Embarazada y spa: evitar los cambios bruscos de temperatura

Las gestantes pueden tomar baños tibios y hacerse masaje prenatal

El ginecólogo Juan Miguel Rodríguez Candia, del Hospital Infanta Elena de Valdemoro, aconseja evitar los baños calientes, cuartos de vapor, saunas tradicionales e infrarrojos, ya que el calor y el sudor disminuyen el flujo sanguíneo y posiblemente puedan causar hipotensión. "Las temperaturas constantes son ideales, no así la hidroterapia de contraste o alternando piscinas o cuartos calientes y fríos, al igual que las envolturas del cuerpo que causan la transpiración y elevan la temperatura central del cuerpo. Los baños tibios, no calientes, están permitidos por un período breve".

Las mujeres embarazadas deben someterse a terapia de masajes diseñada especialmente para  ellas. Existen  tratamientos de "spa"  para realizar durante el embarazo que son inofensivos como el masaje prenatal que es seguro aún en el primer trimestre, siempre y cuando esté con un terapeuta bien entrenado y sea un embarazo normal. "Investigaciones confirman que los masajes prenatales alivian el dolor lumbar y mejoran el sueño y el humor; y los masajes regulares disminuyen el estrés  y reducen las posibles complicaciones del parto. Aunque los pies y las manos contienen puntos de presión que pueden causar contracciones y estimular el parto, un reflexologista bien entrenado los puede evitar fácilmente". Por supuesto, se debe consultar siempre al obstetra primero antes de someterse a terapia de masajes de embarazo. Él es quien debe dar autorización y aprobación porque el masaje está contraindicado en ciertas situaciones, como son el antecedente de un parto previo muy reciente o la hipertensión.

masajes

"Los tratamientos depilatorios y faciales no tienen ninguna contraindicación pero hay que tener en cuenta que la piel en el periodo del embarazo se hace más sensible por lo que los tratamientos tendrán que ir de acuerdo al estado general de la gestante", asegura el ginecólogo Miguel Rodríguez Candia.

Hinchazón de piernas en el embarazo


cuidados en el embarazo

Una de las consecuencias del embarazo sobre el cuerpo de la mujer es la hinchazón, sobre todo de las piernas. Al corazón de la gestante le cuesta más bombear la sangre. Las venas se dilatan mucho. La fragilidad capilar es extrema. Por eso están contraindicados tanto el frío como el calor en todas las partes del cuerpo. El feto necesita que la corriente circulatoria sea buena. Si te aplicas calor, la sangre fluye hasta esa zona. Por eso los médicos no recomiendan los tratamientos típicos de los "spa" basados en el cambio de temperatura del agua, como la ducha escocesa o las pilas de agua. Además de estar contraindicado para el sistema circulatorio porque podrían romperse capilares de la madre y entorpecer el riego sanguineo hacia el bebé. La gestante no puede ni siquiera hacerse un pediluvio, un tratamiento a base de chorros en las piernas dentro de un spa.

El motivo, el mismo: no se puede ejercer ningún tipo de presión en la cara interna de las piernas para no dañar el sistema circulatorio. Y por supuesto, nada de saunas y baños de vapor. Sin embargo, sí están permitidos durante el embarazo los jacuzzis, con una temperatura de entre 37-38 grados, que es la normal en estas piscinas, y siempre que el médico lo autorice.