Cuidados del bebé: alimentar al recién nacido

Guía práctica para los cuidados del recién nacido

Cuidados del bebé: alimentar al recién nacido

Dar el pecho, el baño, el cambio del pañal… Ahora todo es nuevo para ti. Tranquila, hemos preparado una guía básica para que sepas como tienes que cuidar de tu bebé durante sus primeros días de vida.

Tu hijo y tú, tras unos días en la maternidad, llegáis a casa por primera vez. Los primeros días suelen ser estresantes y difíciles. Tu bebé, aunque está fuera del útero materno, aún se está acostumbrando a este frío mundo, a la sensación de hambre (hasta ahora el alimento le llegaba a todas horas a través del cordón umbilical), a los ruidos, la luz…

Tú, por tu parte, has comenzado una nueva vida. El bebé necesita prácticamente de tu presencia a todas horas. Te contamos cómo son los primeros días con un bebé en casa.

Alimentar al bebé: reconocer los signos de hambre


Sin duda, lo mejor es la lactancia materna. Has de saber que el bebé no tiene un ritmo estricto de hora para alimentarse. “Se recomienda que la lactancia materna sea ofrecida ‘ a demanda’, lo cual requiere el reconocimiento de los signos precoces de hambre del bebe”, nos comenta la doctora Carolina González-González, pediatra del Hospital San Rafael, de Madrid. Estos signos precoces son:
 
  • El bebé se empieza a agitar. Notas que está más inquieto en la cuna.
  • Con su boca comienza con movimientos de búsqueda, es decir, como si succionara al aire.
  • Hace chasquidos con la lengua.
  • Se lleve sus manitas a la boca, como si se tratara de tu pecho y se las puede chupar
     
No se debe esperar a que el niño llore, pues el llanto es un signo tardío de hambre”, afirma la pediatra. Antes se decía que el bebé tenía que estar un tiempo determinado en cada mama. Hoy se sabe que esta medida es un error, y que el bebé es el que debe marcar el final de la toma: cuando esté saciado o no obtenga más leche de una mama, sencillamente se soltará por sí mismo. Es probable que a medida que pasen los días, las tomas duren menos tiempo porque el bebé ya ha adquirido experiencia.

¿Cómo saber que el bebé ha comido lo suficiente?


Es bastante sencillo: mira a tu hijo y comprueba estos signos de bienestar:
 
“En cualquier caso, teniendo en cuenta que cada niño tendrá su horario y su ritmo, podemos decir, como orientación, que durante los primeros días la demanda habitual será de 8 a 12 tomas al día”.
  • Que tiene las manos relajadas, abiertas.
  • Probablemente ya se ha quedado dormidito.
  • De todas formas, ofrécele el otro pecho. Y si no lo quiere es porque ya se encuentra saciado. Y en la siguiente toma empieza por esta mama, la más llena.

Cómo son las tomas de biberón


Si alimentas a tu bebé con leche artificial, como nos indica la doctora González-González, “se puede recomendar ofrecer durante la primera semana de vida una toma cada 3 horas”. La cantidad, durante estos primeros días, puede variar en función del peso del niño y la edad gestacional, pero en general se puede ofrecer según el siguiente esquema:

  • Primer día: 10 ml por toma.
  • Segundo día: 20 ml por toma.
  • Tercer día: 30 ml por toma.
  • Cuarto día: 40 ml por toma.
  • Quinto día: 50 ml por toma.
  • Sexto día: 60 ml por toma. ;
regurgitación del bebé

La regurgitación del bebé

A los pocos minutos de mamar, muchos bebés regurgitan, expulsan parte de la toma. Tranquila no se trata de ningún vómito. Se debe a la inmadurez del esfínter esofágico interior, es decir, la válvula que impide que el contenido del estómago regrese al esófago.

“Además, la regurgitación de leche se ve favorecida por la consistencia eminentemente líquida de la alimentación del lactante y la posición predominante en decúbito (tumbado)”, señala la pediatra. No te preocupes porque estas regurgitaciones no van a influir en el peso de tu pequeño, ni le producen ningún mal. Las distinguirás del vómito porque este suele salir como en escopeta y “su contenido puede ser alimenticio o bilioso, ya que suele precederse de una náusea”. De todas formas, si te parece que sus regurgitaciones son muy persistentes, consulta con el pediatra.
Ángela del Tío