Hormonas tiroideas alteradas, ¿afecta a mi embarazo?

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Hormonas tiroideas alteradas, ¿afecta a mi embarazo?

Durante el embarazo, la glándula tiroidea de la mujer requiere un esfuerzo extra para mantener las funciones del organismo materno y para permitir el desarrollo correcto del feto. Por ello, es frecuente que mujeres que previamente no tenían ningún problema en esta glándula, puedan presentar lo que se llama un hipotiroidismo o un déficit de funcionamiento del tiroides durante este periodo.

El hipotiroidismo en la gestación es un diagnóstico muy frecuente, que se da hasta en el 30 por ciento de las mujeres embarazadas. Dada su alta prevalencia, ahora se realiza la determinación de hormonas tiroideas a toda mujer embarazada en la analítica del primer trimestre.

Los criterios para establecer si una mujer tiene hipotiroidismo o no son mucho más estrictos en las embarazadas que en las que no lo están. Durante el primer trimestre se recomienda un nivel de la hormona tiroidea (TSH) por debajo de 2.5, cuando sin embarazo, se considera normal el valor de 4. Se ha elegido este punto de corte de 2.5, ya que los estudios realizados asocian que mantener los niveles de TSH por debajo de este límite se asocia a menor tasa de problemas cognitivos en el nacimiento del bebé, mejor desarrollo neurológico, disminución de la tasa de abortos y disminución del parto pretérmino.

Cómo se corrige el hipotiroidismo en la embarazada
El tratamiento del hipotiroidismo durante el embarazo es muy sencillo y lejos de provocar efectos negativos sobre el bebé, favorecerá el desarrollo de un bebé sano y una gestación con menos problemas.

Consiste en tomar hormona tiroidea, ya que le falta a la gestante con este problema: se ingiere de forma diaria, en días alternos, a poder ser en ayunas. Para conocer si esta medicación es suficiente, se realizarán controles de los niveles de esta hormona alrededor de cuatro semanas tras haber comenzado el tratamiento. De este modo, podemos conocer si los niveles se han regulado y si estamos dando los niveles adecuados para un desarrollo óptimo de nuestro futuro bebé.

El hipotiroidismo durante el embarazo, al igual que la diabetes gestacional, se corrige o desaparece tras el parto en la gran mayoría de las mujeres. Para ello, debe confirmarse la regulación por sí solas de las hormonas tiroideas unas cuatro semanas tras el parto .