Desarrollo del feto en la semana 14: La cara del bebé ya parece humana

Las aurículas los ventrículos del corazón ya se pueden diferenciar

En la semana 14 de embarazo, las orejas del feto se encuentran implantadas a ambos lados de la cabeza y también los ojos se han acercado; es decir, el bebé tiene ya una carita casi perfecta, tanto que ya se distingue el puente de la nariz. Incluso se puede ver que hace algunos pequeños gestos. Además, el cuello se ha alargado y el mentón ya no descansa sobre el pecho. Ya no parece que esté enroscado.

  • De todas formas su cabeza sigue siendo mucho más grande en proporción con su cuerpo y así será incluso años después de su nacimiento. Sus brazos han crecido y están más proporcionados con respecto al resto del cuerpo y han empezado a crecerle las uñas en sus deditos.

  • Si a la madre le hicieran una ecografía en la semana 14 de embarazo, el médico podría diferenciar  las aurículas de los ventrículos. Su hígado es aún muy grande, porque tiene que fabricar células sanguíneas, aunque desde esta semana aproximadamente en esta tarea cuenta con la colaboración de la médula, que tendrá que asumir este papel cuando el bebé nazca. Pero de momento, solo practica.

  • Su piel sigue siendo tan sumamente fina que a través de ella se pueden ver algunos de los órganos internos y los vasos sanguíneos. Pero es una situación que cambiará dentro de poco.

  • La madre sigue aún sin notar los movimientos y pataditas del bebé que crece dentro de ella, pero ya se mueve bastante, abre los brazos, los agita. Como es muy chiquitín (desde la cabeza a los talones su altura llega a los 10 centímetros y solo pesa unos 45 gramos) tiene mucho espacio para moverse en libertad dentro del útero materno.  

Qué siente la madre en la semana 14 de embarazo


Es probable que al aumentar la temperatura basal de su cuerpo la mujer note calor y que aumenta su transpiración. Para la higiene materna, conviene usar jabones de pH  neutro y muy importante: aplicar siempre una crema hidratante y aceites (de almendras, por ejemplo), para disminuir el riesgo de aparición de estrías durante la gestación.

 

Alimentación semana 14 de embarazo

 

Un consejo para alimentarte mejor

La anemia ferropénica es muy frecuente en el embarazo y puede provocar un gran cansancio. Al margen de tomar suplementos de hierro, conviene incrementar el consumo de alimentos ricos en hierro como la carne de ternera, el buey, el huevo, el pescado y los moluscos -estos últimos, siempre bien cocidos-,  que contienen el que se conoce como hierro hemo.

Las legumbres y verduras son ricas en hierro no hemo.  Ambos se diferencian en el aprovechamiento que el organismo hace de ellos. El hierro procedente de los alimentos de origen vegetal se absorbe solo entre un  2 y un 5 por ciento, en comparación al 15 por ciento de las carnes.

Un truco para aliviar molestias

A medida que el útero crece, con el bebé dentro presiona sobre las venas de la pelvis y dificulta el retorno venoso de la madre. Las consecuencias son casi siempre bien visibles y a veces dolorosas: las varices. El movimiento del pie es el mejor estímulo natural para impulsar la sangre hacia arriba y activar el sistema circulatorio. Si por tu trabajo te ves obligada a permanecer de pie, intentar moverlos. Puedes practicar este movimiento: en posición de "firmes", levántate sobre las puntas de los pies unas 20 veces. Lo ideal es hacerlo descalzo, pero si no puedes, es mejor que no hacer nada.

 

Ángela del Tío