Tipos de episiotomía

Para evitar desgarros vaginales

Practicar la episiotomía es una decisión que adopta el obstetra o la matrona justo en el momento en que la cabeza del bebé empieza a coronar (fase expulsiva). La episiotomía consigue hasta 3 cm. más de abertura vaginal. Se debe realizar en el acmé (momento de mayor intensidad) de una contracción (son menores el dolor y la hemorragia), cuando la presentación comienza a franquear la vulva, el periné posterior comienza a elongarse y el ano a dilatarse.

La decisión de practicarla o no está influida por la flexibilidad del periné ya que si no hay mucha flexibilidad, la posibilidad de desgarro vaginal es mayor.

El corte se realiza con unas tijeras o un bisturí y requiere después una sutura que suele ser de un material que el cuerpo, al cabo de unos días, reabsorbe y no es necesario retirarlo.

Hay tres tipos de cortes:

  • Medial o vertical: Consiste en practicar la incisión en línea recta desde la vagina hacia el ano. Este corte debe ser muy pequeño y se debe evitar llegar al ano. No suele realizarse ya que, aunque la cicatrización y el posparto es mejor, hay más riesgo de infección y de complicaciones en el ano como desgarro del esfínter anal y del recto.
  • Lateral: Consiste en practicar la incisión perpendicular a la dirección del ano, en horizontal. Apenas se utiliza en la actualidad.
  • Medio-lateral: Consiste en practicar la incisión con un ángulo en la dirección del ano, pero alejado de éste. La incisión parte en dirección oblicua (45º) desde la horquilla vulvar. Interesando vagina, piel y músculo, incluida en su totalidad la fascia pubo-rectal del elevador del ano. Puede prolongarse en caso necesario. La tasa de desgarros es menor al 1%, y la cicatrización es buena aunque pueden quedar retracciones del vestíbulo y dispareunia durante unos meses.

Los cortes más practicados son los medio-laterales ya que, aunque tienen una cicatrización más difícil y, probablemente, más molestias posparto, evitan infecciones y lesiones en el ano.

El periodo de cicatrización varía de unas personas a otras, pero lo normal es de cuatro a seis semanas, siendo cuatro semanas las más rápida y la que causa menos molestias.