Primeros síntomas y signos del embarazo

Signos de presunción de embarazo

En los primeros días del embarazo ya existen unos síntomas y signos que indican el estado de buena esperanza de la mujer. Sin embargo, estas señales pueden estar alertando de buen número de enfermedades diferentes. Según el grado de seguridad de los síntomas de embarazo, podemos dividirlos en tres grupos por este orden: signos de presunción, probables y de certeza.

 
 

   
  Primeros síntomas y signos
  del embarazo
     
    Signos de presunción de embarazo
    Signos probables de embarazo
    Signos de certeza de embarazo
     
     
     
     

 
 
Signos de presunción de embarazo
 
Son las primeras sospechas. Estos síntomas hacen sospechar a la mujer que puede estar embarazada. Se trata de cambios físicos muy comunes en todas las personas y a veces el embarazo no es ni siquiera la causa más probable.
 
Amenorrea
Es la ausencia de regla y suele constituir el primer síntoma del embarazo. En las mujeres con ciclos regulares sugiere un embarazo si la regla se retrasa alrededor de una semana. Es más difícil de detectar si la mujer tiene ciclos menstruales irregulares; incluso en mujeres con ciclos regulares, en ocasiones la menstruación puede retrasarse o no presentarse un mes, normalmente después de un viaje, un choque emocional, una enfermedad...
 
Existen situaciones especiales en las que las que es natural que la mujer no tenga la regla. Por tanto, su ausencia se considera normal y el embarazo puede pasar desapercibido: es el caso de las niñas o adolescentes jóvenes, madres lactantes o mujeres en sus primeros meses de menopausia. En otras ocasiones, pocas, la regla continúa a pesar de haber un embarazo, siendo ésta más superficial y corta.
 
Náuseas y vómitos
Son signos muy comunes de embarazo y aparecen principalmente por la mañana al despertarse o después de desayunar, pero pueden sucederse durante todo el día. Aparecen días después de la implantación del óvulo en el útero, debido a la alteración hormonal que provoca éste. Para aliviar estos síntomas es mejor comer poco y a menudo, de manera que el estómago esté siempre ocupado, pero nunca saturado.
 
Cambio de gustos
Los cambios hormonales que surgen en el cuerpo de la mujer embarazada alteran las percepciones del gusto y olfato. Es normal que la mujer sienta "capricho" por ciertos alimentos que habitualmente no come o, por el contrario, rechace otros, ya que la percepción los mismos es más intensa. Lo mejor es que la mujer satisfaga sus gustos sin abandonar una dieta equilibrada.
 
Dolor premenstrual
Es frecuente que las mujeres recién embarazadas tengan síntomas parecidos a los que sufren cuando les llega la menstruación. El más típico es un dolor similar al premenstrual, es decir, localizado en la parte baja del abdomen, continuo y sordo, que se puede aliviar con el calor en la zona y tomando analgésicos. Ocurre normalmente durante las primeras semanas de embarazo, incluso antes de que la madre conozca su estado, por lo que lo interpreta como que la menstruación está por llegar. No hay que confundirlo con otros dolores abdominales que pueden surgir en el embarazo más avanzado.
 
Aumento de las ganas de orinar
En las primeras semanas de embarazo, el útero comienza a crecer, redondeándose. De esta forma comprime la vejiga que está debajo de él e impide que pueda llenarse completamente de orina; es otro signo de embarazo. La sensación de ganas de orinar aparecerá mucho antes. Durante este período es importante que la madre aumente su higiene íntima para evitar posibles infecciones de orina. Pasadas las primeras semanas, el útero crece hacia arriba, ocupando el resto de la pelvis y liberando la vejiga. Durante los últimos meses de embarazo las ganas de orinar volverán con más frecuencia.
 
Cansancio y sueño   Síntomas y signos del embarazo
Pueden ser unos de los primeros signos de embarazo de la madre. En las primeras semanas de embarazo la madre puede sentirse muy cansada y con ganas de dormir a lo largo del día. En estos casos lo mejor descansar siempre que sea posible. Este estado suele remitir a las pocas semanas pero a veces persiste una sensación continua durante todo el embarazo; en este caso el médico debe descartar la existencia de una anemia o de hipersomnia (sueño o somnolencia excesivas en horas diurnas).
 
Mareos y desmayos
Los cambios hormonales del embarazo producen que los órganos de nuestro cuerpo se alteren, entre ellos el corazón y el cerebro, que son los principales responsables de los mareos y desmayos. Los estrógenos y progesterona hacen que el flujo de sangre sea más lento y aumente hacia el útero con lo que es más fácil que se produzcan síncopes, es decir, que no llegue suficiente sangre al cerebro durante unos instantes y la madre se sienta mareada o caiga al suelo. La madre suele recuperarse rápidamente y sin mayores complicaciones. Para prevenir los desmayos lo mejor es sentarse con los pies en alto cuando se sienta mareada.