Preeclampsia, oligohidramnios y polihidramnios

Son enfermedades propias del embarazo que exigen un control médico exhaustivo

La preeclampsia es una enfermedad del embarazo caracterizada por hipertensión, edema, aumento de peso y proteinuria (exceso de proteínas en la orina). Aproximadamente una de cada diez mujeres presenta este problema. Cuanto más precoz sea la aparición de esta dolencia, mayores serán los riesgos de la madre y el bebé. El exceso o la falta de líquido amniótico puede provocar otras complicaciones de la gestación, polihidramnios y oligoamnios.

Síntomas de preeclampsia


En la mayoría de los casos, la preeclampsia aparece en las últimas semanas del embarazo. Con un adecuado control médico, reposo, dieta sana y supervisión de la salud del bebé, no hay riesgos importantes para la salud de la madre y el bebé.

  Debe acudir a urgencias en los siguientes casos:

  •   Dolor intenso de cabeza.
  •   Alteración de la visión.
  •   Dolor abdominal intenso.
  •   Tensión arterial de 150/100 mmHg o superior. 

 

Qué son los oligoamnios


Se trata de una disminución de la cantidad de líquido amniótico. Se diagnostica mediante ultrasonido. El oligoamnios durante la primera mitad del embarazo es más grave que durante el último trimestre. ¿Cómo puede afectar al bebé? 

  • La escasez de líquido amniótico durante los primeros meses puede hacer que los órganos del feto se compriman, provocando defectos de nacimiento, aborto espontáneo o parto prematuro.
  • En la segunda mitad del embarazo, posiblemente provoque deficiencias en el crecimiento fetal, aumenta el riesgo de complicaciones durante el parto, y  existe mayor probabilidad de cesárea.
  • Las mujeres que desarrollan oligohidramnios, pero han tenido un embarazo normal probablemente no necesiten tratamiento, y es muy probable que los bebés nazcan sanos.

ecografía embarazada


Polihidramnios


El polihidramnios es junto lo contrario, el exceso de líquido amniótico debido al gran tamaño del bebé, a un embarazo múltiple o una enfermedad de la madre. Se diagnostica mediante ultrasonido.

La mayoría de los casos son leves, y aproroximadamente en la mitad de los casos, el polihidramnios desaparece por sí solo. Pero algunos casos comienzan desde las 16 semanas del embarazo y suelen desembocar en un parto muy prematuro, por lo que se recomienda reposo.