Fecundación

Antes del Embarazo

Se llama fecundación a la unión entre dos gametos o células sexuales para formar una célula huevo o cigoto.

Los gametos se producen en las gónadas. Las gónadas femeninas son los ovarios y producen óvulos por el proceso de la ovulación y las gónadas masculinas son los testículos y producen espermatozoides por el proceso de la espermatogénesis.

El óvulo es una célula grande, inmóvil y rica en reservas nutritivas que facilitan el primer desarrollo del cigoto. Por el contrario, el espermatozoide es una célula pequeña, con cabeza (donde lleva la información genética) y cola (que le da movilidad). Ambos gametos llevan la mitad de la carga genética para que de la unión, se obtenga una célula con la dotación genética completa.
Entre los 200 millones de espermatozoides que llegan al útero durante la fecundación sólo 1 es el responsable de la fecundación. Un factor muy importante es la movilidad de los espermatozoides ya que en el coito son depositados en la vagina y de ahí han de llegar hasta las Trompas de Falopio. Las contracciones uterinas del orgasmo ayudan a los espermatozoides en su viaje de ascenso.
La vida media de un óvulo es de 8 horas a 2 días y la de un espermatozoide 3 días. La fecundación suele ocurrir a las 24 horas aproximadamente después del coito, en las Trompas de Falopio.
Tras esta unión, el cigoto comienza a sufrir unos procesos de segmentación y diferenciación que darán lugar a dos polos dentro de esa masa embrionaria. En el polo germinativo (donde se encuentra el núcleo) se desarrollará la actividad metabólica (futuro feto) y en el polo vegetativo, se acumularán las sustancias de reserva (futura placenta).
A medida que el cigoto se va segmentando, se va encaminando hacia el útero. La implantación o nidación se realiza a los 6 ó 7 días de la fecundación en la zona interna del útero (endometrio) lleno de líquido rico en sustancias nutritivas que darán soporte al futuro embrión.
 
Natalben Supra