¿Cómo beneficia la leche materna a tu hijo?

Su composición se adapta a cada bebé

Beneficios de la leche materna

La lactancia materna proporciona unos beneficios inigualables al recién nacido y a la madre. La leche materna aporta al bebé nutrientes que las leches de fórmula nunca van a ofrecer. Y además, su composición cambia con las necesidades nutricionales del niño.

En el siglo XXI, a pesar de las notables mejoras en la composición de las leches de fórmula, la leche humana ofrece al recién nacido un alimento ideal y completo durante los primeros 6 meses de vida. Además es una importante fuente de lácteos en los primeros dos años de vida, si lo complementamos con otros alimentos.

Las principales asociaciones de profesionales,  como la Organización Mundial de la Salud (OMS),  la American Academy of Pediatrics (APP),  el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG),  la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otras, recomiendan la lactancia materna como alimento en la infancia debido a los beneficios en la nutrición, en el aparato gastrointestinal, el sistema inmunitario (sus defensas) y el bienestar psicosocial por el vínculo que crea con la madre. Todo esto se debe a que se trata de un alimento equilibrado, que contiene todos los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del recién nacido, además de aportar importantes beneficios también a la madre.

La leche cambia a medida que crece el bebé


    La leche cambia a medida que crece el bebé. En función de la etapa madurativa del bebé, la leche materna sufre una serie de cambios adaptativos diferenciándose diferentes tipos de leche: la leche de pretérmino, el calostro, la leche de transición y la leche madura.

    • Leche pretérmino: Es de composición diferente durante un tiempo prolongado, y contiene más cantidad de proteína y menos lactosa que la leche madura, ya que el recién nacido prematuro requiere más proteínas, lactoferrina e inmunoglobulina A, que también son más abundantes en este tipo de leche. En un recién nacido prematuro de muy bajo peso (menos de 1.500 gramos), la leche de pretérmino puede no alcanzar para cubrir los requerimientos de calcio y fósforo necesarios y ocasionalmente de proteínas por lo que en estos casos a veces suele ser suplementada.

    Bebé amamantando

    • Calostro: Se produce durante los primeros 3 a 4 días tras el parto. Es un líquido amarillento y espeso. El volumen es de 2 a 20 ml, suficiente para satisfacer las necesidades del recién nacido. El calostro tiene 2g/100 ml de grasa, 4g/100 ml de lactosa y 2 g/100 ml de proteína. Produce 67 Kcal/100 ml. Contiene menos lactosa, grasa y vitaminas hidrosolubles que la leche madura, y contiene más proteínas y vitaminas liposolubles (E, A, K), carotenos (da el color amarillento) y algunos minerales como sodio (da un sabor ligeramente salado) y zinc. Tanto la inmunoglobulina A como la lactoferrina están muy elevadas en el calostro y posteriormente se diluyen con la producción de leche, al aumentar el volumen de la misma, aunque siguen manteniéndose.  Esto le  proporciona al recién nacido una eficiente protección contra los gérmenes del medio ambiente.  El calostro facilita en el recién nacido la eliminación de meconio (sus primeras deposiciones), la producción de lactobacilos e inmunoglobulinas que defienden el tubo digestivo de bacterias, virus y parásitos. Además tiene una acción antioxidante protegiendo al recién nacido de la enfermedad hemorrágica.
    • Leche de transición: Es la leche que se produce entre el 4º y el 15º día del posparto. Entre el 4º y el 6º día se produce un aumento brusco en la producción de leche, conocido como subida de la leche, que sigue aumentando hasta alcanzar un volumen importante (600 a 800 ml/día aproximadamente) entre el 8º y el 15º días del posparto.
    • Leche materna madura: Conserva una gran variedad de componentes como son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas. Todo esto responde a las necesidades del niño en su desarrollo evolutivo.
    • Durante el destete,  la leche involuciona y pasa por una etapa similar al calostro al reducirse el vaciamiento.

     

    Contraindicaciones de la lactancia materna

    Pocas son las situaciones en las que se contraindica la lactancia materna, y son muy individualizadas, existiendo causas maternas y del recién nacido.

     

    Causas maternas

    • Enfermedades infecciosas del tipo VIH, lesiones provocadas por herpes activas sobre el pecho para evitar el contacto directo con las mismas, virus linfotrópicos tipo I y II de células T, Brucelosis no tratada, tuberculosis activa entre otras, así como abuso de sustancias tóxicas (alcohol y otras drogas).
    • Tratamiento con medicación: en estos casos habría que mirar de forma individual el riesgo potencial para el recién nacido, para lo que existen guías al respecto.
    • También es importante la dieta materna. Una dieta deficiente no es una contraindicación para la lactancia, aunque es deseable una nutrición adecuada. Se recomienda que las mujeres que amamantan tomen suplementos de vitaminas y minerales para conseguir las necesidades suficientes requeridas en la lactancia materna.
    • Estar embarazada no es una contraindicación absoluta para la lactancia. Sin embargo, la ingesta de líquidos y calorías debe aumentarse de forma importante para proporcionar tanto una ganancia de peso gestacional como una nutrición adecuadas para el niño amamantado. Durante el embarazo, el suministro de leche se reduce ligeramente y además se producen cambios en su composición. En los embarazos de alto riesgo, el ginecólogo debe aconsejar a la mujer qué hacer, ya que la lactancia materna puede desencadenar las contracciones.
    • Anomalías de las mamas: la exploración prenatal de las mamas debe incluir una evaluación de factores que puedan interferir con una lactancia exitosa, como es el tejido mamario hipoplásico (mamas tubulares o planas) que se caracteriza por insuficiente desarrollo de la glándula mamaria, y que producirán poca o ninguna leche. Las anomalías en los pezones y la cirugía previa en el pecho no siempre causan dificultades con la lactancia, y en la mayoría de las ocasiones no se puede predecir de antemano.

    Y en el recién nacido

    • La galactosemia (una enfermedad hereditaria) en el recién nacido es una contraindicación absoluta, puesto que los bebés con este trastorno no pueden utilizar la galactosa, un componente de la leche humana.

    Beneficios para la madre

    Como se ha visto anteriormente, la lactancia materna por tanto,  proporciona una serie de beneficios a los bebés (nutrición, gastrointestinal, inmunitario y bienestar psicológico) y a la madre, que también puede beneficiarse, con períodos más largos de lactancia (> 6 meses). La madre se protege de enfermedades relacionadas con la depresión, el deterioro óseo y parece que con ciertos cánceres, entre ellos algunos subtipos de cánceres de mama (no todos los estudios son concluyentes) en especial en mujeres que amamantan durante más de 1 año.

     

    Dolor mamario

    En caso de dolor mamario, que es el síntoma más frecuente que puede aparecer en el amamantamiento, es fundamental observar como la mamá da el pecho al bebé, debido a que en la mayoría de los casos  se debe a una técnica incorrecta de amamantamiento. Es labor de los especialistas en lactancia asesorar, informar y educar a las madres para conseguir una lactancia materna satisfactoria y eficaz.

    Es importante que la mujer esté informada y tenga conocimientos pre y postnatal de los beneficios de la lactancia materna antes de su inicio para conseguir un mejor mantenimiento de la misma, y poder tomar esta decisión con conocimientos al respecto y con la finalidad en caso de optar por ella de que ésta sea más efectiva y mantenida.

     

    Dra. Juana Mª Brenes Sánchez y Dra. Nuria Izquierdo Méndez
    Especialistas en Obstetricia y Ginecología de la Unidad de Patología Mamaria. Unidad de Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)