El masaje infantil

Ayudar a fortalecer el vínculo con el bebé

El masaje infantil es una antigua tradición en muchas culturas del mundo y que Occidente ha redescubierto. Muchas investigaciones revelan la necesidad del contacto afectivo como parte fundamental de los primeros años de vida, y el masaje infantil es uno de los más agradables, y fáciles métodos para establecer este primer contacto. "Tanto para los padres como para sus bebés, el masaje incluye las miradas, el contacto, las palabras, el juego… es el descubrir la vida tanto para quien da el masaje como para el bebé que lo recibe" dice Elena Pastor, licenciada en Psicología, educadora de Masaje Infantil y miembro de la AEMI.

Durante el embarazo, la gestante ya ha comenzado el vínculo con su hijo: de forma instintiva las madres se tocan el vientre, lo acarician, hablan con él… Son momentos íntimos en los que comienza su relación y que continuará potenciado cuando nazca el niño.

Cómo se da el masaje infantil


Primero es aconsejable comentar con el pediatra, como profesional médico que trata la salud del bebé, la intención de comenzar el masaje infantil de forma rutinaria en el caso de bebés con dolencias o enfermedades.

Elena Pastor, licenciada en Psicología y educadora de Masaje Infantil, explica que se puede empezar desde el nacimiento, "cuanto antes se comience mejor", aunque se suele esperar dos o tres semanas y hasta que el niño tiene 12 meses. Lo cual no quiere decir que se termine cuando el niño crece; se anima a los padres a que continúe obviamente "adaptándolo al desarrollo del niño, ya que no puede ser igual cuando tiene 3 o 4 meses que cuando tiene 9, o 1 año o 2: en estas etapas se convierte en algo mucho más lúdico".

"El inicio del masaje ha de ser gradual, comenzando por las piernas y los pies, la barriga, el pecho, para posteriormente incluir otras partes del cuerpo del bebé, aceptando siempre su respuesta, si el bebé desea prologar el tiempo de masaje, o por el contrario dejarlo para otro momento".

El masaje infantil

Elena Pastor señala que el masaje en los pies se basa en principios de Reflexología Podal. Se comienza masajeando la planta, se juega con los dedos y sus piernas porque los bebés están muy familiarizados con el contacto de esta parte del cuerpo, por ejemplo en los cambios de pañal. Es a su vez la parte más alejada de los órganos vitales. Los movimientos del masaje proceden de los movimientos hindúes y suecos, se complementan entre sí perfectamente, del mismo modo que los de Reflexología Podal y los pequeños principios de Yoga, con pequeños estiramientos que se hacen al bebé, generalmente, cuando ya finaliza la sesión del masaje y están destinados a aliviar todas esa cantidad de momentos en que se encuentra encogido y el estirarse le ayuda a tonificar sus músculos y relajarse.

Los cinco sentidos, clave del masaje infantil


Los cinco sentidos, clave para el masaje infantil

El tacto, la vista, el olfato, el oído y el gusto: podemos decir que tanto los padres como los bebés utilizan los cinco sentido en el momento de dar y recibir un masaje, ya que el fin último es fortalecer el vínculo entre ambos.

  • Miradas, olores, sonrisas, caricias y juegos se entremezclan en una sesión de masaje.
  • El bebé en estos momentos oirá las voces, los sonidos y los irá reconociendo e interiorizando en su vida y en su rutina diaria. Es muy aconsejable hablar al niño mientras se le realiza el masaje. Nombrar las partes de su cuerpo que se van tocando. "Cuando hablamos con un bebé, generalmente utilizamos una voz más aguda de la habitual y eso gusta los pequeños: es una compleja danza de intercambio comunicativo", nos dice la educadora.
  • El tacto es un poderoso medio para el desarrollo fisiológico, psicológico y emocional del bebé. Podríamos decir que es un elemento enriquecedor que beneficia tanto al bebé, como a los padres estimulando y fortaleciendo los vínculos afectivos y la escucha mutua. El bebé, además de la comida, necesita amor y cariño, que le proporcionen seguridad y acogimiento para poder crecer de forma saludable.

El momento ideal del masaje del bebé


La hora del masaje depende de las posibilidades de los padres: algunos por la mañana, muchos otros, antes de la hora del baño. Hay que ir buscándole momento más adecuado. Es muy importante pedir permiso al bebé y es imprescindible aceptar su respuesta: sus gestos, movimientos, llanto.

Cada familia adapta el masaje a sus rutinas y costumbres por lo que no existe una duración ni un tiempo que se pueda determinar de antemano.

"Es aconsejable realizarlo todos los días. Muchos de los beneficios pueden apreciarse con masajes diarios regulares y la secuencia de masaje completa incluye todo el cuerpo: las piernas, los pies, la barriga, el pecho, los brazos, la espalda y la cara. Hay bebés que la aceptan completa, otros sólo ratos más cortos. Se suele ir aumentando el tiempo siempre y cuando el niño lo acepte de buen grado y esté a gusto", comenta Elena Pastor.

También podemos realizar más de un masaje al día, si tenemos tiempo, estamos relajados y el bebe está dispuesto. "Él puede querer solamente un masaje en las piernas, o sólo en la barriga durante el cambio de pañal, o en todo el cuerpo después del baño, por ejemplo.

qué aceite usar para el masaje infantil

Qué aceite usar para el masaje infantil

Para el masaje del bebé se recomienda un aceite de calidad que sea natural, vegetal de primera presión en frío, mejor si es ecológico, sin aroma para que no enmascare los olores naturales que son importantes para la creación de los vínculos. Además, que no sean tóxicos: un principio de la Medicina Ayurveda (tradición india) dice que no se debe aplicar nada en el cuerpo que no pueda ser ingerido.

"Se puede utilizar los aceites que tenemos en casa si son de primera presión en frío: el de oliva, de girasol; se trata de que las manos estén cálidas y que resbalen. Generalmente, las madres ya están familiarizadas con el aceite de almendras dulces porque se recomienda en el embarazo para evitar la formación de estrías. Además, este aceite contiene proteínas y vitaminas A, B y E que es un valor nutricional añadido para la piel", indica Elena Pastor. Están desaconsejados los aceites minerales que no tienen una procedencia natural y que pueden provocar algún problema si el niño los chupa

 

 

Gema Moreno