Consejos y curiosidades en el octavo mes de embarazo

Signos de alerta

¡No te olvides de quitarte YA todos los anillos y piercings!


A partir de ahora es muy probable que tu cuerpo empiece a retener líquidos y te "hinches". Es el momento de liberar tus dedos de los anillos y retirar los piercings que lleves. En caso contrario te será imposible hacerlo cuando te compriman y es posible que crees un problema ante una cesárea urgente. También conviene que si acostumbras a llevar las uñas de los pies y de las manos pintadas, retires el esmalte. 

Signos de alerta


En esta etapa del embarazo debes estar atenta a las siguientes señales que te obligan a acudir a la urgencia más próxima:

  • Signos y síntomas de preecalampsia: aumento de la tensión arterial, dolor de cabeza que no cede con paracetamol, alteraciones visuales (visión de "luces"), disminución en la cantidad de orina acompañada de retención de líquidos en cara y manos, dolor en la parte alta del abdomen, dificultad mayor para la respiración 
  • Sangrado vaginal, que puede ser la manifestación de problemas en la placenta como desprendimiento o placenta previa. Recuerda que es posible que en tus ecografías te hayan advertido de la presencia de una placenta previa, pero el desprendimiento de placenta no es previsible
  • Picor de predominio en las plantas de los pies y las palmas de las manos (puede asociarse a un cuadro de colestasis intrahepática del embarazo)
  • Sensación de endurecimiento abdominal doloroso y frecuente (más de 5 contracciones en una hora)
  • Disminución brusca en los movimientos del feto
  • Salida de líquido abundante (rotura de membranas)
  • Fiebre

Muchas de estas señales se podrían confundir con cambios normales como los explicados en los cambios maternos de este mes, pero ante la duda es aconsejable que consultes con un especialista. Te interesa saber Cuándo ir a urgencias y conocer las situaciones en las que tienes que consultar de inmediato con el médico

Combate los miedos


Es frecuente que las madres se sientan asustadas e incluso aterrorizadas por miedos e inquietudes que comparten casi todas las embarazadas. Incluso a las mujeres de personalidad más estable pueden llegar a afectarlas en su vida diaria.

clase preparación parto

  • No debes sentirte avergonzada ni culpable por ello.
  • No te los guardes para ti misma, ya que exteriorizar y compartir tus temores te ayudará a ahuyentarlos. Si se trata de temores sobre el devenir del embarazo, como el miedo a tener un hijo malformado o el miedo al dolor del parto, compártelos con tu tocólogo, ya que es la persona más adecuada para comprenderlos y darles respuesta. Si son temores cotidianos, como a cruzar la calle o a dejar de ser deseada, cuéntaselos a tu pareja o a personas cercanas que te comprendan, te acompañen y te puedan infundir seguridad.
  • Participa en los cursos de preparación al parto, donde podrás compartir tus experiencias con otras embarazadas, comprobar que no eres la única a la que le pasa y aprender información que te ayudará a disipar y racionalizar tus miedos.

Curiosidad: prematuros famosos

A pesar de que hace décadas los recién nacidos prematuros habitualmente fallecían, algunos lograban sobrevivir, y entre ellos se encuentran algunos personajes famosos. El astrónomo y matemático germano Johannes Kepler nació en 1571 a los 7 meses y fue un niño débil y enfermizo al que su padre abandonó a los 5 años. Poco después, en 1577, su madre le llevó a ver el paso del “gran cometa” que ese año asombró a toda Europa y comenzó su pasión por la astronomía que le llevaría a describir sus famosas leyes sobre la trayectoria elíptica de los planetas. Isaac Newton, nacido en 1643 y, según su madre, suficientemente pequeño como para caber en una jarra de un litro. Fue un niño escuchimizado al que hacían burla en el colegio del que acabaron expulsándolo. Su madre, que enviudó en dos ocasiones, quiso entonces hacer de él un granjero, pero finalmente Newton decidió completar sus estudios y demostrar que era un extraordinario estudiante. En 1687 publicaría las leyes de gravitación universal. Una historia paralela fue la del más reconocido científico de nuestra era, Albert Einstein, también nacido prematuro y que superaría las leyes de Newton enunciando su famosa teoría de la relatividad. Winston Churchill, nacido en una habitación del palacio de Blenheim en 1874 a los ocho meses de la boda de sus padres. Sus fotos de la infancia revelan algunos de los estigmas típicos de la prematuridad. Fue un niño rebelde y mal estudiante que vagó por varios renombrados colegios ingleses hasta los 14 años, cuando ingresó en una escuela militar y comenzó su exitosa carrera en el ejército. Tuvo que renunciar a entrar en la infantería porque en el examen de ingreso exigían conocimientos de matemáticas que Churchill era incapaz de adquirir. Sin embargo, era sobresaliente en otras materias relacionadas con el lenguaje. Tras una larga experiencia como militar y corresponsal de guerra, lideró con éxito los designios de Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial. Curiosamente, su homólogo americano Franklin Roosevelt también nació prematuro. Otros grandes militares que nacieron antes de tiempo fueron Napoleón Bonaparte y D N Lawrence (“Lawrence de arabia”). La famosa bailarina rusa Ana Pavlova nació en 1881 con 2 meses de anticipación. Su aspecto desgarbado no le auguraba una brillante carrera como bailarina y sus compañeras de escuela la apodaban “la escoba”. Incluso tuvo que adaptar y reforzar sus zapatillas de baile para realizar sus famosos ejercicios de puntas. A pesar de todo, su enorme fuerza de voluntad y su talento la llevaron a depurar su técnica hasta conseguir pasar a la historia como la más famosa bailarina de comienzos del siglo XX. Grandes filósofos y escritores como Voltaire, Victor Hugo, Rousseau, Goethe… y artistas como Picasso y Renoir se pueden incluir también en la lista. Como se puede observar, la historia de estos ilustres prematuros tiene en común su difícil infancia en parte derivada de las secuelas de su prematuridad y su afán de superación, que les convierte en genios.