La muerte súbita del lactante, asociada también a anomalías genéticas respiratorias

04 Abr 2018
Novedades en el síndrome de muerte súbita del lactante

El fatídico síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) puede estar relacionado con mutaciones genéticas en los músculos respiratorios de los bebés, según una reciente investigación realizada en 278 de bebés y publicada en la revista The Lancet. Científicos británicos y estadounidenses han estudiado a fondo la genética de bebés fallecidos por este mal y los resultados apuntan a una nueva causa de la enfermedad y que se suma a otros factores ya conocidos: se trata de ciertas anomalías en los genes encargados de dirigir el desarrollo de dichos músculos.

Descubierta una mutación genética respiratoria

Este estudio es el primero que relaciona el fallecimiento de los pequeños por SMSL con un debilitamiento de ciertos músculos respiratorios como los intercostales y el diafragma, que desempeñan un papel importante en la respiración. El proceso de respiración de los lactantes a veces es más dificultosa porque les puede costar más trabajo llenar la cavidad torácica de aire. Las investigaciones sobre las causas de la muerte súbita del lactante realizadas hasta el momento ponían el acento en posibles defectos o anomalías cardíacas.

La mutación en los músculos respiratorio se detectó en cuatro de los 278 bebés estudiados. Aunque es un porcentaje pequeño, el 1,4%, los expertos consideran que es muy relevante que las investigaciones se amplíen al estudio de los pulmones porque hasta ahora se centraban fundamentalmente en las citadas anomalías en el corazón. Además, es un primer paso para hallar más posibles causas de muerte súbita en el sistema respiratorio de los bebés. El doble estudio clínico se realizó primero en el centro para Enfermedades Neuromusculares del University College de Londres, y luego en Estados Unidos, con una muestra más amplia de niños fallecidos.

Hay otros factores que se asocian a la aparición de esta enfermedad como la posición al dormir (boca abajo), el tabaquismo de los padres, el colecho (dormir con los hijos) o el calor en el dormitorio. En el mundo desarrollado, el SMSL es la primera causa de muerte de niños menores de un año. Según los expertos, la muerte súbita está asociada a unas 20.000 variables genéticas por lo que es muy difícil avanzar en las investigaciones.

Cómo prevenir la muerte súbita

  • Posición en la cuna. Hay que evitar poner al bebé boca abajo al dormir: la posición decúbito supino (boca arriba) es la que reduce el riesgo de sufrir muerte súbita del lactante, según la Asociación Española de Pediatría.
  • Mantas, peluches y colchón. Se ha de verificar que los elementos que hay sobre la cuna son seguros. Las mantas gruesas o peluches muy grandes pueden causar sensación de agobio en el bebé y lo mejor es evitarlos. También es preciso asegurarse de que el colchón tiene la firmeza adecuada y ocupa toda la superficie de la cuna.
  • Tabaco fuera. Es vital no fumar delante de los niños y tampoco dentro de la casa o el coche, aunque los pequeños no estén presentes. La razón es que los tóxicos del tabaco (metabolitos) permanecen “pegados” a las paredes o zonas en las que se ha consumido tabaco y siguen afectando a los niños.
  • Colecho, con reservas. Hay especialistas que desaconsejan totalmente el colecho y otros que lo permiten siguiendo las medidas de seguridad habituales: padres que no beben ni fuman, con un peso normal y en una cama adecuada.