La interrupción del embarazo puede provocar estrés postraumático

12 Dic 2016
Interrupción del embarazo

 

Las mujeres que sufren un aborto pueden desarrollar un trastorno de estrés postraumático, según revela un estudio británico. Existen controles para la depresión postparto, pero no los hay cuando se produce una interrupción del embarazo, advierten los expertos, que recomiendan implantar una evaluación rutinaria para detectar estos trastornos y cuidar la salud mental de las mujeres que ha pasado por esta situación.

El trastorno de estrés postraumático afecta a personas que han vivido o visto situaciones traumáticas. Esta enfermedad hace que la persona afectada se sienta angustiada y estresada aunque haya pasado ya el peligro o la situación traumática. Puede provocar “flashbacks” o la sensación de que todo está sucediendo de nuevo, dificultad para dormir o pesadillas, sentimientos de soledad, explosiones de ira y preocupación, culpa o tristeza. Incluso puede causar síntomas estomacales, dolores de cabeza y llegar a la depresión. Los síntomas de este trastorno pueden comenzar inmediatamente, pero también pueden darse semanas o incluso meses después. Pueden afectar a la vida cotidiana de la mujer afectada, desde su trabajo hasta sus relaciones con amigos y familiares.

Aborto espontáneo o embarazo ectópico: secuelas psíquicas

Los investigadores británicos encuestaron a 113 mujeres que habían sufrido recientemente un aborto espontáneo (pérdida del feto antes de la semana 24 de gestación) o un embarazo ectópico (el óvulo fertilizado se implanta en las trompas de Falopio, los ovarios, el cuello del útero o la cavidad abdominal y el embarazo no llega a término).

Un 45% de las mujeres que habían sufrido un aborto espontáneo y un 18% de las que tuvieron embarazos ectópicos refirieron síntomas de estrés postraumático tres meses después de la interrupción del embarazo.

Casi un tercio de estas mujeres dijeron que estos síntomas habían afectado seriamente a su vida laboral. Un 40% aseguraron que las relaciones con su entorno más cercano, incluyendo amigos y familiares, se habían visto afectadas.

Medidas de detección para proteger a mujeres afectadas

Los autores del estudio subrayan que no todas las mujeres que pasan por una interrupción del embarazo sufren estrés postraumático, pero se mostraron sorprendidos por el porcentaje de las que sí lo padecen, por lo que aconsejan a las autoridades competentes la puesta en marcha de protocolos que permitan detectar a tiempo este trastorno y ponerle remedio.

También están interesados en conocer si hay mujeres más predispuestas a padecer esta enfermedad mental. Por ello están investigando la causa que hace que algunas embarazadas tengan un riesgo más alto de sufrir estos síntomas y de esta forma ayudar a los profesionales médicos a identificar a las que necesiten mayor apoyo sanitario.