Desarrollo del feto en las semanas 41 y 42: ¡Ya es un bebé!

Conoce cuándo debes ir a urgencias

Tu bebé aún puede llegar a la semana 41 de embarazo, e incluso a la semana 42.

El ginecólogo puede confirmar el bienestar fetal mediante ecografía Doppler,  que verifica el estado del líquido amniótico, y también monitorizando a la madre. Esta última prueba recoge las contracciones uterinas y el latido del bebé.

 

Desarrollo del feto semana 41 y 42

El cráneo del bebé en el parto


  • Los huesos del cráneo del bebé tienen una característica: están separados entre sí por surcos de tejido conectivo, las suturas. Donde se encuentran más de dos huesos, las suturas son más anchas y se denominan fontanelas.

  • Esa peculiar estructura tiene una función muy específica, tanto en el momento del parto como en los primeros años de vida del niño: permiten que los huesos del cráneo se superpongan entre sí mientras atraviesa el estrecho canal del parto (proceso denominado modelado).

  • Después del nacimiento los huesos vuelven a su posición primitiva. También favorecen el desarrollo del cerebro que se produce en un 80 por ciento el primer año de vida y el 20 por ciento restante hasta el cuarto año de vida.

Los beneficios del parto vaginal


Por otra parte, a tu pequeño pasar al nacer por ese angosto canal le beneficia, aunque no lo creas: las paredes ayudan a comprimir el tórax y a expulsar el líquido amniótico que se encuentra en sus pulmones. Se produce entonces la primera inspiración y  el aire entra por primera vez en sus pulmones. Esto genera un movimiento brusco que arranca el llano del bebé. Este a su vez provoca que el bebé inspire más aire, rellenando sus pulmones y  que el líquido que quedaba en sus alveolos o en los bronquiolos se reabsorba.

Lo normal es que el bebé nazca ahora, pero si no lo hace el ginecólogo te hará una ecografía para comprobar que su crecimiento no está estancado, que la cantidad de líquido amniótico es  correcto y que el estado de la placenta es el adecuado. En algunos casos, puede que recomienden una ecografía Doppler para verificar que el flujo sanguíneo entre el feto y la placenta es el apropiado. También someterán a la madre a una monitorización fetal para medir las contracciones uterinas y los latidos del bebé.

Si se resiste a nacer en la semana 42


Semana 42 de embarazo

Si en la semana 42 de embarazo el bebé sigue sin querer abandonar el útero materno, lo más probable es que provoquen el parto, ya que la placenta, que es un órgano que se creo solo para el embarazo y con “fecha de caducidad”, a partir de entonces puede dejar de funcionar correctamente.

Para ello, primero aplican un gel de prostaglandinas en el fondo de la vagina materna para ablandar el cuello uterino y al tiempo administran oxitocina sintética por un gotero, la hormona que de forma natural se encarga de provocar las contracciones uterinas.

Qué siente la madre en las semanas 41 y 42 de embarazo


Con las contracciones del útero empieza la primera parte del parto que es la dilatación. El cuello uterino tiene que abrirse para que el bebé pueda nacer. Es probable que al comienzo, la madre solo note unas molestias, que se van incrementando a medida que el cuello se dilata, y que rompa aguas, es decir, que se rompa la bolsa amniótica

Cuándo ir a urgencias


Deberás acudir al hospital cuando se den las siguientes circunstancias:

  • Si has roto la bolsa amniótica y el líquido aparece teñido: debes acudir inmediatamente, ya que puede ser un síntoma de pérdida de bienestar fetal porque el bebé ha expulsado el meconio (su primera defecación). Si es cristalino, tiene tiempo para ducharse, terminar de arreglar la maleta del hospital

  • Si tienes sangrados

  • Si la futura mamá es primeriza, debe ir cuando tenga durante una hora y media contracciones más o menos cada cinco minutos. Si se trata de su segundo hijo debe acudir cuando durante hora y media contracciones cada diez minutos: la dilatación en estos casos suele ir más rápida

Semana 42 embarazo: se resiste a nacer

Un consejo para alimentarte mejor

Ten presente que una vez que ingreses en el hospital porque ha comenzado el parto, no te darán nada de comer -por si es necesario realizar una cesárea- así que cuando empiecen las primeras contracciones de parto intenta comer algo suave en casa, como unas lonchas de jamón york  o una crema de calabacín y patata… Es probable que no te apetezca. En ese caso, deja que tu cuerpo “hable”, y no ingieras nada, pero bebe aunque sea a pequeños sorbos.

 

Un truco para sentirte mejor

Cuando empiecen las primeras contracciones de parto, sobre todo intenta tranquilizarte, con los ejercicios de relajación que te enseñaron en el curso de preparación a la maternidad. En casa, date una ducha o un baño con agua templada (si no has roto aguas), te ayudará. Es importante que no pierdas la calma porque entonces tu organismo segregará adrenalina que es una hormona que inhibe la oxitocina, lo que dificulta el progreso del parto.

Ángela del Tío