Niños y tóxicos

Los niños son más vulnerables que los adultos al impacto de tóxicos y contaminantes. La absorción de sustancias tóxicas es mucho mayor en el caso de los bebés y en la primera infancia. Por eso hay que vigilar de cerca la alimentación, todo lo que el niño puede chupar y llevarse a la boca, así como la contaminación del medioambiente. Cuanto más sano sea nuestro entorno, más saludable será el desarrollo de los pequeños.