¿Cuándo debo empezar a tomar ácido fólico?

Los expertos recomiendan hacerlo unos tres meses antes del embarazo


Tomar ácido fólico antes de la gestación
Uno de los avances más importantes, más económico y más efectivo que ha conseguido la Medicina ha sido la administración de suplementos de ácido fólico a las mujeres embarazadas para disminuir de forma muy importante los defectos del tubo neural.

El conocimiento de que existen unas vitaminas -o unas píldoras- que deben tomar las embarazadas para mejorar el desarrollo de su bebé es prácticamente universal. Pero quizá la asignatura pendiente, y en la que las españolas fallamos, es conocer el momento en el que debemos comenzar a tomar estos suplementos vitamínicos. En estas líneas vamos a intentar explicar cuándo empezar el consumo de estos multivitamínicos.

Antes de que se cierre el tubo neural

Para entenderlo, primero debemos saber que el tubo neural, que es el precursor del sistema nervioso del embrión empieza a desarrollarse muy pronto, incluso antes de que la madre sepa que está en estado de buena esperanza. Por lo tanto, si la mujer no sabe qué está embarazada cuando se está desarrollando una estructura tan importante como el tubo neural, ésta tiene que estar tomando suplementos de ácido fólico en todo momento desde el día que ha tomado la decisión de buscar un embarazo
En general en España se recomienda el inicio de la ingesta de suplementos de ácido fólico un mes antes de la gestación. Se ha considerado siempre que la dieta española  mayoritaria es la dieta mediterránea la cual es rica en frutas y verduras y, por lo tanto, rica en sustancias denominadas folatos, de la misma familia que el ácido fólico. Pero hay que tener en cuenta que con el cambio de hábitos alimentarios de la población española se está abandonando la dieta sana mediterránea, empeorando nuestra ingesta de éstas sustancias. Por ello, las recomendaciones a este respecto deben revisarse.

Preparar el embarazo meses antes es la clave

La gran mayoría de las mujeres que desean embarazo -aunque no tengan factores de riesgo para tener un bebé con defectos de tubo neural-, que planifican el embarazo, que acuden a una consulta preconcepcional, que cumplen con las recomendaciones médicas y que llevan una dieta sana rica en folatos, deben tomar un suplemento con ácido fólico al menos dos a tres meses antes de conseguir gestación. Su consumo ha de mantenerse durante todo el embarazo y prolongarse durante el posparto o puerperio (entre cuatro y seis semanas), o durante todo el periodo de lactancia materna si ésta se prolonga más. La dosis recomendada oscila entre 0.4 mg a 1 mg al día de ácido fólico.

Cuestión aparte son las mujeres con factores de riesgo para tener un hijo con un defecto del tubo neural. Estas mujeres en riesgo son pacientes con diabetes en tratamiento con insulina, o epilépticas con determinados tratamientos médicos, obesas,  o con antecedentes familiares de defectos del tubo neural. A estas mujeres se les debe recomendar una dieta sana, rica en folatos, aumentando su consumo y añadir un suplemento de ácido fólico desde dos o tres meses antes de la concepción. En este caso la dosis debe ser mayor, se recomienda 5 mg hasta la semana 12 de gestación aproximadamente. Posteriormente puede emplearse un suplemento convencional con 0.4 a 1mg de ácido fólico  entre cuatro y seis semanas tras el parto. Su consumo se prolongará en el caso de las mujeres que decidan dar lactancia materna y hasta que ésta finalice.

Si te has quedado embarazada sin planificarlo....

Por último, existen mujeres que han quedado embarazadas sin planificarlo, que no han acudido a la consulta preconcepcional y que no han tomado ácido fólico previo al embarazo. Si es tu caso, si ya estas embarazada, debes tomar un suplemento de ácido fólico de 5 mg durante al menos 12 semanas para conseguir unos niveles buenos en tu organismo. Posteriormente se empleará un preparado convencional con una dosis entre 0.4 a 1 mg de ácido fólico hasta 4 a 6 semanas tras el parto y mantenerla durante todo el periodo de lactancia si ésta es natural.
Miriam de la Puente y Diana Cuenca Gómez Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)