manera subcutánea.  
       
  Se realizarán controles ecográficos cada 48-72 horas hasta que los folículos alcanzan un tamaño determinado.  
       
  En ese momento, desencadenamos la ovulación, también de manera farmacológica. La estimulación ovárica suele durar unos 10 días de media.  
       
  Treinta y seis horas después de desencadenar la ovulación se realiza la punción ovárica para la recuperación ovocitaria. Como he comentado previamente, la punción se realiza en quirófano con sedación ya que el procedimiento puede ser molesto. La punción ovárica suele durar alrededor de 10 minutos.  
       
  A las dos horas de la punción, la paciente suele encontrarse en perfecto estado para recibir el alta. Una vez que el biólogo obtiene los ovocitos, procede a su valoración y vitrificación.  
       
 
 
 

¿Cuánto tiempo pueden permanecer vitrificados los ovocitos?

 
No hay problemas de tiempo. Los ovocitos pueden permanecer vitrificados de manera indefinida. No se ha observado que con el paso del tiempo al desvitrificarlos disminuya su calidad.
 
 
 

¿Qué probabilidades de embarazo tiene la vitrificación de ovocitos?

 
Una vez que la paciente quiere ser madre se procederá a desvitrificar esos ovocitos y fertilizarlos con los espermatozoides de la pareja. Es importante destacar que aunque está técnica es una buena opción para preservar la fertilidad en determinadas mujeres, el porcentaje de éxito también es limitado.
 
Actualmente existen trabajos que reportan en una mujer de 33 años con una reserva ovárica normal una probabilidad de nacido vivo por ovocito de aproximadamente el 4 por ciento. Es decir que necesitaríamos en torno a 20-25 ovocitos para conseguir un único nacido vivo. La media de ovocitos obtenidos por punción ovárica es de alrededor 10-12 ovocitos. No obstante estos resultados están mejorando de manera muy rápida.
 
Probabilidades de embarazo con vitrificación de ovocitos      
     
  Los médicos que nos dedicamos a la medicina reproductiva tenemos dos metas importantes y claramente diferentes en el campo de la preservación de la fertilidad.
     
  Una, debemos desempeñar una labor de educación e información a la población general y en especial a las mujeres para que se conciencien sobre el envejecimiento ovárico. La mujer debe ser consciente y estar informada de que el retraso de la maternidad puede derivar en problemas de fertilidad. El ginecólogo "de cabecera" desempeña una labor crucial en este aspecto, informando a sus pacientes sobre este problema cuando las mujeres acuden a sus consultas rutinarias.
     
  La otra meta importante en la que se está empezando a trabajar es en intentar que todas las pacientes oncológicas jóvenes o que sufran una enfermedad que pueda comprometer su fertilidad, tengan acceso a programas de preservación de la fertilidad -siempre antes de comenzar sus tratamientos- y que al menos puedan estar informadas de todas las opciones disponibles en el momento actual.