Reino Unido permite el nacimiento de bebés con tres padres genéticos

04 Feb 2015
Tres padres genéticos

 

La nueva técnica de reproducción asistida aprobada esta semana por el Parlamento británico se llama "embriones de tres padres" y se realiza mediante un proceso de fecundación in vitro (FIV) que utiliza el ADN de tres personas (padre, madre y donante de óvulo). El Reino Unido es el primer país en permitir el nacimiento de bebés con tres padres genéticos, después de un intenso debate ético. Se estima que esta técnica podría ayudar a unas 150 familias que casa año pierden a sus hijos por enfermedades mitocondriales. Los primeros niños fruto de esta nueva técnica pueden nacer en Reino Unido en 2016.

¿En qué consiste la nueva técnica de reproducción asistida?

Es una especie de trasplante de órganos en miniatura o trasplante in vitro de ciertos orgánulos celulares: se trata de cambiar las mitocondrias enfermas (que se transmiten a través del ADN de la madre) por unos orgánulos sanos. Los bebés que nacen con enfermedades mitocondriales (neurodegenerativas) pueden fallecer antes de cumplir el año y sufrir dolencias cardiacas, daños cerebrales, pérdida de masa muscular o ceguera. El "trasplante" mitocondrial se realiza junto después de la concepción y por ello se precisa un proceso de fecundación in vitro.

¿Cómo se combina el ADN de los progenitores con el de la donante?

Desarrollada en Newcastle, la llamada técnica de los tres padres combina el ADN de los padres con la mitocondria sana de una mujer que dona su óvulo. La mayor carga genética es de los padres, casi más de un 99 por ciento. Sólo el 0,18 por ciento restante corresponde al ADN mitocondrial de la donante, que pasa al embrión. Algunos expertos sostienen que el material genético trasplantado se transmitiría a toda la descendencia del nuevo bebé, que podría (si todo sale como se espera) tener hijos libres de enfermedades mitocondriales. También afirman no afectaría a sus características básicas (se parecerían a sus hermanos genéticos no tratados con esta técnica, por ejemplo).

¿Cómo se "crea" un embrión con tres padres?

El proceso del embrión con tres padres genéticos es el siguiente:

  • Se fertilizan dos óvulos: uno de la madre y otro de la donante, con espermatozoides del padre.
  • Se extrae el núcleo de los dos embriones y sólo se mantiene el núcleo de embrión creado por los padres.
  • Éste núcleo (que pertenece e los padres) se introduce en el embrión de la donante, cuyo núcleo se ha desechado previamente. Y el nuevo embrión se implanta en el útero materno.
  • En teoría, esto mismo podría hacerse en el óvulo antes de la concepción, lo que daría lugar a un ovocito libre de enfermedad mitocondrial.

Posibles riesgos de la nueva técnica

Hay expertos que muestras reticencias ante esta nueva técnica de reproducción asistida, ya bautizada como "embriones de tres padres":

  • La actividad de las mitocondrias se regula por las proteínas producidas por el ADN de los 37 genes que la conforman, pero también por las proteínas que produce el núcleo de la célula (tiene unos 20.000 genes). Si las proteínas generadas por las nuevas mitocondrias y las creadas por el núcleo son incompatibles, algunos científicos creen que las funciones mitocondriales ("fabricación" de energía) podrían verse dañadas. Y precisamente eso es lo que se pretende arreglar, el funcionamiento del ADN mitocondrial.
  • Riesgo de "arrastrar" ADN mitocondrial enfermo en el proceso de transferencia del núcleo (procedente del embrión del padre y la madre) al embrión formado a partir del óvulo de la donante. Esto podría acarrear que, aunque el nuevo bebé no padeciera enfermedades mitocondriales, éstas sí pudieran transmitirse a través de niñas tratadas con esta técnica.
  • Hay un dilema ético y moral: ¿Es lícito crear dos embriones y desecharlos como nuevos individuos en aras de crear un tercero, en teoría libre de las enfermedades mitocondriales? Además, una parte de los científicos advierte que no se han hecho suficientes pruebas clínicas y que se abre la puerta a la manipulación genética de embriones humanos. Carmen Arnanz