Síntomas del posparto: entuertos, loquios...

Tu organismo durante el puerperio debe volver a su estado normal

Los síntomas del puerperio

Tu bebé ya ha nacido. Y ahora empiezan los síntomas del posparto o puerperio, como los entuertos o los loquios.

En esas primeras horas del posparto o puerperio o cuarentena experimentarás una sensación de inmensa felicidad y euforia al tener a tu hijito en brazos. No puedes dejar mirarle. Su carita, gestitos, las manitas, cómo duerme, cómo come… Por toda esta emoción y el inmenso amor que te inunda quizá no prestes atención al posparto y a algunos de sus síntomas, como los entuertos, los loquios… Sigue leyendo. Te contamos cuáles son y cómo actuar.

El posparto o puerperio es un periodo complejo. La felicidad por tener a tu bebé en tus brazos se mezcla con el cansancio y algunas molestias. Para los médicos comienza después del alumbramiento de la placenta y dura entre seis y ocho semanas o unos 40 días. Por eso también se le conoce como cuarentena. En ese tiempo tu organismo se vuelve a reorganizar para volver a su estado antes del embarazo. Es decir, las hormonas, el útero, todo tu sistema reproductor tiene que quedar en las mismas condiciones (o muy parecidas) de antes de quedarte embarazada. Todo estos cambios hormonales y físicos provocan unos síntomas.

Síntoma del posparto: los entuertos


Los entuertos son las contracciones del útero tras el parto. Pueden ser muy molestos y llegar a provocar dolor, sobre todo en el segundo y siguientes embarazos, y también cuando la mamá da de mamar a su bebé. Estas contracciones tienen una doble función:

  • Por un lado contraer el útero para que vuelva a su tamaño original de antes del embarazo.
  • Por otro, al contraerse el útero se “cierre” la herida que dejó la placenta al desprenderse en el parto.

¿Cómo aliviar el dolor de los entuertos?

Los entuertos son contracciones uterinas muy similares a las del parto: Es un dolor agudo que dura unos segundos o minutos y luego desaparece. Para aliviarte lo mejor es poner en práctica los ejercicios de relajación que aprendiste en las cursos de preparación a la maternidad.

Síntoma del posparto: los loquios


Durante el embarazo, la placenta estaba insertada en la pared del útero. En el parto, la placenta se desprende y tras el nacimiento del bebé se expulsa, en el alumbramiento. En el lugar donde se encontraba queda una herida que se tiene que ir curando poco a poco. Por eso el útero se llena de coágulos de sangre y líquido que la herida rezuma (como sucede con una gran herida que te hagas en una rodilla, el codo…). Además en el interior del útero aún queda restos del líquido amniótico. Todos esos residuos tu organismo los tiene que expulsar a lo largo del puerperio. Son los llamados loquios.

  • En los primeros días del posparto, esas pérdidas sanguinolientas suelen ser abundantes y de color muy rojo.
  • A medida que pasan los días, se vuelven más claras y menos abundantes.

Es muy importante que no uses tampones para los loquios. Si te hicieron la episiotomía, lo mejor es usar compresas de algodón (las venden en las farmacias) que dejan transpirar.

La subida de la leche, síntoma del puerperio

La subida de la leche


La subida de la leche es otro síntoma del posparto. En cuanto nace el bebé y se expulsa la placenta, los niveles de estrógeno y progesterona descienden en picado y la prolactina aumenta. Es decir, se pone en marcha la “maquinaria” para producir leche.

Si pones a mamar al bebé en la primera media hora u hora nada más nacer se estimula la hipófisis que provoca una liberación de prolactina.

Las células que se encuentran en los alvéolos se disuelven y se expulsan en forma de calostro.

A los tres o cinco días los pechos aumentan de tamaño y se llenan de leche. Para muchas mujeres resulta muy doloroso, porque la producción de leche es superior a lo que el bebé come.

¿Cómo aliviar el dolor en la subida de la leche?

  • Pon a mamar a tu bebé con frecuencia, y siempre que lo pida.
  • Al acabar extráete un poco de la leche que tu bebé no haya mamado, pero solo lo necesario para que tu pecho no esté congestionado (no más, porque si no estimularás aún más su producción).
  • Aplica calor antes de la toma y frío entre las tomas.
  • Vigila que tu bebé está bien colocado y mama sin dificultad. 

Otros síntomas del posparto: las estrías en la tripa


Según crecía tu bebé dentro de ti, tu barriga también aumentaba de tamaño. En el último mes de embarazo, tendrá tal volumen que no te verás los pies. Después de dar a luz, tu tripa recuperará el tamaño (más o menos) que tenía antes de quedarte embarazada. Si ya en el embarazo notaste las estrías, ahora que tu tripa vuelve a su ser, son más evidentes.

La tripa en el puerperio

“Tras el parto, el útero queda contraído a nivel del ombligo y poco a poco va disminuyendo hasta su estado previo (o similar) en las siguientes seis semanas (lo que llamamos puerperio). La distensión de la musculatura y la fascia que mantienen el abdomen también van cediendo y se va adaptando a su nueva situación. El ejercicio posterior es importante para poder recuperar el estado inicial

Las estrías aparecen como resultado de la rotura del tejido conjuntivo que sostiene la piel y la pérdida parcial de las fibras de colágeno y elastina. Al perder dicho sostén y elasticidad, la piel cede y se desgarra. Hay factores que no podemos modificar como los cambios hormonales, la genética, el tipo de piel…”.

Dra. Paula Marín Mato, especialista en Ginecología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, de Madrid.

Para librarte de las estrías o al menos que no sean muy marcadas, lo mejor es hidratar mucho tu piel, con productos que contengan aceite de rosa mosqueta o de almendras.

La caída del pelo en el puerperio


Síntoma del puerperio: la caída del pelo

Tras el parto… ¿siempre se cae el pelo?

"Tras el parto, los niveles de estrógeno y progesterona caen a sus niveles habituales. Debido a ello en el cabello se produce el llamado efluvio telógeno posparto, el cual no es inmediato sino se experimenta en general a los tres meses del posparto. La caída del pelo puede llegar a ser muy intensa y preocupa mucho a las mujeres, siendo un motivo frecuente de consulta. Es importante tranquilizar a las pacientes y explicarles que es un proceso normal del cuerpo durante el cual los pelos que han estado en fase de crecimiento durante el embarazo gracias a las hormonas, ahora van a entrar en una fase de reposo y caída, que se puede extender durar varios meses, para luego volver a su ciclo de crecimiento habitual. En general, no requiere de tratamiento específico salvo la observación y vigilancia de la recuperación espontánea. En casos muy severos o prolongados es ideal evaluación por el dermatólogo para descartar que no exista causas asociadas y la necesidad de tratamiento".

Dra. Carmen Kannee, equipo de dermatología del Instituto de Dermatología Integral.

Baby moon o depresión posparto


Tras dar a luz, tu cuerpo deja de segregar una gran cantidad de hormonas que eran necesarias para el embarazo. Esa caída hormonal puede provocarte un bajón emocional: tu sensibilidad estará a flor de piel. A eso se une la responsabilidad y el agobio de tener que cuidar a un recién nacido. Es normal. Pero si estos sentimientos perduran durante más de dos semanas y están acompañados de tristeza (ganas de llorar sin motivo aparente), ansiedad, somnolencia o insomnio, con sentimiento de culpa o desesperación quizás se trate de una depresión posparto.

Es muy importante en estos casos detectar estos síntomas del posparto y ponerles remedio cuanto antes: debes acudir al médico quien posiblemente le aconseje acudir a la consulta de un psicólogo especializado.

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Caridad Ruiz
Redactora experta en salud