La dieta de la embarazada influye en el desarrollo y microbioma del bebé

21 May 2020
La dieta de la madre afecta a la microbiota del bebé

La dieta que sigue la madre durante el embarazo tiene un impacto en el desarrollo del bebé y en la conformación del microbioma (o flora intestinal) del niño. Es el resultado de un estudio realizado por el CSIC y publicado en la revista Gut Microbes. En esta investigación, los especialistas del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IATA-CSIC), descubren diferentes tipos de bacterias que aparecen en el microbioma (o microbiota) materno y que las madres son capaces de trasladar a la microbiota de su hijo en desarrollo.

¿Por qué es importante la microbiota materna?

El organismo de la madre convive con una serie de microorganismos (flora intestinal, microbiota mamaria...) que es capaz de transmitir al bebé durante la gestación y la lactancia. En este informe se analizó la nutrición y salud de 86 madres con sus bebés hasta los 18 meses. Para averiguar cuál es el impacto del microbioma de la madre en el bebé, se analizaron muestras fecales maternas y del recién nacido en el momento del parto. También se recogieron datos sobre la alimentación de la madre en el embarazo para realizar un estudio clínico y antropométrico de los bebés durante los primeros 18 meses de vida.

Dieta de la embarazada, clave en el desarrollo del bebé

Los investigadores dividieron las microbiotas maternas según el tipo de ingesta realizada durante el embarazo, teniendo en cuenta nutrientes como  fibra, proteína vegetal, ácidos grasos omega 3 y polifenoles. Los expertos se dieron cuenta que existían diferencias en los microbiomas de los bebés, dependiendo de la flora intestinal de sus madres. Asimismo determinaron que las dietas ricas en fibra, proteína vegetal y omega 3 son más saludables para la flora intestinal del bebé y su desarrollo posterior.

Omega 3 y desarrollo del bebé

Una de las conclusiones más interesantes es que la fibra, la proteína vegetal y los ácidos omega 3 "ejercen un efecto significativo sobre el microbioma del bebé y contribuyen al desarrollo infantil en los primeros meses de vida". El estudio antropométrico realizado en los niños -que estudia el índice de masa corporal longitudinal y el peso por longitud- así lo demuestra.