Embarazo Semana 40

Durante el embarazo

CAMBIOS EN TU HIJO:

En la semana 40 de embarazo el bebé pesa 3400 gramos y mide unos 48 centímetros.

Ya hemos dicho que cada vez se mueve menos aunque sigues notando sus patadas. Es importante que sepas que si llevas más de una hora sin notar que se mueve dentro, le estimules golpeando la tripa suavemente para despertarle, bebiendo un zumo o tomando unas galletas. El aporte de glucosa hará que el bebé empiece a moverse. Si pese a estas recomendaciones, pasado un rato sigues sin notarle dentro, acude a urgencias.

CAMBIOS EN LA MADRE:

En la semana 40 de embarazo, puedes empezar a notar cada vez más contracciones. Si estas son rítmicas, cada 5 minutos y duran más de un hora, deberás acudir a urgencias. Las contracciones de parto empiezan en la región más lata del útero y van bajando hasta el pubis. El hecho de que sean o no dolorosas depende de cada gestante. Por supuesto aunque las contracciones no sean muy seguidas pero notas un intenso dolor, acude también a urgencias.

Otros motivos de acudir a urgencias son el sangrado mayor o igual a una regla y la rotura de bolsa. Debes saber que no siempre que se rompe la bolsa de líquido amniótica la salida de líquido es abundante. Puede producirse una rotura alta o una fisura y la pérdida de líquido se producirá en pequeñas cantidades, aunque a veces notes fluir líquido también por los muslos. Es importante que sepas que al final del embarazo suele haber pérdidas de orina que no debes confundir con la rotura de bolsa, ya que la orina suele dejar un cerco amarillo cuando se seca sobre la braguita.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS DURANTE LA SEMANA 40 DE EMBARAZO:

Se realiza la primera monitorización fetal o también llamado test basal a todas las gestantes de bajo riesgo. En la semana 40, aunque los protocolos de la SEGO indican que esta prueba es opcional en las gestaciones normales. La monitorización fetal es un método sencillo, fácil de realizar, no invasivo e inocuo tanto para la madre como para el feto. No debes acudir en ayunas a realizarte esta prueba y debes indicar si te está tomando alguna medicación que pueda repercutir sobre el feto.

La variables estudiadas son: la frecuencia cardiaca fetal, la variabilidad de la frecuencia cardiaca, la presencia de ascensos o de desaceleraciones. Esta prueba se clasifica en reactiva o no reactiva. En el caso de que el test basal no sea reactivo, es motivo de ingreso para repetirlo o finalizar la gestación. Si en el test se observan signos de pérdida de bienestar fetal o que tu bebé pueda empezar a sufrir, te ingresarán para finalizar el embarazo, bien induciéndote el parto o realizándote una cesárea, dependiendo del grado de afectación que valore el ginecólogo que existe.

Se te explorará para ver cómo va modificándose el cuello. Si estás muy dilatada te dejarán ingresada en el hospital.

Es el momento de programar una cesárea en los casos en los que el feto se ha colocado de nalgas o transversal, no has dilatado el cuello y tienes una cesárea previa, o cualquier otro motivo que contraindique el parto vaginal, bien por motivos maternos como fetales.