Embarazo semana 1 y 2: preparando la gestación

Tomar ácido fólico ahora te ayuda a prevenir los defectos del tubo neural


Todavía no sabes que estás embarazada, puesto que han pasado una o dos semanas desde que comenzaste con la menstruación.
Al final de la segunda semana, si tienes ciclos regulares de 28 días, se produce la ovulación. El ovario produce un ovocito -mal denominado óvulo- que libera hacia la trompa de Falopio y será el futuro óvulo en caso de ser fecundado por un espermatozoide. Por tanto, denominamos óvulo al ovocito fecundado por un espermatozoide. El endometrio, las paredes del útero, comienzan a engrosarse preparándose para una posible implantación del óvulo.
 

Cambios en la madre: dolor pélvico y sangrado

 
Un 25 por ciento de las mujeres notan dolor pélvico durante la ovulación debido a la irritación del líquido o la sangre segregados cuando se rompe el folículo en el ovario para liberar el ovocito. La vagina también puede estar más lubricada debido al aumento del moco cervical en la ovulación. Debes saber que el test de embarazo realizado en la orina no da positivo hasta diez días después de producirse la concepción.

Pruebas diagnósticas: consulta preconcepcional

 
Toda mujer que desee quedarse embarazada debería haberse hecho una revisión médica y ginecológica previamente: es la consulta preconcepcional.

En la revisión ginecológica se incluye una citología (para diagnosticar lesiones premalignas o malignas del cuello del útero), una ecografía ginecológica (para evaluar el útero y los ovarios) y una mamografía en caso de ser mayor de 40 años o a partir de los 30 años si se tienen antecedentes de cáncer de mama. En la revisión médica debe incluirse una exploración general acompañada de análisis de sangre y orina.
Semana 1 y 2 de embarazo: pruebas

Vacunas al día.

Es importante repasar el calendario vacunal con tu médico de familia. Deberás estar vacunada de la varicela y la rubeola. Si no es así, se aconseja vacunarse de ambas antes del embarazo y esperar al menos un mes para quedarse embarazada. Deberás ponerte también una dosis de recuerdo de la vacuna triple vírica: difteria, tétanos y tosferina en el caso de que hayan pasado más de cinco años desde que te la pusiste.

¿Estás siguiendo tratamiento médico?


En el caso de sufrir alguna enfermedad previa como diabetes, hipertensión, lupus, epilepsia, hipo o hipertiroidismo, cáncer o cualquier patología que requiera tratamiento médico, debes consultar al especialista de tus deseos de gestación por si existe alguna contraindicación o es necesario cambiar el tipo o las dosis de la medicación que estás tomando.

Diabetes y embarazo


En el caso de las pacientes diabéticas, deberán tener un buen control metabólico antes de plantearse quedarse embarazadas. La hemoglobina glicosilada HbA1C deberá estar por debajo de 6,5 por ciento. Si hay afectación de retina, deberán hacerse una coagulación laser antes del embarazo. En el caso de las pacientes hipertensas, deberán tener un buen control de su tensión arterial antes de plantearse un embarazo. Será imprescindible un chequeo médico que incluya toma de tensión arterial, electrocardiograma, análisis de sangre y proteinuria en 24 horas.

Si tomas anticonceptivos

Semana 1 y 2 de embarazo: anticonceptivos

Si estás utilizando algún método anticonceptivo con hormonas como la píldora, el parche semanal o el anillo mensual, lo ideal es que lo suspendas un par de meses antes de quedarte embarazada y tengas dos menstruaciones normales antes del embarazo.

Durante estos meses podéis utilizar preservativo.

Si por el contrario te quedas embarazada inmediatamente después de suspender estos métodos, será más difícil calcular la fecha de la concepción.

Ácido fólico: clave desde que planeas el embarazo

A estas alturas el ácido fólico debes estar tomándolo ya: seguro que ya sabes que todas las autoridades médicas recomiendan la ingesta de 400 microgramos al día desde antes del embarazo para prevenir defectos del tubo neural. La razón es que el tubo neural del bebé se cierra en las primeras semanas tras la concepción. Además, el ácido fólico tomado antes del embarazo, también disminuye el riesgo de aborto. Luego, deberás continuar con el ácido fólico todo el embarazo.
 
 


El yodo favorece el desarrollo cerebral del bebé

Además se recomienda la administración de yodo (200 microgramos al día) desde que estás planificando quedarte embarazada y durante toda la gestación. La administración del yodo es necesaria para evitar retrasos neurológicos en tu hijo y favorecer el desarrollo cerebral desde el primer momento de la gestación.

Actualmente, existen complejos polivitamínicos que incluyen el ácido fólico y el yodo necesarios durante la gestación.
Semana 3 de embarazo: acido folico
Dra. María de la Calle Fernández-Miranda Responsable de la Consulta de Embarazos Múltiples
Unidad de Tocología de Alto Riesgo del Servicio de Obstetricia del Hospital La Paz (Madrid).