Desarrollo del feto en la semana 23: La piel ya no es traslúcida

El bebé aprende a succionar y a orinar

embarazada 23 semanas

El bebé pesa casi medio kilo y mide unos 25 centímetros de longitud en la semana 23 de embarazo.  Cuando nazca, es necesario que sepa succionar para poder mamar y alimentarse.  Por eso, antes de abandonar el útero materno, necesita practicar… ¡con su dedo pulgar, por ejemplo!

Desarrollo cerebral y del esqueleto


  • En ecografías de la semana 23 se ha visto a los fetos con su dedito en la boca. Esto quiere decir que su desarrollo cerebral del bebé es el adecuado ya que para realizar estos movimientos: es necesario que se hayan creado ya algunas conexiones neuronales.

  • La formación de los huesos sigue su desarrollo. El cartílago poco a poco se va osificando, proceso que comienza desde el centro del hueso y progresa hacia los extremos del mismo.

  • La piel ya no es traslúcida en la semana 23 de embarazo, sino rojiza y arrugada y comienza a cubrirse de vérnix caseoso, una capa de grasa producida por las glándulas sebáceas fetales. Esa capa le protegerá durante toda la gestación y suele nacer con ella… a no ser que el niño nazca con retraso, con más de 42 semanas de embarazo. Además, como es muy untuosa le facilita la salida por el canal del parto y desplazarse sin dificultad.

El bebé ya genera orina

El bebé genera unos 12 ml. de orina a la hora; la cantidad aumenta progresivamente hasta alcanzar los 30 ml. a la hora al final del embarazo. Esa orina procede el líquido amniótico que traga y que su sistema digestivo digiere. Así que, cuando nazca tu bebé, no te extrañe por tanto que sea capaz de "gastar" tantos pañales

Qué siente la madre en la semana 23 de embarazo


Riesgo de preeclampsia

  • En el embarazo hay que controlar muy bien la tensión arterial, sobre todo a partir de esta semana de gestación. La hipertensión, es decir, tener valores por encima 14 en la sistólica (la alta) y de 9 en la diastólica (la baja), es el principal síntoma de preeclampsia, una enfermedad del embarazo que si no se controla puede ser grave para la madre y el feto.

  • Cualquier proceso de hipertensión constriñe los vasos sanguíneos de la placenta que suministran oxígeno y nutrientes al bebé, lo que influye negativamente en su crecimiento en el útero materno. Hay también riesgo de parto prematuro y de desprendimiento de placenta con fuertes hemorragias vaginales peligrosas para la salud de la madre y el bebé.

  • Otro síntoma de esta enfermedad es la presencia de proteínas en la orina, que se descubren con un análisis de la misma. También se acompaña de:

    • Hinchazón en el rostro y manos

    • Aumento de peso

    • Fuertes dolores de cabeza

    • Mareos

    • Dolores intestinales

    • Vista borrosa

La preeclampsia puede evolucionar rápidamente y convertirse en una enfermedad poco frecuente y potencialmente peligrosa llamada eclampsia, que provoca convulsiones y estado de coma.

Un consejo para alimentarte mejor

Ahora el consumo de proteínas tiene que ser un poco superior al habitualmente, ya que el bebé y la placenta están creciendo y estas les proporcionan los "ladrillos" para crear nuevos tejidos.  Aumenta el consumo de pescado y de lácteos en esta semana de la gestación.

Un truco para aliviar las molestias

Es normal que al cambiar de posición muy rápido o al sentarte sientas "que se te va la cabeza".  Estos pequeños mareos son habituales debido en parte al aumento del volumen sanguíneo que se produce ahora. Para evitarlos, al levantarte o acostarte hazlo lentamente.

 

 

salmón

 

Cargando...
Ángela del Tío