Diabetes gestacional: un nuevo enfoque diagnóstico

Objetivo, detectar y bajar los niveles de glucosa



La diabetes gestacional se define como cualquier grado de intolerancia  a la glucosa detectado durante el embarazo y que puede requerir tratamiento con insulina o sólo con dieta. Según la American Diabetes Association (ADA) y la International Diabetes Federation (IDF), entre un 7 y 12% de todos los embarazos pueden complicarse con diabetes gestacional.

La prevalencia varía dependiendo de la población estudiada y de los test diagnósticos empleados entre el 1 y el 14%, y se está incrementando durante los últimos años debido a múltiples factores. Por ejemplo, la edad cada vez más elevada en tener el primer hijo, que hoy está en España sobre los 32 años y con más del 40% de mujeres por encima de los 35 años, así como mayor número de obesas o con alimentación muy rica en glúcidos como bollería y pastas.
Dr. Miguel Ángel Herráiz Martínez
Catedrático y Jefe de Obstetricia del Hospital Clínico de San Carlos de Madrid
Ecografia4d. San Sebastián de los Reyes

Riesgos de la diabetes en el embarazo

La diabetes gestacional aumenta el riesgo de diversas complicaciones obstétricas durante la gestación, durante el parto y con el recién nacido: hipertensión, partos prematuros, sufrimiento fetal, macrosomía (fetos grandes), muerte intrauterina, expulsión muy dificultosa durante el parto de los hombros en fetos grandes y problemas neonatales. También incrementa el riesgo del bebé de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular en la edad adulta.
 

Buen diagnóstico, menos complicaciones


Un correcto diagnóstico y tratamiento de la diabetes gestacional evita la aparición de complicaciones en el desarrollo fetal. Por ello es de gran importancia su rápida detección para iniciar el tratamiento antes de la semana 28 a 30 de embarazo.
El diagnóstico hasta 2012 en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, donde trabajo, se realizaba mediante un test de “screening” entre las semanas 24 y 28 de embarazo. Este test es el que utiliza prácticamente toda España y se denomina test de O’Sullivan, que consiste en tomar 50 gr de glucosa a cualquier hora del día e independientemente de la ingesta o no de alimentos previa y extraer sangre (plasma venoso) a la hora. Y si éste resulta positivo, por encima de 140 mg/dl (7,8 mmol/L), se debe realizar, para confirmar la diabetes gestacional, una sobrecarga oral de glucosa (SOG) con 100 gr y a continuación extraer la sangre a los 60, 120 y 180 minutos (lo que llamáis la curva larga) y que en este caso sí requiere una preparación previa.

Cómo es la “nueva” curva larga

Desde 2012, se aplican los nuevos criterios diagnósticos en un solo paso con una sobrecarga oral de glucosa (curva larga) de 75 gr y obtención de muestras en ayunas, a la hora y a las 2 horas. El laboratorio clínico juega por tanto, un papel fundamental en el diagnóstico, y su agilización permite instaurar el tratamiento de forma precoz.

La utilización de los nuevos criterios permite detectar a más mujeres en riesgo y mejorar con su tratamiento la evolución de la gestación, del parto y del recién nacido. El objetivo principal ha sido mejorar la evolución de las mujeres diagnosticadas de Diabetes Gestacional, como consecuencia de la adopción de los nuevos criterios diagnósticos derivados del estudio HAPO y aplicar un tratamiento precoz y mejorar la evolución de la madre, la gestación, el parto y la morbilidad perinatal del recién nacido. 

Qué es lo que cambia

Intentaré explicaros este cambio: el test de O’Sullivan y la curva larga de 100 gr detectan solamente aquellas embarazadas que han desarrollado una resistencia a la insulina y necesitan tratamiento con dieta o/y insulina, la frecuencia detectada con esta prueba va del 7 al 12% dependiendo de las cifras que consideremos patológicas.

Pero desde el estudio HAPO se ha observado que la hiperglucemia es causante de muchos problemas en la embarazada, el feto y el recién nacido. Y si se realiza la SOG (curva larga) con 75 gr y las cifras son superiores a una cualquiera de estas cifras: basal (92mg/dl), a la hora (180mg/dl) y a las dos horas (153mg/dl), se debe considerar que la embarazada es diabética gestacional. Por ejemplo, si te haces la curva larga con 75 gr y la basal te sale de 95mg/dl ya se te considera diabética gestacional.
 

Ejercicio y dieta para bajar la glucosa


Esta estrategia ha supuesto un aumento considerable de embazadas con diabetes gestacional, hasta tres veces más. El problema se ha resuelto con consultas de enfermería donde aparte de realizarles controles de glucosa les aconsejan:
 
  • Ejercicio físico adecuado
  • Dieta mediterránea: frutas, hortalizas y verduras, pescados pequeños (sin mercurio), carnes de pollo y pavo, yogures desnatados, queso de Burgos, mucho aceite de oliva virgen, unos poquitos pistachos y dos o tres nueces al día, no se permite bollería, pastas ni arroces, y legumbres de vez en cuando.

Con estas normas, la glucosa baja espectacularmente y los resultados perinatales mejoran de tal modo que disminuyen la hipertensión, la prematuridad, los fetos grandes, las cesáreas o ingresos de los recién nacidos en las unidades de vigilancia intensiva de neonatología. El único inconveniente es que las pacientes se quejan de demasiados controles, pero si los resultados van a ser tan buenos, bien merece algún control de más.

 

Estudio con buenos resultados

Se ha realizado en nuestro Hospital, entre los Servicios de Endocrinología y Obstetricia, un trabajo comparando dos grupos de pacientes, unas con el O’Sullivan y otras con la SOG de 75 gr, cuyos resultados han sido tan impresionantes que en 2014 fue admitido para su publicación “Diabetes care”, la revista de Endocrinología más importante del mundo.

Aparte de los resultados mucho más favorables en el grupo de la SOG (curva larga) con 75 gr, también se observó -tras un estudio coste-efectividad exhaustivo- que el ahorro por cada cien mujeres embarazadas era de casi 15.000 euros. Imaginad el ahorro que supondría en toda España el implementar la curva larga con 75 gr.