Desmontando mitos: "Cada embarazo le cuesta un diente a la madre"

Los huesos del bebé nunca se forman a partir del calcio de los dientes maternos

"Cada embarazo nos cuesta un diente". Es una máxima repetida por madres y abuelas. Pero no es más que un mito, porque el bebé en ningún caso roba calcio a los dientes de la madre. Lo que si le perjudica es que su madre no siga una adecuada salud bucodental durante la gestación.

El bebé obtiene el calcio de la dieta materna


bebé

Antes se pensaba que el embarazo era una época "horribilis" para la dentadura de la madre, ya que su bebé le robaría literalmente el calcio de sus dientes para poder formar su esqueleto. Hoy se sabe que esto no ocurre: el bebé no es ningún ladrón de huesos y la sabia naturaleza le proporciona el calcio suficiente para que su estructura ósea se forme sin que la madre pierda ninguna pieza. "Este es un mito que carece de todo fundamento. El bebé obtiene de la dieta de la madre el calcio que necesita para la constitución de sus huesos y sus órganos. En caso de que la dieta de la madre sea pobre en calcio, éste recurre a las reservas óseas de la madre, pero no a los dientes", afirma el odontólogo Iván Malagón. "La movilidad dentaria, que puede producirse durante el embarazo, está relacionada con la gingivitis del embarazo, no con la presunta apropiación de calcio por parte del bebé. Es muy importante que en esta etapa la mujer lleve una dieta equilibrada, en la que estén presentes entre dos y tres raciones de lácteos diarias".

Caries y sangrados de encías en el embarazo


Entonces, ¿por qué en el embarazo a menudo se producen caries y otros problemas odontológicos? El especialista Iván Malagón lo explica:

"Durante el embarazo - especialmente en el último trimestre y durante la lactancia- se produce un cambio en la composición de la saliva, que pueden predisponer a la mujer a una mayor erosión y a la caries dental, aunque en realidad no tenemos datos en la literatura médica que avalen una mayor incidencia de la caries en esta etapa". A esto hay que añadir los cambios hormonales que se producen a lo largo de toda la gestación y que afectan a las mucosas, entre ellas las encías".

La gingivitis del embarazo afecta a 7 de cada 10 embarazadas. Estas mujeres presentan las encías inflamadas y enrojecidas, que sangran con facilidad. Su control en el embarazo es muy importante porque puede ser causa de parto prematuro", añade el odontólogo.

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Otro mito muy difundido en el embarazo es que mientras el bebé crece dentro del útero materno no se puede realizar ningún tratamiento odontológico para no perjudicarle. 

"No debemos posponer un tratamiento dental porque la mujer esté embarazada. Si presenta dolor, infección o cualquier otra causa de urgencia, porque las consecuencias de retrasar el tratamiento suponen un riesgo mayor que el tratamiento", advierte Iván Malagón.

Durante el embarazo, la mujer se puede someter a tratamientos restauradores (endodoncias, empastes) "porque la composición de los materiales que usamos para restaurar las piezas dentales son hoy totalmente seguros para la madre y para el bebé y, aunque las radiografías de control están desaconsejadas, en caso de urgencia, se pueden realizar placas dentales –mejor con sistema digital porque la radiación es mucho menor- y con la adecuada protección del cuello y el abdomen", concluye.

embarazada dentista

Lo mejor: prevenir y mucha higiene

Para que ese mayor riesgo de padecer caries no se haga realidad, lo mejor que puedes hacer en el embarazo es tomar las medidas oportunas. En este sentido Iván Malagón recomienda:

  • Hacerse un control odontológico antes del embarazo y, dependiendo del estado general de la boca, tomar las medidas preventivas necesarias y realizar el tratamiento, si es posible, antes, aunque el tratamiento no quirúrgico hoy día está estudiado y seguro.
  • Una higiene bucal exhaustiva: cepillar los dientes después de cada comida –al final del embarazo las comidas a lo largo del día pueden ser de 5 a 8-, usar hilo dental y enjuagarse con flúor.

Si padeces vómitos, tu esmalte dental puede sufrir

Los vómitos son bastante frecuentes en los tres primeros meses del embarazo (aunque hay mujeres con muy mala suerte que los sufren a lo largo de toda la gestación) y resultan tremendamente agresivos para los dientes, ya que puede erosionar de forma importante el esmalte dental. "Para evitarlo es fundamental una higiene escrupulosa de la boca y los dientes, sobre todo después del vómito. Debe cepillar los dientes con una pasta rica en flúor y usar hilo dental y enjuagar muy bien, para eliminar los ácidos del mismo", aconseja el odontólogo Iván Malagón.

 

Ángela del Tío