El ejercicio físico mejora tu fertilidad
Practicar ejercicio físico o un deporte puede beneficiar a la fertilidad femenina y favorecer que la mujer se quede embarazada antes.
El ejercicio físico es una de las herramientas más eficaces para cuidar la salud de la mujer antes, durante y después del embarazo. Aun así, sigue generando dudas y temores, especialmente cuando se relaciona con la fertilidad o con el desarrollo de la gestación.
El papel del músculo en la salud reproductiva
Nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento. Integrar ejercicio aeróbico, trabajo de fuerza y una actividad adaptada es seguro y profundamente beneficioso para la salud reproductiva.
El músculo es un órgano activo que participa en funciones esenciales del organismo, como la reproducción:
- Permite el movimiento.
- Influye directamente en el equilibrio hormonal.
- Regula el metabolismo y ayuda a regular los picos de glucosa y la resistencia a la insulina.
- Reduce la inflamación crónica.
- Mejora la respuesta al estrés y la ansiedad.
- Es un gran aliado que prepara el cuerpo para los cambios físicos del embarazo, del parto y postparto.
A partir de los 30 años y sobre todo a partir de los 35 años, comienza una pérdida gradual de masa muscular de manera natural. El ejercicio de fuerza, incluso con cargas moderadas y bajo impacto, es clave para preservar esta función muscular y evitar su perdida y favorecer una ganancia progresiva.
¿Cómo favorece el ejercicio a la fertilidad?
La práctica regular de ejercicio mejora el estado general de salud y crea un entorno más favorable para la concepción y la fecundación.
Entre sus beneficios destacan:
- Mayor regularidad del ciclo menstrual, favoreciendo la ovulación.
- Reducción del estrés físico y emocional.
- Mejora del equilibrio metabólico.
Estos beneficios se observan con mayor claridad cuando el ejercicio combina diferentes estímulos, evitando tanto el sedentarismo como el exceso de esfuerzo, y por supuesto asociado a una dieta equilibrada.
Ejercicio aeróbico y anaeróbico: qué aportan a tu fertilidad y cómo combinarlos
El ejercicio físico suele dividirse en dos grandes tipos: aeróbico y anaeróbico. Ambos son importantes y se complementan.
Ejercicio aeróbico
Es aquel que se realiza de forma continua y a una intensidad moderada, permitiendo mantener el esfuerzo durante un periodo prolongado, como la natación, la bicicleta, la carrera suave, ejercicios acuáticos….
Beneficios del ejercicio aeróbico:
- Mejora principalmente la capacidad cardiovascular y respiratoria.
- Mejora la circulación sanguínea.
- Aumenta la resistencia.
- Favorece el control del peso.
- Mejora el estado de ánimo.
Durante la búsqueda del embarazo y la gestación, el ejercicio aeróbico ayuda a mantener una buena condición física sin generar un estrés excesivo para el organismo.
Ejercicio anaeróbico
El ejercicio anaeróbico incluye actividades de mayor intensidad y menor duración, centradas principalmente en el trabajo muscular, como entrenamiento con bandas elásticas, trabajo funcional, ejercicios de core adaptados…
Beneficios del ejercicio anaeróbico:
- Aumento y mantenimiento de la masa muscular.
- Mejora de la fuerza y la estabilidad.
- Protección de las articulaciones.
- Mejor control metabólico.
¿Qué es mejor para la fertilidad: ejercicio aeróbico o anaeróbico?
Antes del embarazo, lo ideal es una combinación equilibrada de ambos.