Problemas de la lactancia materna durante el embarazo

Desaconsejada con amenaza de parto prematuro o sangrado vaginal

¿La lactancia materna durante el embarazo perjudicará al nuevo bebé? ¿Qué ocurre con la composición de la leche si doy lactancia en tándem? Y una vez que nazca el pequeño, ¿el mayor le robará “su leche” al pequeño…?
Problemas de la lactancia materna durante el embarazo

Pecho más sensible a la succión

La sensibilidad de las mamas, principalmente debida hormona progesterona aumentada en el primer trimestre, va a dificultar al principio el proceso de succión.

Los pechos se vuelven más sensibles y pueden provocar molestias, incluso dolor intenso, por lo que el momento de la lactancia puede resultar una experiencia desagradable.

Tomas nocturnas, más cansancio

El mantenimiento de la lactancia materna del hermano mayor puede empeorar el descanso nocturno de la mujer embarazada si las tomas se mantienen durante la noche. Este cansancio se exacerba en el primer trimestre de embarazo, debido a los niveles elevados de progesterona; puede afectar al estado anímico de la gestante al encontrarse más cansada, menos enérgica.

Menos leche en el segundo trimestre

En el segundo trimestre de embarazo, alrededor del cuarto o quinto mes, se produce una disminución cuantitativa de la producción de leche. El lactante puede no sentirse lo suficientemente saciado y pueden existir problemas de alimentación deficiente, irritabilidad o disminución de ganancia de peso del bebé. Este es el momento más crítico de superar para mujeres que optan por este modo de lactancia.

Más riesgo de destete

El destete del lactante durante el embarazo de la madre es un hecho muy frecuente. Más de la mitad de los niños se destetarán durante el embarazo de la madre. Influyen múltiples factores, principalmente el de la caída de su producción alrededor del segundo trimestre, donde se producen la mitad de los destetes.
Calostro, último trimestre

Calostro, último trimestre.

En las últimas semanas de gestación se comienza con la producción de calostro por parte de la gestante que influye en el cambio de las propiedades de la leche, así como su sabor, lo que puede favorecer que el lactante rechace sus nuevas características y se destete. El restante de los destetes se producen una vez se ha producido el nacimiento del hermano menor, con las dificultades lógicas y las dudas que pueden surgir en la madre sobre la cantidad de alimento, cansancio materno, etc.

Más oxitocina, más contracciones

Durante el embarazo, en cada toma de leche del hermano mayor, se va a producir en la mujer un aumento en la producción de la hormona oxitocina. Esta hormona es la principal implicada en la fisiología de las contracciones uterinas, de forma que según avanza el embarazo, los receptores de esta hormona aumentan en cantidad y en sensibilidad en el músculo uterino.

Al aumentar la producción de oxitocina durante el amamantamiento pueden aparecer contracciones uterinas de diferente intensidad. Estas contracciones suelen ser de baja intensidad y no tener ninguna repercusión sobre las modificaciones del cérvix uterino, pero si pueden generar ansiedad y preocupación en la madre. Son contracciones que cesan una vez que termina el proceso de lactancia.

Amenaza parto prematuro o sangrados vaginales

Durante el embarazo pueden surgir determinadas enfermedades obstétricas que puedan requerir un ingreso hospitalario, o unas modificaciones que puedan requerir la suspensión de la lactancia. Son los casos de mujeres que tienen riesgo aumentado de parto prematuro, o sangrados vaginales, en los que las pequeñas contracciones uterinas pueden empeorar su pronóstico.

Este número de mujeres es porcentualmente bajo en la población. No debemos olvidar que en caso de ingreso hospitalario u otros procesos puede precisarse de una separación de la madre del hijo lactante, con lo que puede dificultarse el mantenimiento de la lactancia.

Dolor de espalda intenso

Por último, según aumenta el peso de la mujer del embarazo se producen un aumento de la lordosis lumbar de la columna vertebral, que puede generar molestias y dolor lumbar y en la espalda. Determinadas posturas de lactancia pueden empeorar estas molestias, por lo que debemos de ser más cuidadosos respecto a las recomendaciones para evitar su aparición.
Diana CuencaObstetra del hospital de Torrejón de Ardoz (Madrid)