Técnicas médicas para conocer el sexo del bebé durante el embarazo

Ecografías, análisis, amniocentesis, y biopsia corial

 

eco

Cuando en el embarazo no se presentan complicaciones, el feto se desarrolla sin problemas y la madre no presenta complicaciones, la prueba generalizada para conocer el sexo del futuro bebé son las ecografías. Pero también se puede averiguar el sexo de la criatura con distintos análisis, como explica el doctor Antonio González, jefe del servicio de Obstetricia de la Maternidad La Paz en Madrid.

Visualización de los genitales externos mediante ecografía . No habiendo necesidad de realizar un estudio cromosómico al feto, este es el método habitual para determinar el sexo fetal. Con los modernos tipos de ecógrafos este diagnóstico se puede hacer con gran seguridad a partir de la semana 11-12 aunque, a veces, una posición fetal poco favorable puede retrasar la identificación. La ecografía de las 20 semanas revela el sexo pues para entonces los genitales del feto están completamente formados

Análisis de sangre


Se puede estudiar el cariotipo fetal (Mujer/Hombre) en muestra de sangre materna. Otra posibilidad, en la octava semana de embarazo, es realizar el test de Lorgen, desarrollado por el Hospital Materno Infantil Virgen de las Nieves de Granada y la Fundación para la Investigación Biosanitaria (Fibao). La prueba tiene un precio recomendado de 130 euros. Su fiabilidad es del 98 por ciento.

Amniocentesis


El ginecólogo examina el líquido amniótico obtenido por la técnica de la amniocentesis. En las células de este líquido se estudian los cromosomas (cariotipo). Todos tenemos 23 pares de cromosomas, 44 cromosomas autosómicos y dos sexuales: XX (mujer) y XY (hombre). Esta técnica se suele hacer en la semana 15 de gestación. Consiste en efectuar un pinchazo con una aguja muy fina en el abdomen para extraer el líquido amniótico. El proceso, que dura unos minutos, no es doloroso. Sin embargo algunas mujeres sí notan molestias como calambres o presión. En realidad esta prueba se realiza para diagnosticar y sobre todo descartar malformaciones congénitas. Conlleva un pequeño riesgo de aborto espontáneo.

Cordocentesis


El médico analiza la sangre fetal obtenida por cordocentesis (punción del cordón umbilical a través del abdomen materno). Se estudian los cromosomas sexuales en la sangre. La técnica coincide con la de la amniocentesis, y como esta también se lleva a cabo para detectar alteraciones en el número de cromosomas y malformaciones congénitas, entre otras cosas. Se realiza hacia la  semana 19 y no antes. La gestante es sedada suavemente para que esté más relajada y ante posibles dolores. El riesgo de aborto es mayor que en el caso de la prueba de la amniocentesis.

Biopsia corial o de corión


Se estudia una muestra del tejido placentario, lo que se llama biopsia corial . Se trata igualmente de determinar si los cromosomas sexuales son XX (mujer) o XY (hombre). Esta técnica consiste en una punción que puede hacerse por vía vaginal o por vía abdominal y se realiza a partir de la semana 11. El riesgo de aborto es mayor que en una amniocentesis. Su ventaja sobre ella es que los resultados se obtienen en menos tiempo.

determinar elsexo del bebé

Técnicas de laboratorio para elegir el sexo del bebé


La ciencia hoy permite seleccionar embriones para elegir el sexo de un bebé en centros especializados fertilidad. Sin embargo, estas técnicas están prohibidas en muchos países. En España esta posibilidad sólo se permite con fines terapéuticos, como evitar la transmisión de enfermedades por ser de un determinado sexo, por ejemplo la hemofilia que solo afecta a varones. También está autorizado para curar a otra persona. Las técnicas de fertilidad asistida pueden ir en contra de las creencias religiosas, por eso siempre deben ser autorizadas con el consentimiento de los progenitores. Además, al consistir en una manipulación genética, estas técnicas de laboratorio presentan riesgos para el perfecto desarrollo del feto. 

  •El método Microsort consiste en separar en una laboratorio los espermatozoides Y (hombre) y los X (mujer) mediante la técnica de citometría de flujo. Después requiere de una inseminación in vitro. Su éxito alcanza el 85 por ciento 

  •El método Ericsson consiste en centrifugar mediante una máquina el semen para separar los espermatozoides X de los Y. Después se termina el tratamiento con una fecundación in vitro. Este método está patentado por el doctor Ericsson. Su eficacia es del 80 por ciento.

  •El diagnóstico genético preimplantacional o selección de embriones es una técnica de reproducción asistida cuyo fin es detectar anomalías genéticas y es utilizada sobre todo para que nazcan criaturas sanas. Su tasa de éxito es del cien por cien en lo que se refiere al sexo del bebé seleccionado previamente.