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Etapas del Embarazo: Quinto mes de embarazo

Segunda ecografía del feto

   
•  ¡A disfrutar!
   

 
   
  Segunda ecografía (ecografía morfológica)  El chequeo más importante de la ecografía de tu hijo  
     
  El sexo del feto  
     
  Efectos hormonales ¿Para qué sirven las hormonas en el embarazo?  
     
  Consultando internet. Cómo debo acercarme a la información en el embarazo  
     
  Cuidados de la piel  
     



 

   
Cambios en la madre, comenzarás a sentir en este mes los movimientos de tu bebé dentro de la tripa
 
Desarrollo fetal: en este mes el feto crecerá sustancialmente
 
Pruebas a realizar: en este mes se realizará la ecografía de la semana 20, la más importante de todo el embarazo
 
Alimentación: antojos, aversiones y "pica"
 
Consejos y curiosidades:
Evitación de varices
Depilación en el embarazo
¿Me puedo teñir el pelo?
Curiosidad: mitos sobre la determinación del sexo
 
Lecturas de interés
 
 


 
 

 

 

Segunda ecografía (ecografía morfológica): el chequeo más importante en la vida de tu hijo
 
Probablemente sepas que entre la semana 18 y 22 se te debe realizar una ecografía muy importante, la llamada "ecografía del segundo trimestre", "ecografía morfológica", "ecografía de cribado o despistaje de malformaciones" o "ecografía de alta resolución. Se realiza en este momento porque ya son visibles la mayoría de las estructuras fetales y gran parte de las malformaciones y defectos pueden tener ya traducción ecográfica. Pero la principal razón por la que se realiza en este momento es porque el límite legal para la interrupción del embarazo por malformaciones fetales graves en nuestro país está fijado por el momento en la semana 22. Este límite, sin entrar en cuestiones éticas, supone serias limitaciones para el diagnóstico prenatal, puesto que el momento ideal para estudiar al feto probablemente se sitúe más cerca de las 28 semanas que de las 20. Además, algunas malformaciones y síndromes graves pueden no dar manifestaciones hasta el tercer trimestre o incluso no tener manifestaciones que se puedan diagnosticar por ecografía. Por tanto, debes saber que la ecografía de las 20 semanas, a pesar de su gran importancia, no es infalible y presenta algunas limitaciones.
 
Muchas madres se acercan a la ecografía de la semana 20 con gran ilusión por conocer el sexo de su niño, otras saben que es una ecografía en la que se pueden detectar algunos problemas y acuden con cierta ansiedad por lo que se pueda encontrar.
 
     
  Muy pocos padres piensan que esta ecografía probablemente suponga el chequeo más importante que se le va a realizar a su hijo durante toda su vida.
 
     
 
A muy pocas personas tras su nacimiento se les realiza un estudio morfológico de la cabeza a los pies en el que se pueden diagnosticar un elevado porcentaje de malformaciones mayores como el que se lleva a cabo en esta ecografía. Actualmente, y gracias a esta ecografía, conseguimos que la mayoría de los recién nacidos que presentan, por ejemplo, una cardiopatía, una malformación del sistema nervioso central o un problema renal puedan ser diagnosticados prenatalmente y se puedan beneficiar de nacer en un hospital adecuadamente dotado para su asistencia desde el primer momento y con neonatólogos advertidos del problema. Así, en hospitales en los que se realiza un buen diagnóstico prenatal, el clásico caso del recién nacido cardiópata que se pone azul a los pocos días de nacer resulta una rareza en los últimos años. Es más, algunas de las malformaciones diagnosticadas prenatalmente son susceptibles de beneficiarse de tratamientos intra-útero: las anemias, las arritmias, las transfusiones feto-fetales en los gemelos monocoriales, los derrames pleurales, las hernias diafragmáticas, los polihidramnios (aumento del líquido amniótico) de diferentes causas, las obstrucciones uretrales e incluso algunos tipos de cardiopatías pueden ser tratados con éxito antes del nacimiento en centros especializados.
 
La situación en España en cuanto a diagnóstico prenatal es, en general, superior a la de las medias europeas. Sin embargo, hay mucha diferencia entre centros, de modo que algunos hospitales (12 de Octubre de Madrid, Clinic de Barcelona…) tienen tasas de detección de cardiopatías superiores al 80% que suponen casi un "record", mientras que otros hospitales se quedan en el 20-30%. Por tanto, es conveniente que te informes de la situación de tu hospital y, si detectan algún problema, debes preguntar si tu hospital está preparado para hacerse cargo de tu caso o si conviene que te refieran a algún otro.
 
Leer todo esto, aunque necesario en nuestra opinión, puede generar un cierto grado de estrés e incertidumbre que es inherente a toda prueba importante, más si se le va a realizar a nuestro hijo. Lo cierto es que en la gran mayoría de los casos esta ecografía transcurre sin incidencias, lo cual supone un gran alivio y una buena oportunidad para disfrutar viendo cómo vuestro hijo va creciendo y desarrollándose sorprendentemente en el vientre de su madre.
El sexo del feto
 

Cualquier foro de internet dedicado a futuras mamás está plagado de preguntas acerca de cuándo se puede determinar el sexo del bebé por ecografía y si los ecografistas se equivocan mucho o poco, o si se equivocan más cuando es niña. Las experiencias son de lo más variopintas: “no te lo dicen hasta la ecografía de las 20 semanas”, “a mí me han hecho la ecografía de las 20 semanas y no lo han podido ver”, “conmigo se equivocaron”… y cada vez es más común que muchas cuenten cómo en su primera ecografía hacia las semanas 12-14 ya se lo dijeron. ¿Cómo se explica toda esta variedad? ¿Cuál es “la verdad”? Trataremos de aclarartelo.

La calidad de las imágenes obtenidas por los equipos ecográficos de alta resolución ha mejorado sustancialmente en los últimos años.Esto ha supuesto que cada vez podamos observar pequeñas estructuras fetales a etapas del desarrollo cada vez más precoces. Esto también incumbe a la región genital.Sin embargo, junto con la calidad del aparato que se emplee, hay otras circunstancias que pueden alterar la valoración y correcta interpretación del sexo fetal, tales como la obesidad materna que impide la correcta transmisión de los ultrasonidos, la posición fetal, la cantidad de líquido amniótico, el tiempo que se le pueda dedicar a la ecografía o la propia pericia y experiencia del ecografista.

 
 
Ecografía semana 20
 
Teóricamente, en la ecografía morfológica de la semana 20 se debería explorar y determinar sistemáticamente el sexo fetal, se comunique o no a los padres. Debes saber que, aunque en la mayoría de los casos no se suelen poner inconvenientes, los ecografistas no están obligados a decírselo a los padres. Con un adecuado equipo ecográfico y con un tiempo suficiente, que a veces implica volver a explorar a la madre al cabo de un rato si la posición fetal dificultaba la ecografía inicial o el empleo de la ecografía transvaginal si el feto adopta una presentación podálica,
 
     
  El sexo fetal se debería poder determinar en cerca del 100% de los casos durante la ecografía de la semana 20.  
     
 
En la práctica, hay un 5% de casos aproximadamente en los que la visualización de los órganos sexuales externos fetales es complicada y el ecografista, que es humano, puede fallar en su interpretación, bien sea por interposición del cordón umbilical en la zona, porque el pene sea de pequeño tamaño o sufra de hipospadias y por ello se confunda con genitales femeninos, por la posición fetal con las piernas demasiado juntas o demasiado cruzadas, por la mala transmisión de ultrasonidos o, incluso, porque existan unos genitales ambiguos.
 
Ecografía semana 3D-4D
 
Otra pregunta frecuente que se hacen las madres en caso de que su ecografista no le haya aclarado el sexo fetal tras la ecografía de la semana 20 es si recurre a una ecografía tridimensional. Es muy probable que si se realiza otra ecografía unas semanas después se consiga ver el sexo fetal, tanto en ecografía bidimensional como tridimensional, pero debes tener en cuenta que la obtención de la ecografía 3D se hace a partir de múltiples imágenes 2D. Es decir, que si no se visualiza en 2D tampoco se podrá ver en 3D. Sí es cierto que la visualización en 3D de los genitales es de fácil interpretación para los padres y, que en caso de dudas previas, os reafirmará completamente acerca del verdadero sexo de vuestro hijo. Nuestra experiencia personal con la ecografía 3D-4D, que suele realizarse hacia la semana 28, es que el sexo fetal puede ser determinado con seguridad en prácticamente el 100% de los casos y su visualización 3D-4D en aproximadamente el 90% de las ocasiones.
 
Determinación precoz
 
En cuanto a la determinación precoz del sexo fetal, esta es posible a partir de la semana 12-13, gracias a la interpretación del ángulo que forma el tubérculo genital, técnica que se describió en el año 1999. Antes de la semana 12, este método tiene un margen de error demasiado amplio como para poder utilizarse con fiabilidad, pero ya en la semana 12 permite acertar en el 85-90% de los casos y hasta en el 95% de los casos a partir de la semana 13. En nuestra experiencia, somos capaces de reproducir este 90-95% de aciertos, sobre todo con fetos que midan más de 6,5 cm (12 semanas y media), pero también es cierto que hay unos cuantos casos dudosos en los que el ángulo formado por el tubérculo genital puede ser malinterpretado. En estos casos, preferimos reservarnos la información hasta la próxima exploración, puesto que hay un cierto riesgo de que sea errónea. A partir de la semana 15 suele ser posible determinar el sexo fetal mediante la visualización directa de los genitales externos, que a esta edad gestacional ya se pueden observar diferenciados.

 

Efectos hormonales: ¿Para qué sirven las hormonas del embarazo?
 
En primer lugar, hay que hacer una advertencia que puede resultar sorprendente: del encargado de controlar gran parte de los cambios hormonales que suceden en el embarazo no es el organismo de la madre, sino del propio feto. Por tanto, de este punto de vista se podría considerar que el feto “cuida de sí mismo”, transmitiéndole sus deseos al cuerpo de la madre a través mensajeros hormonales. Mediante estas señales, el feto consigue modificar el metabolismo materno, el flujo sanguíneo que le llega a la placenta e incluso parece ser que indica su disposición a abandonar el útero, siendo el responsable de desencadenar el parto. Las fábricas de producción de hormonas en el embarazo son tres: la madre, el feto y la placenta, que se coordinan y complementan en sus funciones.
 

 -  hCG: La primera hormona que aumenta nada más iniciarse el embarazo es la gonadotropina coriónica humana (hCG), cuya determinación se utiliza en las pruebas de embarazo y para ayudar al diagnóstico de embarazos extrauterinos y embarazos no viables. Hasta hoy, su única función plenamente conocida es la de  mantener el cuerpo lúteo del ovario, que es la “fábrica de hormonas” para el embarazo hasta que se desarrolla la placenta. También se utiliza su fracción “beta” en el cribado de defectos cromosómicos, ya que se encuentra aumentada en el síndrome de Down y disminuida en otros defectos cromosómicos.

 -  Estrógenos: La producción de estrógenos aumenta unas 100 veces en el embarazo. Una de sus principales funciones es adaptar el sistema cardiovascular materno, produciendo un efecto vasodilatador que permite aumentar el volumen sanguíneo. Los estrógenos también estimulan el crecimiento uterino y mamario. Además, los estrógenos favorecen la función de factores procoagulantes que evitan las grandes hemorragias en el momento del parto, pero que también predisponen a fenómenos tromboembólicos, siendo estos 5 veces más frecuentes durante el embarazo.

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La progesterona: La progesterona es considerada una hormona fundamental para el establecimiento y mantenimiento del embarazo, ya que adecúa el endometrio para la implantación. Recientemente se ha comprobado que suplementos de progesterona pueden ser útiles para prevenir el parto pretérmino en mujeres con el cuello del útero acortado. En las diez primeras semanas es producida por el cuerpo lúteo del ovario y después es la placenta la encargada de su síntesis. Ayuda en algunas de sus funciones a los estrógenos, por ejemplo en el desarrollo mamario que acontece durante el embarazo. Además parece tener un papel fundamental en la regulación inmunológica a la hora de suprimir la respuesta inmunitaria materna a la placenta. Por último, también se le ha otorgado a la progesterona un papel en la determinación del momento del parto, ya que la disminución de sus niveles permite que el músculo uterino responda a los estímulos que provocan su contracción.

LPH: El lactógeno placentario humano (LPH) es otra hormona destacada durante el embarazo. En la madre, el LPH induce resistencia a la insulina para favorecer que los hidratos de carbono permanezcan en la sangre y lleguen al feto. En madres con reservas insuficientes de insulina este efecto puede llegar a producir un estado de diabetes conocido como “diabetes gestacional” en el cual aumentan algo más de lo deseable los niveles de azúcares en la sangre, sin que ello tenga consecuencias para la madre, pero sí para el feto que puede engordar más de lo normal. Del mismo modo, el LPH ayuda a movilizar los lípidos para que lleguen al feto y también potencia la captación fetal de aminoácidos. Esta es la razón por la cual en tu analítica del segundo trimestre verás que tus niveles de grasas (triglicéridos y LDH) aumentan muy por encima de los límites normales para una mujer no embarazada, lo cual a veces puede asustar si no se conoce que es algo normal.

ACTH y CRH: Durante el embarazo, la placenta produce ACTH y CRH, hormonas implicadas en la síntesis de hormonas suprarrenales como los corticoides, que ayudarán a soportar el estrés del parto.
 
Por último, la placenta sintetiza un gran número de hormonas y factores de crecimiento, muchos de los cuales no se conocen en profundidad. La mayoría de ellas ayudan al crecimiento embrionario y fetal así como a la respuesta inmunitaria.

Consultando Internet: Cómo debo acercarme a la información sobre el embarazo
 
Cuando te quedas embarazada, sobre todo por primera vez, deseas información completa sobre todos los cambios que se van a producir en tu cuerpo y en tu mente y sobre cómo se está desarrollando tu hijo. Para esto internet es muy útil, ya que hay muchas webs sobre el embarazo y diversos foros en los que puedes encontrar información de todo tipo. Sin embargo, el acercamiento a la información que proporciona internet debe ser cauto y se debe emplear siempre como un complemento a la información que nos procura el tocólogo. Un error habitual es utilizar la información recogida en internet para querer “saber más” que el tocólogo o “pillarle” con preguntas rebuscadas, en lugar de que sirva para dirigir con mejor criterio las dudas que en realidad tenemos. Este mal empleo de la información que podemos obtener a través de la red suele redundar en la aparición de un “sinfín” de suspicacias y un empeoramiento de la relación y la confianza entre médico – pareja embarazada en el que siempre salen perdiendo ambos. Cuando existe una desconfianza en nuestro tocólogo, que por supuesto puede ocurrir de forma justificada, la mejor opción será recurrir a una segunda opinión que pueda ser aceptada por ambas partes y que evite enfrentamientosCuando te quedas embarazada, sobre todo por primera vez, deseas información completa sobre todos los cambios que se van a producir en tu cuerpo y en tu mente y sobre cómo se está desarrollando tu hijo. Para esto internet es muy útil, ya que hay muchas webs sobre el embarazo y diversos foros en los que puedes encontrar información de todo tipo. 
 
     
  El acercamiento a la información que proporciona internet debe ser cauto y se debe emplear siempre como un complemento a la información que nos procura el tocólogo. Un error habitual es utilizar la información recogida en internet para querer “saber más” que el tocólogo o “pillarle” con preguntas rebuscadas, en lugar de que sirva para dirigir con mejor criterio las dudas que en realidad tenemos.  
     
 
Este mal empleo de la información que podemos obtener a través de la red suele redundar en la aparición de un “sinfín” de suspicacias y un empeoramiento de la relación y la confianza entre médico – pareja embarazada en el que siempre salen perdiendo ambos. Cuando existe una desconfianza en nuestro tocólogo, que por supuesto puede ocurrir de forma justificada, la mejor opción será recurrir a una segunda opinión que pueda ser aceptada por ambas partes y que evite enfrentamientos.
 
 
         
  Cuando te quedas embarazada, sobre todo por primera vez, deseas información completa sobre todos los cambios que se van a producir en tu cuerpo y en tu mente y sobre cómo se está desarrollando tu hijo. Para esto internet es muy útil, ya que hay muchas webs sobre el embarazo y diversos foros en los que puedes encontrar información de todo tipo. Sin embargo, el acercamiento a la información que proporciona internet debe ser cauto y se debe emplear siempre como un complemento a la información que nos procura el tocólogo.    
         
 
 
Un error habitual es utilizar la información recogida en internet para querer “saber más” que el tocólogo o “pillarle” con preguntas rebuscadas, en lugar de que sirva para dirigir con mejor criterio las dudas que en realidad tenemos. Este mal empleo de la información que podemos obtener a través de la red suele redundar en la aparición de un “sinfín” de suspicacias y un empeoramiento de la relación y la confianza entre médico – pareja embarazada en el que siempre salen perdiendo ambos. Cuando existe una desconfianza en nuestro tocólogo, que por supuesto puede ocurrir de forma justificada, la mejor opción será recurrir a una segunda opinión que pueda ser aceptada por ambas partes y que evite enfrentamientos.
 
Internet puede ser una valiosa fuente de información sobre temas médicos. Utilizado correctamente, permite un acceso fácil y rápido a información procedente de fuentes fiables como universidades, asociaciones sanitarias y organismos gubernamentales. Sin embargo, hay otras fuentes cuya calidad informativa es variable y en ocasiones puede ser difícil para el usuario no experto identificar si realmente son fiables, completas y actualizadas. Algunas normas para valorar la calidad de la información es verificar los siguientes puntos:
 
  Identificación clara del propietario del sitio web
Descripción clara de la organización u organizaciones que contribuyen al sitio web con financiación, servicios y otros apoyos

Nombre y credenciales de los generadores de la información

Identificación inequívoca de la publicidad o patrocinio de la fuente de información e intereses comerciales que pueden sesgar la información

Identificar si se trata de una web para consumidores o para profesionales de la salud: este punto es importante, puesto que se puede estar recibiendo información correcta pero no fácilmente interpretable por personas sin formación específica. En estos casos suele existir la tendencia a asumir información que no es aplicable a nuestro caso

Comprobar que la información es actualizada
   
Hay algunos tópicos sobre los que te puedes encontrar información sesgada o directamente falsa en internet. 
 
En algunos casos la información se encuentra sesgada por cuestiones morales o religiosas. Uno de los casos más típicos es la variopinta información que se puede leer acerca del aborto. Algunas páginas antiabortistas excesivamente fanáticas advierten o dan a entender falsamente que si interrumpes voluntariamente una gestación ya no podrás volverte a quedar embarazada o informan de forma muy exagerada sobre los riesgos de la llamada “píldora del día después” o de la práctica de un legrado. Incluso se pueden leer en internet auténticas falsedades como que “los cambios hormonales provocados por un aborto aumentan el riesgo de cáncer de mama, cérvix, ovario e hígado”. Por el contrario, en las páginas de las clínicas que practican abortos voluntarios, se soslaya o incluso se evita la información acerca de las posibles complicaciones.
 
Otra de las causas que puede originar información fraudulenta es el ánimo lucrativo. Hasta existen páginas web que, atentando contra la lógica más primaria, ofrecen test de embarazo “on-line” mediante la resolución de un test, asegurando su absoluta fiabilidad, por supuesto a cambio de un módico coste.
 
Pero el caso más frecuente es cuando se consulta internet después de que alguna prueba haya salido alterada o tras el diagnóstico de algún problema en la madre o el feto. Si se consulta internet teniendo en cuenta los criterios expuestos y se buscan fuentes fiables, probablemente se encuentre información adecuada sobre el tema buscado. El problema puede surgir a la hora de interpretar la información cuando no se cuenta con experiencia y además se es parte implicada. Lo que ocurre habitualmente en el embarazo, en la experiencia de la mayoría de los tocólogos, es un gran aumento de la ansiedad en muchas ocasiones injustificado.

 

Cuidados de la piel
 
Probablemente ya hayas comprobado alguno de los cambios que el embarazo provoca en la dermis. A partir de este mes tu piel sufrirá de forma más acusada, puesto que los estiramientos a los que se verá sometida serán mayores. A ello se sumará la aparición de edemas y congestión varicosa como consecuencia de la dificultad que opone el útero al ir creciendo al retorno venoso. Si además todavía te queda pasar el calor del verano en lo que te queda de embarazo, debes prepararte a conciencia para que tu piel sufra lo menos posible. Algunos de los cambios que sufre, como la aparición de zonas con coloración más oscura suelen ser reversibles, pero las antiestéticas estrías apenas mejorarán cuando dejes de estar embarazada. No todas las embarazadas experimentan los mismos cambios cutáneos, pero a continuación te explicamos qué puedes hacer para lidiar con los más frecuentes:
 
Estrías: son las más temidas, y aparecen en la mayoría de las embarazadas como líneas rosáceas que discurren por la piel del abdomen y los pechos. Se deben a la rotura de las fibras que dan elasticidad a la piel, por lo que el estiramiento que sufren estas zonas durante el embarazo predispone especialmente a su aparición. Existe un sinfín de cremas hidratantes antiestrías en el mercado que pueden ayudarte a evitar o atenuar su aparición. Aplícate alguna de estas cremas dos veces al día (en muslos, caderas, abdomen y pecho con movimientos circulares hasta que se absorba y sin dejar ninguna zona libre) y evita engordar excesivamente de forma brusca. Si eres constante generalmente obtendrás buenos resultados. Si a pesar de todo te aparecen estrías no te desesperes: tras el parto se disimulan más al perder su tono rojizo y volverse más blanquecinas. Si para ti resultan un verdadero problema, puedes recurrir a tratamientos especializados que se realizan en clínicas estéticas para conseguir eliminarlas.

Una advertencia: a veces las estrías del abdomen se vuelven muy pruriginosas (“pican”) al final del embarazo, sobre todo en mujeres con sobrepeso. Puedes disminuir la sensación de picor con cremas hidratantes o dándote baños e incluso tu tocólogo te puede recetar algún antihistamínico útil. A veces este picor se extiende por el cuerpo: si el picor predominase en palmas de las manos y plantas de los pies debes advertir inmediatamente a tu tocólogo o acudir a urgencias, puesto que podría tratarse de un cuadro de colestasis intrahepática del embarazo.
   

Melasma o cloasma gravídico: conocido popularmente como la “máscara” o “antifaz” del embarazo. Son manchas más oscuras de la piel que suelen aparecer en la frente y mejillas como resultado de una hiperpigmentación favorecida por las hormonas del embarazo, que es la misma causa que origina el oscurecimiento de la línea que divide el abdomen (línea alba, que se convierte en línea nigra). Aparecen en aproximadamente la mitad de las embarazadas. Para evitar que estas manchas se hagan más manifiestas debes utilizar cremas solares de alta protección para la cara, al menos del factor 15. No te preocupes excesivamente si te aparecen, ya que evitando la exposición al sol suelen desaparecer gradualmente tras el parto.
   

"Brillo" del embarazo: puesto que aumenta el volumen sanguíneo, la cara de las embarazada suele tener un aspecto más relleno y brillante, que suele ser favorecedor en mujeres delgadas, pero a veces da un aspecto excesivamente oleoso debido a que también las glándulas sebáceas producen más grasa sobre la piel. Se trata de un problema estético menor y su solución es usar toallitas limpiadoras.
   
Granos y acné: el acné suele empeorar durante el embarazo debido a la acción hormonal y a la mayor producción de sebo. Trata de mantener limpia y seca tu cara limpiándola con un jabón neutro por la mañana y por la noche (hacerlo más veces puede resecar excesivamente la piel). A la hora de usar medicación para el acné debes ser muy cauta durante el embarazo y preguntar a tu tocólogo o dermatólogo, puesto que varios de los tratamientos utilizados fuera del embarazo pueden provocar serios riesgos para el bebé. En concreto, la isotretinoina (el famoso Roacután®) es altamente teratogénico (categoría X: provoca graves malformaciones fetales). Tampoco se recomienda durante el embarazo la tetraciclina (categoría D) ni los salicilatos, que son medicamentos frecuentemente utilizados en las pomadas anti-acné. Sí se puede utilizar el peróxido de benzoilo.
   

Arañas Venosas: debido al incremento del volumen circulatorio hay más predisposición a la aparición de estas finas redes de vasos de color rojizo-azulado en cara, cuello, escote y brazos. Del mismo modo que las varices, suele haber una gran predisposición familiar para su aparición. Suelen desaparecer poco después del parto, y si no es así los actuales tratamientos con láser son eficaces para borrarlas de tu piel.