A más tiempo de lactancia materna, más inteligencia de adulto

18 May 2015

 

Los bebés que son alimentados con leche materna durante un tiempo prolongado serán adultos más inteligentes, con escolarización más extensa y mejores ingresos. Así se desprende de un estudio brasileño que ha analizado a casi 3.500 bebés hasta que cumplieron los 30 años: se ha observado cómo la prolongación de la lactancia materna aumenta la inteligencia al menos hasta esa edad y, además, tiene un impacto positivo a nivel educativo y social.

La lactancia materna durante al menos los primeros seis meses de vida está recomendada por prestigiosos organismos. Desde la Organización Mundial de la Salud hasta la Asociación Española de Pediatría aconsejan está opción, siempre que sea posible, gracias a las múltiples ventajas que aporta tanto al bebé como a la madre. Muchos estudios recomiendan alargar en el tiempo esta alimentación con leche materna.

Ventajas intelectuales, educativas y sociales

Un reciente informe elaborado en Brasil por la Universidad de Pelotas y que publica “The Lancet” relaciona la alimentación del bebé con leche materna con una mayor inteligencia en la edad adulta. Los investigadores constatan que el beneficio que la lactancia materna aporta para el desarrollo del cerebro y la inteligencia del niño se mantiene en la edad adulta.

La investigación analizó a 6.000 niños nacidos en Brasil en 1982. Se estudiaron datos sobre la lactancia en sus primeros años y cuando cumplieron 30 años se les sometió a un test de inteligencia. Además, se recogió información sobre sus avances educativos y sus ingresos. Los investigadores sólo recogieron datos del coeficiente intelectual y la lactancia materna de 3.493 participantes, que fueron divididos en cinco grupos en función del tiempo que fueron amamantados. Además controlaron variables sociales y biológicas que podían influir en un aumento del cociente intelectual, entre ellas la renta familiar al nacer, el nivel socioeducativo de los padres, el tabaquismo materno en el embarazo, la edad, el peso al nacer o el tipo de parto.

Alargar la lactancia mejora los resultados

Aquellos que se alimentaron con leche materna más tiempo (hasta 12 meses) obtuvieron mejores resultados. Así, un bebé que tomó leche de su madre durante al menos un año tenía a los 30 años un coeficiente intelectual cuatro puntos más alto, casi un año más de escolaridad y unos ingresos 99 euros mensuales superiores que el resto de los lactantes amamantados durante menos de un mes.

Los autores del estudio opinan que el efecto beneficioso de la leche materna en la inteligencia se debe a la presencia de los ácidos de cadena larga grasos saturados (DHA), que son esenciales para el desarrollo cerebral.

La protección de la leche materna

La leche materna cubre las necesidades nutricionales del niño para su desarrollo físico, motor e intelectual, según numerosos estudios. A largo plazo también se ha demostrado que los niños alimentados con la leche de su madre están mejor protegidos frente a numerosas enfermedades, como dermatitis atópicas, alergias, asma, obesidad o incluso cáncer.