Semana a Semana
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Cuidados de

la piel

en el embarazo

 
   

Consejos y curiosidades quinto mes de embarazo

Las varices

 
 Evita la aparición de varices
 
Estos engrosamientos de los trayectos venosos aparecen frecuentemente en las piernas e incluso en la región vulvar a partir de la segunda mitad del embarazo, pudiendo resultar, además de antiestéticas, dolorosas. Los antecedentes familiares predisponen por lo habitual a su aparición. Los principales consejos para su prevención son:
 
  Evitar permanecer de pie y quieta durante largos periodos de tiempo

Caminar cuanto te sea posible para facilitar el retorno venoso de la sangre

Evita permanecer sentada largos periodos de tiempo y acuérdate de poner los pies en alto cuando te sientes

Túmbate con las piernas en alto al menos media hora diaria

Evita ganar demasiado peso

Pide a tu tocólogo que te recete unas medias de compresión fuerte
Depilación en el embarazo
 
El vello crece más lentamente durante el embarazo en zonas como las piernas, aunque a algunas embarazadas les aumenta en otras como el abdomen o la cara. En cualquier caso, puedes sentir la necesidad de depilarte. Una buena opción es que hayas acudido antes del embarazo a algún centro de fotodepilación para así beneficiarte de sus resultados duraderos.  Probablemente ya sea tarde para esto y si estás embarazada no te dejarán aplicarte el láser puesto que no hay estudios que certifiquen su seguridad, aunque teóricamente sea inocuo puesto que no proyecta radiaciones peligrosas y su efecto térmico cuando se emplea para depilación no supera los 4mm de espesor en piel. Así que ahora toca elegir método de depilación. No aconsejamos las cremas ni aerosoles, puesto que contienen sustancias tóxicas que teóricamente podrían ser absorbidas por la piel y llegar hasta el feto. Tampoco es recomendable la cera caliente en embarazadas con problemas de varices, aunque sí sería un método válido para las axilas. Lo mejor en el embarazo es utilizar afeitadoras, depiladoras eléctricas o ceras en frío.
 
¿Me puedo teñir el pelo?
 
Otro tema controvertido donde los haya para cualquier mujer cuyo embarazo transcurre sin incidencias y, como es lógico, se permite tener preocupaciones estéticas. En general es un asunto que no debería entrar dentro de tus preocupaciones,y si quieres teñirte el pelo puedes hacerlo embarazada. De nuevo parece que hay que ser cautos “por si acaso” con algunos tintes que utilicen derivados del plomo, más frecuentes en los denominados tintes permanentes y progresivos. sLos escasos estudios existentes indican que la absorción a través de la piel de los productos en los tintes es mínima y sin repercusiones para el feto, pero ante la más mínima incertidumbre recomendamos los tintes con colorantes vegetales. Si vas a teñirte en casa, usa siempre guantes y hazlo en una habitación ventilada.
 
 
     
  Curiosidad: mitos sobre la determinación del sexo
 
     
 

La inquietud por seleccionar el sexo del bebé, tan de actualidad al estar a día de hoy al alcance de la ciencia, es en realidad tan antigua como la la historia de la humanidad. En algunos casos la preferencia ha sido masculina, para poder asegurar la descendencia y los bienes, pero en otros ha sido femenina, para procurarse cuidados en la vejez.
En España la legislación solamente permite la selección de sexo en caso en los que exista una enfermedad hereditaria grave ligada al sexo. Los métodos utilizados, por supuesto sin refutación científica, son de lo más variados.

Para seleccionar el sexo se han utilizado toda suerte de conjuros, ungüentos y pociones. Las fases lunares también se han involucrado en esta cuestión. En la cultura hebrea el Talmud recomienda disponer del lecho conyugal en dirección norte-sur para favorecer la concepción de un varón. Algunas culturas eslavas pretendían lograr el mismo objetivo haciendo que la mujer pellizcase el testiculo derecho del varón durante el coito, mientras que las tradiciones germanas aconsejaban llevar un hacha al lecho conyugal. Los griegos daban imprtancia al calor testicular para que el esperma diese lugar a uno u otro sexo. El cuerpo hipocrático aconseja atar el testiculo derecho para engendrar una niña y el izquierdo si lo que se desea es un niño. Desde el renacimento nos llegan tradiciones como la de comer alimentos secos y calientes o la de que la mujer quede recostada de lado derecho para engendrar varones.

El método contemporáneo para la selección del sexo con más éxito es el de shettles y Billings, que proponen realizar el coito cerca del momento de la ovulación para conseguir varones y dos o tres días antes del teórico momento de la ovulación si lo que desea es una niña. Su argumento es que los espermatozoides con carga genética masculina es menor debido a que el cromosoma Y es más corto que el X. Por el contrario, los espermatozoides con carga genética femenina sobreviven más tiempo. Los estudios realizados al respecto son contradictorios y no todos encuentran diferencias, por lo que no parece un método muy fiable, y además puede retrasar la consecución del embarazo al acotar excesivamente las relaciones sexuales más favorables para la concepción.