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Conoce los riesgos del parto en el agua

Los defensores del parto en el agua aseguran que es menos traumático para el bebé y menos estresante para la madre. Sin embargo, estos alumbramientos tienen sus riesgos. Algunos expertos alertan sobre el peligro de ahogamiento para el recién nacido y otros advierten de la posibilidad de que tanto la madre como el hijo puedan contraer infecciones.

A todo ello se une ahora un informe médico sobre la muerte de un bebé en Texas por la enfermedad del legionario tras nacer en un jacuzzi. El informe, recogido en la revista "Emerging Infectious Diseases", destaca los peligros potenciales de dar a luz en el agua, una práctica que cada vez tiene más defensores.

Peligros potenciales del nacimiento en el agua
El informe explica que no está claro si el bebé se infectó de esta enfermedad respiratoria por el agua del pozo del jacuzzi donde nació, pero las autoridades sanitarias de Texas han advertido a las matronas sobre los peligros potenciales del parto en el agua.

El bebé llegó al hospital con diarrea e insuficiencia respiratoria. Había nacido en una bañera tipo jacuzzi llena de agua de pozo que no había sido desinfectada químicamente y falleció 19 días después. Los médicos diagnosticaron que padecía la enfermedad del legionario.

Agua infectada durante el parto
Esta infección respiratoria es un tipo de neumonía que recibe su nombre por una conferencia de la Legión Estadounidense en 1976 en Filadelfia en la que docenas de participantes enfermaron. Se transmite al respirar pequeñas gotas de agua que contienen la bacteria. Los epidemiólogos creen que el bebé fallecido podría haber aspirado o respirado pequeñas cantidades de agua infectadas con la bacteria durante el parto.

Los recién nacidos son especialmente vulnerables a las infecciones con esta enfermedad porque su sistema inmunitario y sus pulmones todavía no están plenamente desarrollados. De hecho, las infecciones respiratorias son una de las causas principales de hospitalizaciones y de mortalidad infantil en todo el mundo.

El agua en la que el bebé nació no pudo analizarse porque el jacuzzi usado en el parto ya se había limpiado y guardado.

Partos escasos y poco preparados
Epidemiólogos del departamento de salud de Texas explican que el riesgo de infección varía según la etapa del parto en la que se realice el nacimiento en el agua, pero añaden que cualquier procedimiento que favorezca la entrada de microorganismos en una persona supone un riesgo grave de infección. Por ello piden extremar las precauciones en estos alumbramientos para reducir al máximo el riesgo de contraer enfermedades que para un recién nacido pueden ser mortales.

Los partos en el agua son escasos en Estados Unidos. Se estima que sólo suponen unos 4.000 de los 4 millones de nacimientos contabilizados cada año. Algunos de estos alumbramientos en el agua se realizan en la casa familiar, en la propia bañera o en una alquilada. Otros tienen lugar en centros de nacimiento y en hospitales con bañeras especialmente fabricadas para este uso y en las que se cumplen unos estrictos protocolos de limpieza.

A principios de 2014, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos y la Academia Americana de Pediatría expresaron sus dudas respecto a los partos en el agua. Ambos organismos consideran que puede presentar alguna ventaja para las embarazadas en las primeras etapas del parto, pero en la fase expulsiva puede provocar graves problemas de salud al recién nacido.

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