Los quistes ováricos benignos no deben operarse, según un estudio

26 Feb 2019
Quistes ováricos benignos o no, qué hacer

Los quistes ováricos benignos son bastante frecuentes en las mujeres. Cuando a una mujer, tras una ecografía, el ginecólogo le comunica que tiene uno, es muy posible que su primera reacción sea de pedir que le operen y se lo extirpen. Detrás de esta petición está el miedo a que se pueda convertir en un tumor maligno. Sin embargo, lo normal es que el médico aconseje esperar. Ahora esta decisión está avalada por un estudio publicado en la revista "The Lancet Oncology". Realizado en varias instituciones como el Imperial College London o el KU Leuven, de Lovaina, señala que es mejor realizar un seguimiento de los mismos que extirparlos quirúrgicamente. Se trata de unos resultados valiosos porque la cirugía ovárica hace que la reserva folicular merme, con lo que las posibilidades de embarazo disminuyen en el caso de las pacientes más jóvenes.

Dos años de investigación

La investigación se realizó durante dos años en 1.919 mujeres con quistes benignos en sus ovarios procedentes de 10 países diferentes como Reino Unido, Bélgica, Suecia e Italia, entre otros. La edad media era de 48 años y el tamaño de los quistes de unos cuatro centímetros. En los casos en los que los médicos no operaron, sino que con ecografías periódicas cada tres, seis y 12 meses controlaron el tamaño y apariencia resultó menos arriesgado. Incluso en uno de cada cinco casos, en el 20%, el quiste desapareció por sí mismo. Durante el estudio, que duró dos años, el 80% de los quistes o se diluyeron o no necesitaron ninguna intervención.  

De las más de 1.900 mujeres que participaron en el estudio, solo 12 mujeres, el 0,4%, se les diagnosticó posteriormente un cáncer de ovario. Según los expertos, lo más probable es que en estos casos el diagnóstico fuera erróneo y que se tratara de un falso positivo y que en realidad el quiste fuera maligno. Es decir, no creen que el quiste benigno se convirtiera en un tumor cancerígeno. Otras complicaciones que surgieron fueron la torsión ovárica (el ovario gira impidiendo que la sangre circule), en el 0,4% de los casos, o la ruptura del quiste, en el 0,2%. 

Los quistes benignos suelen aparecer en los ovarios por la menstruación. Son sacos llenos de líquido, muy comunes que no suelen dar ningún síntoma, y sólo en algunos casos provocan dolor. Su extirpación no está exenta de riesgos, aunque se trate de una sencilla operación que hoy se realiza por laparoscopia. Uno de esos riesgos es la perforación intestinal, que ocurre entre el 3 y el 15% de los casos.

Quistes ováricos y fertilidad

Los ginecólogos recomiendan seguir de cerca la evolución de los quistes benignos desde la adolescencia y primera juventud. Una de los primeras causas de infertilidad es precisamente la aparición y el tratamiento de tumores ováricos. También es el principal factor de riesgo para la disminución de la reserva ovárica, según los expertos. La existencia de tumores ováricos (ya sean sólidos o quísticos) y la cirugía que precisan está detrás de un gran número de casos de esterilidad.

 

Carmen Arnanz
Redactora experta en Salud