Embarazo Semana 19

Durante el embarazo

CAMBIOS EN EL HIJO:

En la semana 19 de embarazo el feto mide entre 13 a 15cm y pesa 200 gramos. El sistema nervioso del feto formado por el cerebro y la médula espinal sigue desarrollándose.

La parte inferior del cuerpo de tu bebé es todavía delgada y estrecha en comparación con la cabeza y el torso. Empieza a aparecer algo de tripita por debajo del cordón umbilical. Lo genitales aparecen engrosados.

El fino lanugo que cubre la cabeza sigue la misma disposición de la piel. La curva superior se inicia en la frente.

CAMBIOS EN LA MADRE:

Durante la semana 19 de embarazo, Notarás un aumento en el flujo vaginal de color blanco a amarillento de consistencia más espesa que el flujo habitual. Esto no es una infección, sino la llamada leucorrea causada por el aumento de flujo sanguíneo en la mucosa vaginal. Además, debido a este aumento de flujo sanguíneo, tanto en la vagina, como en los músculos que la rodean, la vagina toma una coloración violácea típica del embarazo. Es lo que se llama el signo de Chadwick. Notarás también los labios mayores y menores más abultados de los normal.

Las palpitaciones cardiacas aparecen en algunas embarazadas y parecen deberse al aumento del volumen sanguíneo o a la anemia propia del embarazo. Esta taquicardia asusta mucho a la embarazada y a veces es necesario remitirla al cardiólogo cuando existen signos de descompensación. Lo recomendable es tranquilizar a la paciente y aconsejar que evite situaciones estresantes.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS EN LA SEMANA 19 DE EMBARAZO:

La llamada ecografía morfológica se realiza en las semana 19 ó 20. Es la ecografía del segundo trimestre (la segunda que se realiza en los hospitales públicos) y sirve para valorar la estructura y biometría fetal. Es decir, no sólo nos muestra las medidas ecográficas del feto, sino que también diagnóstica anomalías en el desarrollo fetal. Por eso, con esta ecografía se pueden excluir malformaciones tanto leves, como moderadas y graves. En caso de diagnosticarse un malformación fetal incompatible con la vida, está contemplado legalmente (y así se le expone a los padres) la posibilidad de interrumpir el embarazo hasta la semana 22. En otros casos, el hecho de diagnosticarse a tiempo una anomalía en el feto, permite llevar un control más exhaustivo de ese embarazo, con ecografías más frecuentes y la programación incluso del parto. Además, si se observa alguna malformación que pudiera ser compatible con algún síndrome cromosómico, se recomienda a los padres la realización de una funiculocentesis. Esta prueba consiste en extraer sangre del cordón umbilical para analizar sus células y descartar un alteración en los cromosomas.

Existen casos subsidiarios de tratamiento intrauterino tanto con fármacos que se administran a la madre y pasan al feto a través de la placenta, como cirugía intrauterina para corregir algunas anomalías.

Por otra parte, es en esta ecografía donde suele ver claramente el sexo del feto, ya que en las anterior (realizada en la semana 12 en los hospitales públicos) aún es muy pronto para este diagnóstico.