Náuseas y vómitos durante el embarazo

Por qué se producen y cómo prevenirlos

Naúseas y vómitos, especialmente los matutinos, son algunos de los primeros síntomas del embarazo. Muchas mujeres empiezan a sospechar de su estado precisamente por estos malestares gástricos. Normalmente suelen persistir hasta el cuarto mes de gestación, pero esa es solo la teoría. A partir del cuarto mes de gestación, lo habitual es que remitan. Algunas gestantes, las menos, rompen aguas o están en el paritorio sintiendo náuseas o vomitando…

Por qué se producen las náuseas en el embarazo

Náuseas y vómitos en el embarazo
La causa de las náuseas son las variaciones hormonales que provoca la implantación del óvulo en el útero y también influyen fuertemente factores psicológicos. El aumento de la llamada hormona del embarazo, la gonadotropina coriónica (Beta-hCG), es, según los expertos, responsable de gran parte de los malestares gástricos del embarazo. Esta hormona, la Beta-hCG se sintetiza solo durante la gestación y es la que “tiñe” de rosa la prueba del embarazo.

Por ello, a más hormona en sangre, más náuseas durante la gestación; son especialmente importantes los niveles de gonadotropina coriónica durante las primeras 12 a 16 semanas, la fase de mayor malestar gástrico. Si el embarazo es de gemelos, los síntomas son mayores, porque hay un nivel mayor de hormona en sangre.
  • Dos de cada diez embarazadas no sufre náuseas ni vómitos durante la gestación.
  • Siete de cada diez gestantes que sí los sufre, los malestares son más fuertes en el primer trimestre de embarazo, entre la semana cuatro y ocho. El resto sigue con estos síntomas durante el segundo, incluso el tercer trimestre.
  • Un pequeño porcentaje que ronda el 1-2% de las embarazadas que presentan estos síntomas llega a la situación más grave, la hiperémesis gravídica, que precisa hospitalización.

Náuseas del embarazo: tratamiento

Se recomienda el desayuno inmediato al despertarse, sin salir de la cama. Los ginecólogos recomiendan dejar unas galletas o tostadas de pan en la mesilla de noche para ingerirlas sentada en la cama. Otros consejos que pueden ser útiles:
 
  • Toma frecuentemente pequeñas cantidades de alimentos ligeros.
  • Has de evitar los olores desagradables y cualquier situación que sepas que te provoca síntomas.
  • No ingieras alimentos grasos y con especias.
  • Si las náuseas impiden realizar las actividades del día a día se puede recurrir a algunos medicamentos bajo la supervisión del médico, como la metoclopramida.
  • Las bebidas isotónicas pueden ayudar a aliviar las náuseas y a mantener la hidratación si hay vómitos.

Complicaciones de las náuseas

Las náuseas y vómitos dejan de ser algo normal para un embarazo cuando dificultan la alimentación y el desarrollo de actividades cotidianas. También se pueden considerar graves si continúan más allá del tercer mes con una intensidad notable. A estos casos se les conoce como hiperémesis gravídica: la intensidad de los vómitos provocan una deshidratación tal que hace necesaria la hospitalización de la embarazada para ajustar su metabolismo y vigilar el estado del bebé.