Ácido fólico y folatos en alimentos: la diferencia importa

En este vídeo te explicamos por qué se recomienda la suplementación con ácido fólico

03/03/2026

Desde que decidiste que querías ser madre, tu mayor preocupación es tu bebé, y para que crezca sano en tu interior debes cuidarte antes y durante el embarazo. Para ello, el primer paso es acudir a la consulta preconcepcional.

En esta importante cita con tu matrona o ginecólogo, te recomendarán suplementar tu dieta todos los días con al menos 400 microgramos de ácido fólico, y no otras formas de folato, ya que cuenta con la mayor evidencia científica. Esta dosis de ácido fólico ayuda a reducir eficazmente el riesgo de defectos del tubo neural en el bebé, como la espina bífida o la anencefalia, unas malformaciones que se producen en las primeras semanas del embarazoNo son habituales, pero son muy graves, de ahí la importancia de la prevención.

Por qué un suplemento de ácido fólico es superior a los folatos de los alimentos


La diferencia entre ácido fólico y folatos

El ácido fólico y los folatos son términos usados para describir a la vitamina B9, pero no todos los folatos son iguales. La vitamina B9 se encuentra en diversos alimentos, como verduras de hoja verde, frutas, legumbres… Quizá te preguntes entonces: ¿Por qué se debe suplementar la dieta con ácido fólico, aunque se consuman alimentos ricos en folatos? Como se cuenta en este vídeo, la clave está en que el ácido fólico, a diferencia de los folatos presente en los alimentos, se absorbe sin pérdidas.

Y es que una dieta con alimentos que aportan folatos no garantiza, en todos los casos, la ingesta suficiente que tu organismo necesita diariamente antes y durante el embarazo, porque se degradan fácilmente con el calor y la luz:

  • En la cocción, las verduras pierden la mayor parte de los folatos que contienen.
  • Los folatos de los alimentos se destruyen cuando están expuestos a la luz.

Esto impide saber qué cantidad precisa de folatos se absorbe con la alimentación.

Por ello, las principales sociedades científicas, como la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU., encargado de la promoción de la salud y la prevención) recomiendan suplementar la dieta antes y durante el embarazo con ácido fólico (ácido pteroilmonoglutámico), formulado para ser altamente estable frente al calor y la exposición lumínica. Además, el ácido fólico es hidrosoluble y sus metabolitos no se acumulan en cantidades significativas en los tejidos, eliminándose diariamente heces y orina.

Redacción Natalben