Leche directa de la mama, lo mejor para el buen peso del bebé

11 Oct 2018
Leche directa de la mama, lo mejor para el buen peso del bebé

La forma en la que el niño toma la leche materna puede influir en el peso correcto del bebé, según un estudio publicado en la revista “Pediatrics”. Los bebés que toman lactancia materna directamente del pecho materno ganan peso menos rápidamente que los lactantes que toman leche de sus madres -extraída previamente- mediante biberón o que los bebés que toman suplementos con fórmulas artificiales. El hecho de que ganen menos peso no es un dato negativo, al contrario: la creencia de los expertos es que la lactancia materna protege frente a la obesidad futura y por eso la ganancia de peso es más lenta en el caso de los bebés amamantados.

Esta es la primera investigación que compara la ganancia del peso de los bebés con la forma de administrar la leche, según explica un comunicado de “Pediatrics,” que analiza este estudio. Para ello se ha realizado un seguimiento a 255 madres canadienses y a sus bebés, entre los años 2009 y 2012. El 97 por ciento de las mujeres participantes en la investigación de Desarrollo Longitudinal Infantil Saludable Canadiense (CHILD, por sus siglas en inglés) dieron lactancia materna exclusiva una media de cuatro meses y hasta 11 meses de otros tipos de lactancia.

Estas son las conclusiones del informe, que comparar los sistemas de alimentación del lactante:

  • Leche materna directa de la mama. Es la forma de alimentación más saludable para el buen peso del bebé. Se detecta una ganancia de peso más lenta que mediante la alimentación con biberones de leche extraída o con suplementos de fórmula artificial. Los expertos creen que puede deberse a que el bebé autorregula naturalmente su ingesta de leche cuando está siendo amamantado.
  • Leche materna extraída previamente y administrada con biberón. Los lactantes que utilizaron esta vía de alimentación registraron un aumento de peso mayor que los amamantados de forma natural. ¿Cuál puede ser la causa? Es más fácil para el lactante consumir la leche materna porque no tiene que succionar del pezón, sino de la tetina. Por eso podría ingerir más cantidad.
  • Alimentación con suplementos de leche artificial, también mediante biberón dados a los bebés en el hospital durante sus primeros días. Estos suplementos no afectan negativamente al peso posterior, según este estudio. ¿Y si se produce su toma durante un tiempo prolongado? La investigación concluye que estos suplementos que complementan a la lactancia normal, si se toman de forma diaria, incrementan el peso del bebé, algo que ya se sabía por estudios anteriores.

“La lactancia natural se relaciona inversamente con la rapidez de aumento de peso y el índice de masa corporal”, explica una de la autoras de la investigación, Meghan Azad, profesora de Pediatría y Salud Infantil en la Universidad de Manitoba (Canadá). Los bebés que siguieron lactancia natural exclusiva durante tres meses tenían un menor aumento de peso y un menor índice de masa muscular al cumplir un año. Estos beneficios se mantuvieron en niños que fueron suplementados con leche de fórmula artificial durante sus primeros días de vida y en bebés que comenzaron a introducir alimentos sólidos antes de los seis meses.

La importancia de la "hora sagrada"

Para instaurar la lactancia materna es muy importante la primera hora de vida del bebé. Las matronas la denominan la "hora sagrada", que pueden convertirse hasta en 120 minutos, en los que el bebé repta por el abdomen de la madre hasta encontrar y engancharse al seno materno de forma natural, gracias a su sentido del olfato. Esto sólo ocurre una vez. Si el bebé está separado de la madre o no se promueve esta "hora de gracia" para la lactancia meterna, habrá que ir poniendo el bebé al pecho (sin forzarlo) para que huela el calostro y empiece la succión de la mama poco a poco.

En España, más del 70% de las madres comienza la lactancia materna exclusiva cuando nacen sus bebés: a los 4 meses ese porcentaje baja al 40%, según la Asociación Española de Pediatría (AEPED).

Carmen Arnanz
Redactora experta en Salud