“No hay estudios científicos serios que avalen la placentofagia en humanos”

No existe justificación médica para tomar placenta en cápsulas, cocinada o en batido

La moda de tomar placenta humana, la placentofagia, -bien en cápsulas, cocinada o en batidos de frutas que enmascaran su sabor- se extiende peligrosamente por Estados Unidos y Europa. La experta Mª Ángeles Serrano García, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, asegura que no existe ninguna base científica que justifique estas prácticas, que se realizan durante el posparto.

Algunas mujeres ingieren la placenta tras el parto por supuestos beneficios, como incremento de la producción de leche materna o menos riesgo de depresión posparto, ¿hay estudios que lo avale?


placentofagia

Hasta la fecha no hay estudios científicos serios de ninguna naturaleza que avalen la placentofagia en humanos. Desde el “Royal College of Obstetricians and Gynaecologists” (RCOG) se ha afirmado que “no hay ninguna justificación médica para la placentofagia. Los animales se comen su placenta para obtener nutrientes, pero en seres humanos bien alimentados, no hay beneficios, no existen razones para hacerlo”. Por otro lado, aunque muchas mujeres afirman haber obtenido beneficios de comer su placenta, las autoridades sanitarias de Estados Unidos previenen frente a los vendedores de cápsulas de placenta que realizan afirmaciones médicas que no se han demostrado científicamente. En un artículo publicado en el diario “USA TODAY” en 2007, una portavoz de las Autoridades Sanitarias afirmó que “las cápsulas de placenta humana que contengan en su propaganda afirmaciones de beneficios de distinta naturaleza deben ir acompañadas de estudios bien diseñados y con control clínico para apoyar estas afirmaciones/licencias”.

¿Es bueno, o al menos inocuo, hacerlo o existen riesgos para la salud de la madre o del bebé, podría afectar a la lactancia materna?


Como se ha indicado, al no existir estudios científicos serios al respecto, es imposible decir cómo afecta la placentofagia a la lactancia maternaTodo lo publicado hasta la fecha son especulaciones y no conclusiones basadas en estudios científicos. No hay justificación médica para la placentofagia en relación con la lactancia materna.   

¿Qué le diría a las madres, o familiares de la madre, que la ingieren en forma de lasaña, tacos o batidos de frutas?


No hay justificación médica para esta práctica. Todo lo publicado hasta la fecha son especulaciones y no conclusiones basadas en estudios científicos.

¿Por qué cree que la ingieren algunos mamíferos?


El instinto de que las hembras se coman la placenta de su cría lo tienen gran número de mamíferos, incluidos los herbívoros. Este fenómeno, conocido como placentofagia instintiva, actualmente perdido en la especie humana, es objeto de especulación científica.  Se le han buscado diversas explicaciones especulativas:

  • Para cortar el cordón umbilical, lo que inconscientemente se extiende a comer la placenta
  • Para no dejar restos que atraigan a insectos, predadores, y otros seres potencialmente peligrosos
  • Para mantener limpio el lugar del parto
  • Para no desperdiciar un producto cuya importancia no solo radica en el poder calórico, sino también en su contenido en substancias estimulantes y protectoras

madre con recién nacido

¿El caso del ser humano sería muy diferente?


Este fenómeno se ha perdido en la especie humana y actualmente es objeto de especulación mediática, no médica. Tres de las cuatro explicaciones que se dan a la placentofagia, señaladas en el párrafo anterior, no tienen sentido en la especie humana. Al no existir estudios científicos serios no hay justificación médica para esta práctica.

¿Existe realmente alguna utilidad de la placenta después del parto?


En los partos medicalizados que tienen lugar normalmente en las sociedades desarrolladas, la placenta es eliminada con las precauciones establecidas para los residuos biológicos. No obstante, al ser un órgano muy rico en ácido hialurónico y colágeno, podría ser utilizado en la industria cosmética. Adicionalmente las técnicas de preparación y conservación de membrana amniótica para su implantación quirúrgica han variado para uso dermatológico, para uso oftalmológico, etc. 

Actualmente es de importancia el uso del cordón umbilical como reservorio de células madre del feto para su posible uso en medicina regenerativa. El trasplante de progenitores hematopoyéticos incorporó hace unos años a la sangre de cordón umbilical de los recién nacidos como una de las fuentes de las que podían extraerse estos progenitores. Esta sangre, extraída en los instantes posteriores al parto y procesada en los bancos de cordón umbilical, es conservada criogenizada hasta el posible uso en un trasplante.

En España, y a través de la Organización Nacional de Transplantes (ONT), en colaboración con las Comunidades Autónomas, se elaboró el Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical, a fin de planificar la recogida de un número adecuado de unidades, así como su mantenimiento a lo largo de los años, de tal forma que se pudiera disponer de una cantidad adecuada en los diversos bancos de nuestro país para trasplantar al mayor número de pacientes. 

 

Carmen Arnanz