Cuáles son los riesgos del uso de fórceps

Factores que evitan el parto instrumental

     
Riesgos del uso de fórceps   El uso de fórceps no está totalmente exento de riesgos y se enmarca en un contexto en que se sopesan  los  posibles problemas y las ventajas de su aplicación. Ha de tenerse en cuenta, que se emplea en ocasiones en las que la situación que aconseja su uso tampoco es segura para la madre, el feto o ambos.

En la madre aumenta el riesgo de tener lesiones del canal del parto (desgarros), mayor pérdida de sangre, lesiones urinarias o rectales e incontinencia, que suele mejorar a lo largo del proceso de recuperación.  En este caso es muy importante que realices ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico.
     
Es más frecuente que se realice episiotomía cuando se emplea el fórceps, bien por el propio uso del instrumento, bien por la urgencia que en algunos casos existe para la salida del feto. Los masajes con aceite de rosa mosqueta o almendra cuando la herida ya se ha cerrado, ayudan a conseguir más elasticidad al tejido afectado por la cicatriz. Esto es válido para las cicatrices de episiotomías y desgarros tanto en partos asistidos como espontáneos, y ayuda a minimizar el posible dolor al mantener relaciones sexuales coitales posteriormente.
 
     
  El recién nacido puede presentar contusiones y hematomas que suelen desaparecer en pocos días, esto es lo más frecuente. El riesgo de presentar problemas más graves como hemorragias craneales, lesiones neurológicas, fracturas o parálisis facial -habitualmente transitoria- es bastante bajo.  
     
 
Debido a la existencia de los riesgos del parto instrumental, su uso está restringido a determinados casos en los que es indispensable su uso. El hecho por el que se emplea en la actualidad es que sigue siendo útil para determinadas circunstancias del parto. Si se cumplen ciertas condiciones de uso y está bien indicado es un procedimiento bastante seguro.
 
 

Cómo evitar el uso de fórceps en el parto

 
Algunos estudios han analizado diferentes elementos beneficiosos de cara a reducir el número de partos instrumentales:
   
•   Atención de todo el proceso de parto por una matrona.
   
•   Acompañamiento continuo durante todo el proceso de parto: la elección de la persona que te va a acompañar durante todo el proceso es de vital importancia para lograr el apoyo que necesitas.
   
•   Adopción de posturas verticales en la fase de expulsivo. Busca la postura en la que te encuentres más cómoda, que sea más favorable para tu caso y que permita lograr un buen grado de verticalidad. La matrona te ayudará en este proceso.
   
•   Considerar bien las posibilidades para minimizar el dolor. El uso de anestesia epidural en el parto incrementa en un 5 por ciento las posibilidades de tener una parto instrumental. Esto es debido a la propia acción de los fármacos utilizados sobre los músculos que tienen que intervenir en el parto, la limitación de la movilidad, así como sobre la dificultad para realizar los pujos. Infórmate antes del parto sobre las alternativas que se ofrecen en tu hospital para el manejo del dolor.
   
En caso a decidirte por la analgesia epidural:
 
•   No es recomendable aplicarla en una fase muy temprana del parto. Es mejor esperar a comprobar la evolución favorable de la dilatación y el mantenimiento de contracciones intensas y regulares. Por ello, la matrona que te asiste durante el parto puede aconsejarte retrasar su aplicación. Entre tanto, puede recomendarte otros métodos para el alivio del dolor, como el uso de agua caliente, deambulación, uso de pelotas de goma…
   
•   En caso de que suceda, comunica si tienes una limitación total de la movilidad de tus piernas y tus caderas. Ello puede requerir ajustar mejor la dosis para tener mayor sensibilidad y poder colaborar en la fase de expulsivo.
   
•   Dentro de las limitaciones que puede suponer el uso de epidural, intenta tener una posición más favorable en la fase final. Una postura totalmente horizontal dificulta este periodo.

 

 

¿De qué depende que se elija el fórceps u otro instrumento para el parto vaginal?

 
La elección está condicionada por una serie de factores:   Fórceps en el parto vaginal
 
•   Circunstancias clínicas, es decir, los detalles de cada caso concreto. Aunque hay indicaciones del parto asistido en las que puede ser apropiado más de un instrumento, en otras ocasiones alguno de ellos será preferible.
   
•   Formación y habilidad del profesional que te atiende en el manejo de algún instrumento específico, eligiendo el que pueda manejar con más seguridad.
   
•   Disponibilidad de diferentes instrumentos en el centro donde te atiendan.
   
 
Para las situaciones en las que  exista la posibilidad de utilizar más de un tipo de instrumento para resolver la complicación, la opción más recomendable es la ventosa, según los estudios y las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para mejorar la calidad de la atención. Esto es debido a que frente a la aplicación del fórceps, y en circunstancias en que los dos son válidos y es posible su uso, se observan menores riesgos.
 

 

¿Es mejor una cesárea que un fórceps? ¿Puedo pedir directamente una cesárea en caso de complicaciones?

 
Cada una de las intervenciones obstétricas tiene unas indicaciones concretas, por lo que en sí misma, ninguna es mejor que otra. El médico especialista en ginecología y obstetricia es el profesional mejor preparado para determinar en qué momento es necesario aplicar algún instrumento que posibilite el parto vaginal o valorar la necesidad de cesárea. Igualmente, es quien mejor puede informarte en tu caso individual sobre las opciones para resolver alguna complicación en el parto. Según la legislación española, tienes derecho a ser informada sobre la finalidad, indicaciones, riesgos y consecuencias de las intervenciones así como a decidir entre las opciones disponibles para tu caso siendo necesario el consentimiento previo antes de cualquier actuación.
 
 
Es conveniente que hables sobre esto con los profesionales antes del parto o durante el transcurso de la fase de dilatación, ya que en muchos casos las cesáreas y partos instrumentales se emplean en situaciones de urgencia, en las que hay que tomar decisiones rápidas y complejas. Los profesionales que te atienden deben ayudarte a resolver tus dudas.
 
 
Las opciones quedan limitadas por el propio contexto clínico en que se toman, por la disponibilidad de ellas en el centro sanitario y por la buena praxis: toma de decisiones basada en la selección de las alternativas más apropiadas y seguras en las circunstancias concretas en que esté transcurriendo el parto. El profesional podría negarse a actuaciones que contravengan la buena praxis; por ejemplo, a realizar un procedimiento que se pueda justificar más arriesgado que otro.
 
En la elección de una cesárea, tiene que evaluarse muy esmeradamente su indicación, ya que se trata de una intervención quirúrgica mayor que tiene riesgos más serios que el parto vaginal. En ocasiones el feto está tan encajado en la pelvis, que la extracción vía abdominal sería mucho más complicada que la terminación mediante parto asistido.
 
Además, es importante conocer que la realización de cesárea no excluye la posibilidad de usar instrumentos que ayuden a la extracción de la cabeza del feto durante la cirugía. En ocasiones, puede ser necesario recurrir a alguno de los tres instrumentos ya mencionados, entre ellos, el fórceps.
 
 
Laura Pérez, Matrona