Problemas de la lactancia materna: prevención y soluciones

Las grietas en el pezón o la mastitis ponen en riesgo la lactancia

Mastitis: cómo manejarla


Es la infección de la mama. Los síntomas son dolor, inflamación, zonas endurecidas en el pecho, acompañada de malestar general y fiebre mayor de 38 Cº.

  • Siempre hay que acudir a las urgencias del hospital para que se descarten otras infecciones y comience el tratamiento antibiótico.
  • No es necesario abandonar la lactancia por las razones que explicamos a continuación.

Los gérmenes de la piel suelen entrar por las grietas del pezón, y como el interior del cuerpo no es su medio, lo infectan. Pero infectan la mama, no la leche. Como es un germen de la piel que ya ha estado en contacto con el bebé, y que en la piel y el tubo digestivo no es patógeno, no hay ningún problema en continuar dando el pecho. Se suelen recetar antibióticos compatibles con la lactancia.

mastitis

Ingurgitación mamaria


Se trata de un proceso natural de la lactancia materna pero puede suponer la causa del abandono de la lactancia, si no sabe manejarse correctamente. ¿Qué es lo que sucede? El pecho se hincha por el aumento de la cantidad de leche cuando el calostro da paso a la leche de transición. Su incidencia es bastante frecuente entre las mujeres que dan el pecho. La ingurgitación mamaria puede superarse, poniendo en práctica los consejos adecuados; tanto es así que incluso puedes pasarla casi sin darte cuenta.

Dolor mamario


Como hemos visto antes, puede haber molestias en los senos los primeros días de lactancia, pero no tiene que existir dolor. Si lo hay, algún eslabón de la cadena falla y hay que identificarlo. Suele ser porque el bebé no se engancha correctamente al pezón.

Grietas en el pezón 


La causa más frecuente de aparición de las grietas es porque el bebé no succiona correctamente: al agarrarse al pecho debe coger el pezón y parte de la areola. Si se agarra solo del pezón no estimula la subida de la leche y, además, le lesiona.

Prevención y soluciones a los problemas del pezón

Muchas mujeres abandonan la lactancia materna por culpa del dolor durante la toma. Una de las causas más frecuentes son irritaciones y heridas en los pezones, sobre todo en las primeras semanas. Con estos consejos se pueden prevenir y trata, y así conseguir una lactancia duradera.

 

El enganche es el incorrecto

  • Consultar con una matrona que enseñe cómo colocar bien al bebé para corregir el enganche.

Prevenir las grietas

  • Establecer un correcto enganche.
  • Mantener la piel en condiciones óptimas: evitar pezón seco o húmedo.
  • Aplicar leche materna tras la toma: es el mejor hidratante y previene infecciones.

Pezón seco y con tendencia a agrietarse

  • Establecer un correcto enganche.
  • Aplicar gotas de leche materna tras la toma: es el mejor hidratante y previene infecciones.
  • Si no fuera suficiente, aplicar alguna crema específica para la zona del pezón, preferentemente que no haya que retirar antes de la siguiente toma, para lesionar el pezón lo menos posible.
  • Se recomiendan cremas de lanolina al cien por cien.

Tratamiento de grietas ya existentes

  • Establecer un correcto enganche.
  • Aplicar gotas de leche materna tras la toma: es el mejor hidratante y previene infecciones.
  • Dejar los pechos al aire a ratos durante el día. Este efecto se puede conseguir vestida utilizando las llamadas conchas de lactancia.
  • Aplicar crema específica. Si no mejora, aplicar crema cicatrizante.
  • Comenzar la toma por el pecho que no tenga grietas o tenga menos, cuando el bebé succione con menos fuerza, cambiarlo al pecho con grietas y finalizar la toma con el pecho de inicio.
  • Utilizar posiciones diferentes de amamantamiento (rugby, tumbada…) para variar la dirección de la succión.
  • No abandonar la lactancia, aunque la grieta sangre un poco.
  • Si la grieta tiene sangrado activo, extraer la leche con sacaleches y desechar hasta la cicatrización.
  • Es preferible evitar el uso de pezoneras, pero si se consigue poner al bebé al pecho con menos dolor, se pueden utilizar.

Pezón húmedo (cicatriza peor y favorece la aparición de hongos)

  • Dejar los pechos al aire a ratos durante el día.
  • Cambio frecuente de discos absorbentes de leche materna.
  • Utilizar discos de tela lavables, ya que favorecen la transpiración.

 

Pezón plano o invertido: qué hacer

Es el pezón que con el estímulo queda plano o se retrae hacia el interior. En estos casos no se contraindica la lactancia, pues como hemos visto, el niño realiza la succión en la areola, pero puede ser más complicado conseguir el enganche correcto.

Si tienes el pezón plano o invertido, se te ofrecerá más ayuda para iniciar la lactancia. Lo ideal es que intentes solucionar todas tus dudas durante el ingreso en el hospital. Facilita la posición de tu hijo, corrige la postura de enganche siempre que sea necesario.

Aunque se puede lactar sin ellas, algunas mujeres necesitan utilizar pezoneras. Éstas pueden intentarse retirar a lo largo de la toma o de la lactancia, para favorecer el moldeamiento del pezón con la succión directa del bebé.

 

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Lucía Moya
Matrona