Cuidados del bebé: curar el ombligo del recién nacido

Usa una gasa estéril con agua o suero fisiológico

Curar el cordón umbilical es otro de los cuidados del bebé fácil de aprender. Nada más nacer, la matrona o el ginecólogo sujeta el cordón con una pinza y lo corta, quedando un pequeño muñón que tarda unos días en secarse y caer. Todo el proceso dura alrededor de una semana o diez días desde el parto. Hasta entonces deberás cuidar esa pequeña herida una vez al día.
 

Cómo curar el ombligo del bebé paso a paso

 
  • Lavado de manos.

    Para ello y el primer paso es lavarse muy bien las manos antes de empezar la cura.
  • Gasa estéril con agua o suero.

    A continuación debes limpiar el muñón con una gasa estéril impregnada en agua con una mínima cantidad de jabón neutro sin aditivos o en suero fisiológico.
  • Limpiar y secar la base del muñón.

    Tira suavemente de la pinza para limpiar bien la base del muñón (no le duele, dado que es carne muerta) y seca con otra gasa estéril.
  • Airear la zona.

    Antes de colocar un pañal limpio debes esperar unos segundos a que se seque bien al aire.
  • Ni con alcohol ni envuelto en una gasa.

    Este punto es muy importante. “No es recomendable envolver el cordón en una gasa (ni húmeda ni seca) ni aplicar soluciones antisépticas rutinariamente”, afirma la doctora Carolina González-González..
Ombligo del recien nacido

Infección del ombligo: cómo identificarla


Seguro que te preguntas cuáles son los signos de una posible infección del ombligo (onfalitis) en el recién nacido. Te los explicamos:

  • Enrojecimiento
  • Edema
  • Aparición de ampollas en la piel circundante
  • Olor pútrido
  • Secreción purulenta en la zona umbilical
     
La aparición de un sangrado mínimo tras la caída del muñón es normal y no debe considerarse signo de onfalitis. “En caso de duda en la aparición de signos de infección, o de retraso en la caída del mismo, es preciso acudir al pediatra”, añade la experta.
Ángela del Tío