Posparto: falsos mitos de la cuarentena

Uso de faja, lactancia y embarazo, relaciones sexuales…

Posparto: falsos mitos de la cuarentena
El puerperio o posparto es el periodo posterior al parto.

La mujer experimenta grandes cambios fisiológicos durante este período. Uno de los más importantes, volver a su estado normal: va a ir desapareciendo la transformación que se produjo durante el embarazo.

Estos cambios comienzan desde el momento de dar a luz y se suceden poco a poco. Su duración media es de seis semanas, unos 40 días, por lo que se ha denominado tradicionalmente como cuarentena.
También existen los cambios psicológicos importantes, añadidos a los anatómicos, que ocurren durante el periodo del posparto. El cambio del ambiente hormonal va influir en el estado de ánimo de la mujer. Es en este periodo donde se pueden producir mayor tasa de depresiones, procesos de psicosis, sobre todo en mujeres con antecedentes psicológicos.

Puerperio: que sea el mejor momento, no el peor

A los cambios hormonales hay que sumarle las variaciones en los roles familiares, las responsabilidades de crianza de un bebé, las dificultades, si es que aparecen con la lactancia materna, los cambios laborales, las múltiples visitas familiares y compromisos sociales o los cambios anatómicos que siente la mujer.

Todos estos hechos hacen que el periodo del puerperio pueda transformarse en uno de los peores momentos en la vida de una mujer. Aunque la gran mayoría de madres viven este momento como uno de los más felices de su vida, muchas otras mujeres recordarán este periodo como un momento difícil en el cual no consiguieron adaptarse a las expectativas que se plantearon. No olvidemos que las mujeres deberían recibir apoyo por parte de familiares, amigos y pareja para poder disfrutar de este periodo y superar sus dificultades.

Para ayudar a que siga aumentando el grupo de mujeres que viven el puerperio como un momento feliz, queremos aportar luz sobre las leyendas, falsos mitos e información errónea del posparto que aún hoy se transmite a las nuevas madres.

Diana Cuenca Gómez Obstetra del Hospital de Torrejón de Ardoz