Sol: Fotoprotección diaria en el embarazo

La gestante debe utilizar al menos factor de protección solar 30

El sol es necesario para suministrar al cuerpo su ración de vitamina D. Ayuda a sintetizar el calcio y a fijarlo en los huesos. Y mejora el estado de ánimo de las personas. Beneficios también para las embarazadas. ¿Puede una gestante tomar el sol? Sí, pero con la protección adecuada y con moderación. Es decir, con precaución. Para una embarazada tomar el sol es una acción de riesgo, por lo que debe extremar la protección e incrementar los cuidados en general porque en este periodo preparatorio para la llegada de un hijo la piel está más sensible.

Embarazada y sol


embarazada protector solar

El doctor Pedro Herranz, dermatólogo del Hospital La Paz (Madrid), recomienda protegerse con una crema como mínimo con un factor 30 aunque mejor si es de 50. En la cara siempre 50 porque las alteraciones derivadas del aumento de la pigmentación de la piel afectan a la zona central de la cara. Una protección alta es la mejor manera de prevenir las manchas oscuras (cloasma). No importa si son filtros solares en crema, lociones, leches o geles. Elige una que no sea pringosa y si lo prefieres con color. Además debe utilizarse a diario, como una rutina más obligatoria. Como se aconseja a las personas no embarazadas, debe aplicarse el protector solar 20-30 minutos antes de la exposición al sol, y reponérselo cada 2-3 horas. "Una mayor fotoprotección no significa que puedas exponerte al sol más tiempo. Esto se olvida muchas veces y luego surgen los problemas como el envejecimiento o el cáncer de piel", explica Herranz. "Las protección no solo se necesita cuando se va a la playa, sino que debe ser una acción diaria, constante, sistemática y continuada".

Cuando estamos en la playa o en la montaña, aún debe ser más intensa incluso en días nublados, aclara. Y por supuesto, nada de exponerse durante mucho tiempo ni las horas centrales del día (entre las 12.00 y las 16.00 horas) cuando es más peligroso. Las quemaduras en estado pueden dañar al feto. Unas gafas de sol homologadas y un sombrero ayudan a salvaguardar el cutis de la gestante.

  • Pero además de protección, la piel debe hidratarse con cremas, al menos una vez, después de la ducha. Esta hidratación se requiere "estés o no embarazada", matiza el doctor Herranz. Beber dos litros de agua al día ayuda a hidratarse por dentro, y esto se nota por fuera. Y, como siempre, aplica el sentido común: ante cualquier erupción, alteración o mancha, consulta con el dermatólogo.
  • Los autobronceadores son sustancias que oxidan la melanina. Su composición ha evolucionado mucho y los actuales son completamente inocuos. "Las embarazadas pueden utilizarlos pero eso no quita para que sigan con la rutina de fotoprotección". Es la mejor opción para ponerte morena y lucir bronceado en la gestación sin tener que exponerte al sol.
  • Las lámparas de rayos UVA están prohibidas durante el embarazo y desaconsejadas para todo el mundo porque ocasionan un daño por la acumulación de rayos ultravioleta. "Por utilizarlos rayos UVA puntualmente no pasa nada, pero muchas otras veces sí porque aceleran el envejecimiento de la piel".

Los peligros del sol...  

Durante el embarazo la piel es más sensible a los efectos del sol. Por tanto, es muy importante  protegerse de los rayos solares:  

•   Es recomendable el uso de una protección solar máxima o "pantalla total" para evitar la aparición de manchas en la piel (cloasma o máscara del embarazo) y los cambios de pigmentación (el más frecuente es la hiperpigmentación).  

•   Los tiempos de exposición solar deben ser reducidos (los rayos UV pueden evitar que  su cuerpo absorba el ácido fólico), evitando el horario entre las 11 y las 16 horas. Los baños de sol moderados son recomendables porque favorecen la síntesis de la vitamina D, que interviene en la absorción del calcio.       

•   Beba mucha agua para mantenerse fresca e hidratada.       

•   Use un buen protector solar a diario (como mínimo SPF-30), que debe aplicarse siempre 30 minutos antes de toda exposición. Es fundamental usar protección solar incluso en los días nublados, ya que las nubes no detienen los rayos ultravioleta (responsables del envejecimiento prematuro de la piel, el enrojecimiento y las quemaduras). La sombra tampoco garantiza la protección.       

•   Se debe renovar frecuentemente la aplicación de productos (mínimo cada dos horas), ya que pierden efectividad con el agua, el sol y el sudor.       

•   También es importante cuidar la piel de la cabeza (cubrirla), las orejas, la nuca y el dorso de las manos y los pies.       

 •   En caso de quemaduras solares, dudas respecto del tipo de piel y aparición de lunares o pecas, consulte siempre con su dermatólogo.     

•   La radiación producida en el solarium (rayos UVA) es aún más nociva que la del sol porque sólo irradia los rayos que producen el bronceado, por lo que su uso está contraindicado.       

•   En cuanto al uso de lociones autobron- ceadoras, las investigaciones son muy limitadas y no se ha demostrado que sea seguro emplearlas durante el embarazo.