El parto - Periodo de expulsivo

Es el periodo en el que el útero se contrae para expulsar al feto al exterior una vez que el cuello ya se ha dilatado totalmente y mide 10 centímetros. El bebé inicia su viaje de salida desde el útero materno hacia el exterior a través del canal del parto y va acoplando los diámetros de su cabeza a los del canal del parto.
     
Los pujos o "empujones" del parto tienen un origen reflejo  y están provocados por la compresión de la cabeza fetal sobre el suelo pélvico. Sólo se debe indicar a la paciente que empuje cuando la dilatación del cuello es completa. En este momento, coincidiendo con la contracción uterina, la paciente debe contraer la pared abdominal y hacer fuerza como si intentase defecar. El pujo debe ser intenso y de la mayor duración posible.  
     
     
   
     
  •  Maniobra de Kristeller  
  •  Parto instrumental  
  •  Cesárea  
  •  Episiotomía  
  •  Parto natural  
     
   
Entre contracción y contracción, se debe descansar y procurar que la mujer se relaje, siendo muy importante en estos momentos el apoyo emocional de la pareja.  
   
Es verdad que con la anestesia epidural la paciente no nota la sensación de empujar. En estos casos deberá ser el ginecólogo o la matrona el que indique cuándo se debe empujar al notar la tripa dura o reflejarse la contracción en el monitor.  
   
La protección del periné es muy importante antes de que salga la cabeza del bebé. Si se considera que el periné no se distiende bien, especialmente en primíparas, deberá realizarse una episiotomía.  
     
La cabeza del feto debe dejarse que salga lentamente con el fin de evitar una descompresión brusca y protegiendo el periné o la episiotomía en caso de que existiese. Hay que evitar que la paciente realice un pujo fuerte en el momento de salida de la cabeza o los hombros. Posteriormente se tira con fuerza pero lentamente para la salida del tronco. Luego se deja salir primero la cadera anterior por debajo de la sínfisis, lo que se consigue bajando el tronco. La cadera posterior sale levantando el tronco del bebé.
 
Tras la expulsión del feto, se liga el cordón umbilical. Se envía muestra del  cordón para determinar el pH de la vena y la arteria umbilicales. Se extrae también una muestra de la sangre del cordón umbilical para determinar el grupo sanguíneo y realizar un test de Coombs directo.
 
Si el recién nacido no requiere cuidados especiales, se le entregará a la madre para favorecer el contacto físico "piel con piel" entre madre e hijo.
 
El expulsivo suele ser un periodo doloroso, aunque no más que la dilatación. Para muchas mujeres supone incluso un alivio. Algunas mujeres que tienen mucho dolor durante la dilatación temen que este dolor aumente durante el expulsivo, llegando a perder el control. Actualmente con la anestesia epidural, estas contracciones no son dolorosas aunque, dependiendo el grado de anestesia, puede notarse cierta presión y sentir cómo sale el bebé por la vagina.