Desarrollo del feto semana 20: Ya están formados todos los órganos vitales

La ecografía morfológica trata de descartar malformaciones



¡Estás en la semana 20, ya están en la mitad del embarazo!

Aquella diminuta célula hoy, 18 semanas más tarde, ya mide unos 20 centímetros y pesa casi un cuarto de kilo.

En las próximas 20 semanas, el bebé dará "un estirón" espectacular: duplicará su longitud y multiplicará por diez su peso.




Angela del Tío

Qué mira el ginecólogo en la ecografía de la semana 20



En esta semana, la embarazada tiene una cita ineludible con el médico: le harán una ecografía de alta resolución o ecografía morfológica. Se trata de una exploración muy minuciosa de la morfología del feto para descartar malformaciones. Este estudio tiene como objetivo el diagnóstico de anomalías estructurales. El bebé ya es lo suficientemente grande como para poder observar sus órganos con claridad.
 
  • Por ejemplo, se estudia que el corazón tenga las cuatro cavidades (dos aurículas y dos ventrículos), que los riñones, el hígado, el estómago y otros órganos se están formando correctamente.
  • Se cuentan las vértebras de la columna vertebral y los dedos de manos y pies (en ocasiones, cuando falta alguno es síntoma de otros problemas más graves).
  • Se observa que no hay fisuras del paladar, que el bebé tiene cristalino en sus ojos (aunque parezca mentira, es posible contemplar esta fina membrana que hace de lente), los huesos largos de brazos y piernas.
  • Se calcula la circunferencia del abdomen y la circunferencia cefálica, y estos datos permite saber si el crecimiento fetal es armónico.
  • También, con estas mediciones se puede concretar la fecha probable de parto y saber si efectivamente el feto se encuentra en la vigésima semana de gestación (a menudo se producen errores en la datación del embarazo porque la mujer no recuerda o no sabe bien la fecha de su última regla).
  • Además se observa la localización de la placenta, la cantidad de líquido amniótico y, si el bebé se deja…, podrán decir ya casi con total seguridad cuál es su sexo porque los órganos sexuales, tanto de los niños como de las niñas, son perfectamente visibles. Si la futura mamá todavía no ha notado las pataditas de su bebé (en las primerizas es normal) podrá ver con sus propios ojos que su bebé se mueve… y mucho.

Cómo se desarrolla el bebé en la semana 20 de embarazo


 
  • La piel es de un color rojizo porque todavía no ha acumulado suficiente grasa debajo de ella, aunque se empieza a engrosar y ya cuenta con sus respectivas capas.
  • Se empieza a formar el paladar y las papilas gustativas se encuentran en toda la boca y no solo en la lengua, sino alrededor de ella, en el área de los labios e incluso en las mejillas. Cuando nazca, éstas le servirán para descubrir el mundo que le rodea: al "llevarse todo a la boca" y chupar todo lo que caiga en sus manos descubre si ese objeto es suave, áspero, rugoso, liso… Meses después de su nacimiento, esas papilas que han crecido en las mejillas desaparecerán para siempre.
Ecografía 3D Semana 20: bebé de espaldas
  • El bebé ahora chupa el pulgar, juega con el cordón umbilical y se entrena con sus puños como un boxeador. Estos movimientos tienen un objetivo: ejercitar la musculatura en desarrollo e ir entrenándose para que una vez que haya nacido sea capaz de llegar al pecho de su mamá y tomar su primer alimento.
  • Sus párpados aún permanecen cerrados, pero aparecen las cejas y las pestañas. El iris, es decir, la parte coloreada todavía carece de pigmento.
  • Nunca tendrá tantas neuronas como ahora: cada minuto produce 100.000 neuronas nuevas, aunque de momento están vacías: tienen que llenarse de contenido e irse conectando entre sí, proceso imprescindible para empezar a formar sus primeros pensamientos.

Qué nota la madre en la 20 semana de gestación


Las hormonas hacen que los ligamentos y tejidos se vuelvan más flexibles, imprescindible para el parto, pero también causan la inflamación de las encías. La gingivitis gravídica es un problema frecuente, que hay que vigilar. Entre otros problemas, puede provocar caries: al lavarse los dientes, la mujer siente cierta molestias con lo que descuida un poco esa higiene causando un aumento de sarro y la formación de bacterias. Para evitarlo, hay que acudir al dentista. Lo ideal es que la mujer embarazada acuda a la consulta una vez cada tres meses. El odontólogo observará si es precisa una limpieza de dientes para retirar la placa acumulada y aliviar a las encías de esa presión.

Un consejo para alimentarte mejor

Algunas mujeres piensan erróneamente que en el segundo y tercer trimestre del embarazo, pueden tomar pequeñas cantidades de alcohol ya que el bebé está casi formado. Sin embargo, ninguna investigación ha conseguido determinar las cantidades de alcohol a partir de las cuales el bebé empieza a sufrir daños y por eso todos los médicos aconsejan prescindir de él en todo el embarazo y están de acuerdo que la única dosis segura es la dosis cero.
 

Un truco para aliviar las moletias

Al aumentar el útero de tamaño desplazada el estómago hacia arriba y eso favorece la regurgitación de jugos estomacales hacia el esófago causando ardor. Cuando la futura madre sufra esta comezón, puede tomar unas tostadas de pan y beber un vaso de leche para reequilibrar la acidez del estómago
Molestias en la semana 20 embarazo