IR A URGENCIAS SI...  
   
El sentido común impera en estos casos. Siempre que te encuentres en alguna de estas situaciones, tienes que consultar de inmediato con el médico:  
   
•  Romper aguas sin contracciones: el color claro o rosado de las aguas indica que el bebé está en buen estado, pero las aguas teñidas de oscuro advierten a la madre de que debe ir a urgencias sin demora.  
     
•  Sangrado vaginal similar a la regla y diferente del tapón mucoso.  
     
•  Dolor fuerte que no da tregua entre contracciones.  
     
•  Advertir menos movi- mientos del niño dentro del útero.  
     

 

 

 

¿Cuándo es el momento de ir al hospital?

Signos de parto inminente: contracciones dolorosas y bolsa rota

Saber a ciencia cierta cuál es el momento de ir al hospital es algo que debe descubrir cada mujer. La mayoría de las embarazadas da a luz entre las semanas 38 y 42 de gestación, es decir, dos semanas antes o dos después de la fecha probable de parto ( semana 40). Cuándo tomar la decisión de ir al centro hospitalario y la forma de hacerlo (traslado, preparativos, itinerario, acompañante...) ha de meditarse cuidadosamente y con anticipación. El objetivo es identificar cuándo ha empezado realmente el trabajo de parto para evitar idas y venidas al hospital; o llegar a tiempo en caso de que las señales de parto no sean fuertes pero el bebé esté a punto de nacer.

Organizar el parto


Un alumbramiento acarrea preparativos de todo tipo. En el momento de las contracciones dolorosas, o habiendo roto aguas minutos antes, es imposible diseñar todo el operativo logístico en el que se ve inmersa cualquier pareja que se va "de parto". Estas son algunas cuestiones sobre las que hay que reflexionar:


Semana 21 de embarazo: cambios en el bebé

  • ¿Llamo al hospital o voy directamente a urgencias?

    En las urgencias hospitalarias de centros públicos y privados pueden asesorarte si llamas por teléfono, aunque lo ideal es que puedan explorarte in situ. Si tienen que avisar a tu ginecólogo para que te asista en el parto, llama con cierta anticipación cuando compruebes que hay algún signo claro de que el alumbramiento se acerca.
  • ¿Dónde está el hospital?

    Calcula la distancia desde casa en kilómetros y en minutos (yendo en coche, por ejemplo).
  • ¿Cómo voy a trasladarme?

    Elegir de antemano el medio de transporte (taxi, vehículo propio conducido por el acompañante...). Una buena idea es hacer el trayecto antes utilizando diversas rutas en horas y transportes diferentes, contando con el tiempo que se tarda en aparcar, en caso de ir en vehículo particular.
  • ¿A qué horas posibles voy a hacer ese trayecto?

    Como los partos son inesperados y mucho de ellos tienen lugar de madrugada, hay que prever todas sus consecuencias. Si las contracciones de parto comienzan en hora punta, también habrá que planificar una ruta alternativa o intentar salir con mayor antelación, aunque este último extremo no siempre es posible. Por si acaso, es recomendable saber cómo funciona el dispositivo de emergencias 112 para las madres que no puedan llegar a tiempo al centro hospitalario.
  • ¿Con quién dejo a mis hijos?

    Es imprescindible contar con una persona de confianza para que se quede con el resto de la prole, si la hubiere, bien en la propia vivienda o llevando a los hijos a casa de otros familiares. Quizá haya que preparar más cosas relacionadas con la alimentación, el colegio o la guardería de los hermanos que quedan a cargo de la familia o cuidadora.
  • ¿Qué me llevo al hospital?

    La bolsa o canastilla debe estar totalmente preparada o a falta de pocas cosas. No olvides tu historia médica completa, la cartilla de la Seguridad Social y tu DNI para que puedan comprobar tu identidad.
  • ¿Y el trabajo?

    Habla de antemano con tus compañeros para pasar el testigo de los asuntos más importantes. Hay mujeres que están de baja médica semanas antes del parto, pero otras logran aguantar hasta el último día al pie del cañón. Si eres una de ellas, tienes que prever que pasará si a la mañana siguiente no puedes ir a la oficina. La ausencia será de unas 16 semanas, dependiendo de si el parto es múltiple o no y si tu pareja solicita una parte de la baja para cuidar al bebé.